Ante el aumento de precios y la recesión… ¡Todos los trabajadores necesitamos luchar juntos!

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Siguiendo el ejemplo de los maestros, los empleados públicos (abril) y los despachadores de gasolina de la empresa Shell (junio), cientos de miles de trabajadores municipales estarán en huelga el 16 y 17 de julio en exigencia de un aumento salarial del 6%. Sin duda alguna serán seguidos por otros trabajadores pues existen señales de descontento entre los trabajadores de los servicios de salud, los servidores públicos y los empleados de los comercios.

A los trabajadores, el aumento de los precios no les deja otra opción que la lucha. En los últimos años -durante los cuales la economía supuestamente iba bien-, la situación ha empeorado en los hogares: un aumento del 110% en los cobros por energía, un 45% más por el costo de la vivienda, un incremento del 29% en la gasolina desde 2003 a la fecha. Nos estamos enfrentando a un dramático empeoramiento de la situación que se ha agravado aún más con el estallido de la "burbuja inmobiliaria" del año pasado, y son los productos más esenciales como los alimentos, la vivienda y los combustibles, donde los precios están aumentando más rápidamente.

En el último año, 4 millones de hogares se han visto forzados a recurrir a los carísimos préstamos a corto plazo o a las tarjetas de crédito para pagar sus hipotecas, mientras que las personas que no pueden pagar las deudas y el número de desalojados prácticamente superan a los de los años 90.

La recesión (la caída de la "actividad económica") va acompañada de la inflación (el aumento constante de los precios). El sector de servicios, que representa alrededor del 80% de los empleos, se contrajo en mayo; los empleos se están dirigiendo al sector financiero y de la construcción. Sin embargo, a principios de julio, 2000 trabajadores quedaron sin empleo en la construcción, y Barratt, una de las mayores inmobiliarias del Reino Unido, anunció 1000 despidos más, es decir, el 15% de la fuerza de trabajo. En abril, las cifras oficiales del desempleo superaron los 1.64 millones, es decir, el 5.3%, pero es bastante sabido que esas cifras no cuentan los millones que se ven obligados a demandar seguro de desempleo u otras "prestaciones".

Al mismo tiempo, el crecimiento de los ingresos no ha podido seguirle el paso a la inflación, y más bien se ha venido abajo. Esto es exactamente lo que quiere la clase gobernante. Mervyn King, gobernador del Banco de Inglaterra, ha dicho que los empleados no deben responder a la caída del poder adquisitivo exigiendo aumentos de sueldo porque eso "avivaría la inflación". Nos dicen que no debemos volver a la estanflación y a las reivindicaciones salariales de los años 70. En otras palabras, nos dicen que los trabajadores debemos pagar la crisis, porque la estanflación estará presente si luchamos por un aumento salarial.

Pero la crisis económica no es algo exclusivo de Gran Bretaña, es mundial, y no sólo Brown o King intentará hacernos aceptar recortes en nuestras condiciones de vida. Éste es el papel de toda la máquina del Estado, y no sólo de este país, pues a nivel internacional todos los trabajadores de los Estados Unidos a China, de Francia a Venezuela, enfrentamos los mismos ataques.

¿Cómo podemos defendernos?

Todos los trabajadores tenemos el mismo interés al resistirnos a los ataques contra nuestras condiciones de vida, pero es imposible hacerlo de frente a un ataque centralizado por parte del Estado si vamos divididos sector por sector. Si lo vemos bien, ya sea con los trabajadores postales el año pasado, los profesores (en abril), los despachadores del combustible de Shell (en mayo) o los empleados estatales ahora, en todos ellos existe la misma lucha, y los trabajadores demuestran esto cada vez que expresan su solidaridad. Los trabajadores estatales votaron en asambleas masivas apoyar las manifestaciones del 24 de abril y las huelgas. En la huelga del servicio postal, los choferes se rehusaron a romper los piquetes y hubo huelgas salvajes para defenderlos cuando quisieron imponerles "disciplina". De manera semejante, los conductores de otras compañías rechazaron romper los piquetes de los despachadores de Shell. En ambos casos, la solidaridad de los trabajadores preocupó tanto a los jefes y a los sindicatos que éstos últimos se apresuraron a negociar un acuerdo entre ellos.

Las luchas son debilitadas cuando son divididas. Cuando los profesores y los funcionarios fueron a la huelga el 24 de abril fue denominada como un "miércoles de lucha" para todo el sector público, pero incluso dentro de una misma escuela los trabajadores seguían divididos - los miembros de la NUT[1] separados de los miembros de la NAS[2]los profesores de preparatoria separados de los del resto de las escuelas, algunos profesores que iban a huelga en abril y otros trabajadores en las mismas escuelas que lo hacían hasta julio... La única forma de responder a esto es rechazando las divisiones que imponen los sindicatos, demostrando solidaridad con las brigadas de trabajadores en huelga, y discutiendo con otros trabajadores como ha sucedido en las huelgas del servicio postal y de los despachadores de combustible.

Los trabajadores en Francia demostraron la misma tendencia a luchar juntos el pasado mes de noviembre cuando los trabajadores de ferrocarriles y los estudiantes tomaban la palabra en las asambleas de unos y otros o salían a marchar juntos, sin importar el enojo de los sindicatos. Y en el 2006, el hecho de que los estudiantes comenzaran a reunirse con los trabajadores fue lo que obligó al gobierno francés a retirar el Contrato de Primer Empleo, un ataque contra las condiciones de trabajo de los trabajadores más jóvenes. En 1980, los trabajadores en Polonia, todos juntos aquella vez, se fueron masivamente a la huelga en respuesta al alza de precios, poniendo de cabeza todo el país y forzando al gobierno a retirar el aumento de precios.

La solidaridad no se puede organizar a través de los sindicatos

Desde el Times al Socialist, la burguesía está aguardando un verano del descontento. Unite junto a Unison, han llamado a los trabajadores a la huelga, sumando 40.000 a los 600.000 que irán a huelga. El PCS[3] ha enviado una "carta de solidaridad". Unison ha hablado de abrir de nuevo el Servicio Nacional de Salud, y el PCS está pidiendo un reparto similar en el departamento de trabajo y de pensiones. ¿Esto no demostraría la combatividad de los sindicatos? ¿Y qué hay sobre la fusión de Unite con el sindicato norteamericano de los trabajadores siderúrgicos? ¿Acaso eso no demostraría que los sindicatos pueden organizar la solidaridad internacional mejor que los trabajadores ordinarios por sí mismos?

Todo esto demuestra que los sindicatos están alertas al descontento que hay en la clase obrera, pero únicamente para controlar la lucha, no para animarla. El NUT llamará a los profesores a sabotear los piquetes de ayuda, limpieza y de abastecimiento, tal como Unison esperaba que sus miembros rompieran los piquetes de huelga en el mes de abril. En cuanto a la "carta de solidaridad" del PCS, es simplemente una ilusión para sustituir la verdadera solidaridad que el Estado ha hecho ilegal proscribiendo a los trabajadores en huelga que apoyaban las demandas de los trabajadores de otras empresas. Los sindicatos mantienen a los trabajadores divididos haciendo cumplir las leyes burguesas. La fusión internacional de los sindicatos no escapará a esta lógica, pues no hará nada para unir a los trabajadores internacionalmente.

Los trabajadores pueden desarrollar la fuerza para resistir a estos ataques si se unen con otros trabajadores, si pasan por encima de las divisiones sindicales y sectoriales, y si discuten juntos cómo oponerse a estos ataques. Esto significa tomar la lucha en nuestras propias manos, y no dejarla en la de los "expertos" sindicales, pues todos los trabajadores pueden participar y decidir cómo desarrollar la lucha. Esto significa también unirse con otros trabajadores que luchan contra los mismos ataques en otros lugares de trabajo e industrias enviando delegaciones a otras asambleas masivas, piquetes o manifestaciones. Aunque esto sea ilegal, y parezca un paso difícil, es la única manera en que los trabajadores pueden tener la fuerza para defenderse y llevar la lucha más lejos.

Ésta es la única perspectiva que nos permitirá defender realmente nuestras condiciones de vida y desarrollar la confianza para echar abajo el falso futuro que el sistema capitalista, con su crisis económica, sus guerras y sus desastres ecológicos, tiene para nosotros.

Corriente Comunista Internacional, 5 de julio de 2008

 

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[1] National Union of Teachers, Sindicato Nacional de Profesores

[2] National Association of Schoolmasters, Asociación Nacional de Maestros

[3] PCS, Public and Commercial Services Union, Sindicato de Servicios Públicos y Comerciales