Correo del lector: ¿En qué momento se encuentra el desarrollo de la lucha de clases en México?

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El compañero D, un asistente constante a nuestras Reuniones Públicas y a las discusiones de profundización teóricas-políticas, ha entregado al conjunto de los asistentes de la Reunión un texto importante en el que desarrolla preocupaciones vitales para el proletariado. El compañero hace un balance sobre el desarrollo que tiene la lucha de clases en la región, cumpliendo una necesidad fundamental de los proletarios, a saber, reflexionar de manera rigurosa y clara sobre los pasos que sus hermanos de clase vienen dando. En lo general compartimos los argumentos vertidos por el compañero D, aunque hay algunas apreciaciones sobre las cuales nos parece pertinente exponer nuestra posición. Por cuestiones de espacio publicaremos solo grandes fragmentos, haciendo algunas precisiones en corchetas [ ] sólo para ajustar adecuadamente la redacción y no se pierda el argumento central, y a lo largo de la presentación iremos haciendo algunos comentarios.

Sacar y extender las lecciones de los golpes y las derrotas, tarea fundamental de los revolucionarios

Reflexionando sobre los golpes que los trabajadores de México han recibido a partir de la modificación de las condiciones de jubilación y pensión tanto a los afiliados al IMSS como a los del ISSSTE, el camarada D destaca la estrategia que la burguesía ha utilizado en su ataque, remarcando, por supuesto, el papel que el sindicato ha jugado para sabotear la combatividad y el desvío del coraje hacia callejones legaloídes que rompen la dinámica de la discusión y movilización masiva para detener los ataques, fomentando así la pasividad y la esperanza en las instituciones y leyes del sistema, asegurando que así las medidas puedan pasar:

"... Algunas características especiales que ha empleado la burguesía para asestar tales golpes es primero hacerlo en un sector (el IMSS) y después en el ISSSTE, otro, el bombardeo de los medios de comunicación argumentando principalmente el ‘bien de la nación' y que son, dice, ‘una burocracia privilegiada'...

El aparato sindical juega un papel importante en estos golpes de la burguesía, el llamar a manifestaciones [para hacerse pasar como radical] e impedir [con ello] que se pase de ahí, hacer que el trabajador busque un amparo jurídico contra estas medidas, hacer que el trabajador espere determinaciones, cómo si el marco jurídico burgués fuera a echar a atrás este golpe de la misma burguesía... [Así] La posible respuesta, la lucha de los trabajadores está atada y atrapada desde el inicio. Y aún cuando surgiese una lucha obrera fuera del marco sindical, ‘el sindicalero' se ‘cuelga' o está a la expectativa del movimiento, y en alguna flaqueza de la lucha, toma el control y lo somete y ‘jinetea' la lucha...

Compartimos el marco que el camarada presenta, no obstante, hay que matizar la visión de que el proletariado estuviera sometido a una derrota total y no tuviera la oportunidad de oponerse a ello, renglones más abajo retoma esa idea cuando se lamenta: "Ojalá se llegara a la huelga de masas pero falta camino por recorres para llegar a esto".

Es cierto que la clase obrera se enfrenta de forma cotidiana a dificultades que la burguesía le impone para evitar tome conciencia y exprese su fuerza, pero eso no significa que se encuentre imposibilitado a romper con esas ataduras. El período y las luchas que el mismo compañero refiere (trabajadores del IMSS, y afectados por la ley ISSSTE), dieron muestras (en ciertos momentos) de la fuerza de la clase trabajadora y la posibilidad de imponer mediante sus ASAMBLEAS GENERALES las orientaciones de las movilizaciones, es cierto que el sabotaje y la maniobra sindical se impuso al final, justamente por ello se hace necesario esa reflexión que permita sacar las lecciones de los avances y los errores y presentarse ante el conjunto de los trabajadores para que en sus próximas movilizaciones puedan utilizar esa experiencia.

Es importante en este sentido recobrar los argumentos planteados por D, en su caracterización de los sindicatos, que inicia haciendo una analogía, que crea una imagen que ayuda a ilustrar:

"La forma en que catalogaron los bolcheviques a los mencheviques se asemeja a la forma en que hoy podemos catalogar y describir por su acción, a la de los sindicatos hoy...

- incumplen acuerdos, buscan dividir y enfrentar las masas explotadas, al perder terreno lanzan la ‘retaguardia contra la vanguardia'..."

Por eso, señala claramente el camarada D: "... La lucha contra las trabas sindicales se ha dado y deberá seguirse dando, pero hoy de forma más intensa y prioritaria, la lucha contra el sabotaje desde dentro realizado por las fuerzas burguesas con ropaje obrero y radical..."

Un argumento central que el camarada aborda es explicar lo que es el sindicato. Los trabajadores, en lo general han sufrido y sufren las maniobras sindicales, no obstante les cuesta trabajo ubicar que es su enemigo, principalmente por el accionar del mismo aparato sindical que ante cada maniobra puesta al descubierto, utiliza a sus fracciones radicales (y al aparato de izquierda de la burguesía: organismos estalinistas, trotskistas...) para justificar y decir que el "sindicato somos todos" y si este actúa en mancuerna con la burguesía para someter una movilización, es debido a la actuación "deshonesta"de la dirección o de tal o cual planilla y por ello basta con cambiar a los representantes. En ese sentido es importante resaltar esta idea del camarada:

"Y he de aclarar que no se trata de luchar contra el sindicato como un todo [es decir, una lucha en sí misma contra el sindicato, porque], estos son sólo una parte del Estado burgués, sea cual sea su tinte (de izquierda, radical, democrático, etc.) son sólo una parte de un todo, pero [lo peligroso de esta estructura es que ] su participación es desde dentro y de una forma vil, y la participación de estos ha sido crucial para sabotear la lucha y confundir..." (el resaltado es nuestro).

¿Cómo enfrentar el sabotaje sindical?

Hasta aquí, el camarada ha presentado un balance que compartimos, y que podemos recuperar para describir el panorama general de la lucha de clases en la región, planteando dos puntos:

- agudización de ataques ante la agudización de la crisis capitalista;

- expresiones de descontento de trabajadores que han sido saboteadas, desorientadas y sometidas a los lineamientos del sindicato, dejando el terreno libre para que puedan pasar los programas y medidas que restringen aún más la vida de los trabajadores, extendiendo así un ambiente de desmoralización y confusión, pero sin lograr agotar el descontento.

Pero planteado esto, el mismo compañero afirma: "La acción de estos sindicatos debe tener una contraparte y no puede ser otra más que la acción de los revolucionarios.

Los revolucionarios somos una minoría, no podemos estar en todas partes, pero si en algún momento alguno de nosotros (por presencia) le tocara una asamblea donde estuviese presente parte de la clase obrera, debemos de participar en esta, nuestra voz debe de oírse sin vacilaciones..."

El argumento que D vierte no es incorrecto, pero si incompleto. Es cierto que los revolucionarios deben de intervenir en las Asambleas obreras denunciando las maniobras, pero como el mismo camarada D lo dice: "no podemos estar en todas partes", pero además (y fundamentalmente), no hay que dejar de señalar que la visión marxista no postula que la minoría revolucionaria es la que organiza a los trabajadores o es la que hace la revolución, la emancipación de la clase trabajadora es obra de la misma clase, no de una minoría que se presenta como su "representante". Esa minoría, como lo señalaban Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista, no es sino la parte más clara de la clase obrera, es decir, es aquella que ha tomado conciencia de clase, y su deber es extender esa conciencia, llevar al conjunto de trabajadores los argumentos necesarios para la reflexión y consolidación de su conciencia, e intervenir, efectivamente, como lo plantea el compañero con el fin de haga suyo los argumentos comunistas, pero no interviene sólo en aquellas partes en la que por circunstancias de trabajo está presente, interviene en el conjunto de la clase, y tiene que buscar los medios para hacerlo, y la principal es la prensa. Esta es la razón por lo que Lenin reconocía a la prensa revolucionaria como el hilo de unión de esa minoría revolucionaria con el conjunto de la clase.

Los propios argumentos de conclusión que el compañero expone, recoge en realidad la preocupación de cómo hacer para que la conciencia de la clase trabajadora tome una dimensión tal que pueda enfrentar los embates del capital, de manera que concluye:

"Como algo específico, yo propongo... los siguientes cuatro puntos [que deben estar presentes en el centro del trabajo de intervención hacia el conjunto de la clase:]

- Identificación de la burguesía y su Estado como enemigos principales...

- Identificación o identidad de clase

- Plantear la extensión de la lucha y buscar la solidaridad del trabajador...

- Cuestionar el estado actual de la situación: ¿quién es el culpable? La corrupción, o un mal gobierno o un sistema en decadencia..."

Esta propuesta con la que concluye en realidad es un marco general con el que acordamos en tanto define las preocupaciones fundamentales que enfrenta la clase obrera.

Es posible que la lectura que hacemos del texto de D no se ajuste siempre a lo que en realidad quiso expresar, esperamos que la interpretación no falsifique sus argumentos, de cualquier manera adelantamos que el propósito es de ampliar y enriquecer la discusión y la reflexión, no sólo de él, sino del conjunto de los camaradas que conocen su texto y de los lectores de esta presentación. Saludamos pues el texto del compañero y llamamos a continuar el encuentro de ideas, que es a fin de cuentas el único medio que los trabajadores tienen para el fortalecimiento de su conciencia.

RM/11-abril-2008