Tibet-China: Derechos humanos y represión estatal, ambos al servicio de los intereses imperialistas

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Las protestas por el brutal tratamiento del Estado chino sobre la población del Tíbet han seguido el paso de la antorcha olímpica desde el momento en que se encendió. Parece que alcanzará el clímax el 21 de junio cuando la antorcha llegue a Lhasa, capital tibetana. En marzo las manifestaciones en el Tíbet se convirtieron en revuelta en la cual según el gobierno chino murieron 19 personas, víctimas de las multitudes tibetanas, mientras que el gobierno tibetano en el exilio dice que murieron 140, la mayoría víctimas de las fuerzas de seguridad. Había también información de revueltas en otras provincias que son hogar de importantes comunidades tibetanas. El gobierno chino culpó al  Dalai Lama, líder budista tibetano exiliado, por la incitación a la violencia. La secretaría del Partido Comunista en Tíbet dijo: el «Dalai Lama es un lobo envuelto en un hábito, un monstruo con el rostro humano y corazón animal". Un artículo en el Guangming Daily declaró que «el Dalai Lama y sus partidarios, representantes de los señores feudales del antiguo Tíbet, no han hecho nada bueno para los tibetanos durante los últimos 50 años". Los izquierdistas partidarios de la represión estatal china negaron que hubiera alguna lucha de "liberación" nacional, insistiendo que los secesionistas estaban respaldados por EU y el Dalai lama era una marioneta pagada por la inteligencia norteamericana, aprovechando el desarrollo de las olimpiadas de Pekín, para minar la integridad y estabilidad china. En la oposición a esto la campaña por un Tíbet libre dice en un volante que «la invasión china con 40 mil soldados en 1950 fue un acto de agresión. [...] Se estima que aproximadamente 1.2 millones de tibetanos fueron asesinados por los chinos desde 1950 [...] la afluencia de los nacionales chinos ha desestabilizado la economía» y allí hay ahora de «5 a 5.5 millones de chinos y 4.5 millones de Tibetanos». Mientras tanto «Los informes del gobierno indio señalan que hay tres sitios con misiles nucleares, y un estimado de 300.000 elementos militantes estacionados en territorio tibetano". Esta campaña también tiene mucho apoyo de celebridades famosas, el discurso de Richard Gere en la entrega de los Premios de la Academia en 1993, Harrison Ford, Sharon Stone, U2 y REM.

Junto a los liberales y a las celebridades budistas  están los izquierdistas que ven una lucha por la independencia nacional. «Las revueltas y protestas que han entrado en erupción en el Tíbet esta semana son producto de décadas de opresión nacional»; dice el Partido de los Trabajadores (22/3/8). El SWP (Socialist Workers Party) se lamenta con: «el desarrollo económico ha pasado por la mayoría de los tibetanos. Los chinos y otras minorías étnicas han acaparado la mayor parte de los nuevos trabajos creados -que fue una de las razones por las que fueron el blanco de los recientes disturbios". Tales observaciones parecen evocadoras del "vienen y toman nuestros trabajos".

Varios puntos de esta diversa propaganda se confirman en la realidad. No hay duda de que la invasión y ocupación china de Tíbet ha sido una extensa crónica de barbarie. Es igualmente verdad que el régimen lamaísta que derribaron estaba basado en un sistema de explotación de hace cientos de años. Y no es menos cierto que cualquier potencia imperialista que intente acortar las ambiciones imperialistas de China querrá animar los movimientos secesionistas o contrarios en las áreas que controla. Si la CIA paga al Dalai Lama no es el punto. El imperialismo americano ha jugado a menudo la carta de los derechos humanos para atraer a otros imperialismos: miremos todo el período de la guerra fría cuando los regímenes en la URSS y Europa Oriental eran blanco de sus campañas. Es también significativo que el gobierno indio observe de cerca al Tíbet, debido a la amenaza de su imperialismo rival, chino regional.

Así, durante la reciente visita del Presidente francés; la razón de que Brown no estuviera a favor de un boicot de los Juegos Olímpicos, mientras Zarkozi lo apoyara, no es a causa de que uno sea más humanitario que otro, sino debido a diferentes visiones de la mejor forma de defender los intereses imperialistas. La defensa de los "derechos humanos" y oposición a la "opresión nacional" son armas comunes de las clases dominantes más sangrientas de la historia. Cuando hablan de su deseo de paz, realmente se preparan para la guerra.

Car 5 de abril de 2008.