Carta abierta de la CCI a los militantes del BIPR

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A los militantes del BIPR

París, 7 de Diciembre de 2004.

Camaradas,

Desde el 2 de Diciembre hemos asistido a discretas modificaciones en la página web del BIPR. Primero la versión inglesa, y después la versión española, de la “Declaración del Círculo de Comunistas Internacionalistas contra la metodología nauseabunda de la CCI”, del 1 de Octubre, que estaba colgada hacía mes y medio, desaparecen (curiosamente se mantiene la versión francesa, y sigue ahí en el momento en que os enviamos esta carta). ¿El BIPR tiene una política diferente según el país o la lengua?[1]. Además, en las páginas en Italiano, la introducción que precede a la “Toma de posición del Círculo de Comunistas Internacionalistas sobre los hechos de Caleta Olivia” pierde sus ¾ partes, y entre ellas el siguiente párrafo: “Recientemente el Núcleo Comunista Internacionalista de Argentina ha roto con la Corriente Comunista Internacional, a la que desde hace tiempo consideramos como inútil superviviente de una vieja política indiscutiblemente inadaptada para contribuir a la formación del Partido internacional. La organización argentina ha cambiado de nombre adoptando el de Circulo de Comunistas Internacionalistas”.

Estas modificaciones demuestran que el BIPR empieza (¿quizá?) a tomar conciencia del avispero en el que se ha metido al tomar por moneda corriente, publicando sin la menor precaución, lo que ese pretendido Circulo le ha contado en sus diversas “Declaraciones” en especial en lo tocante al comportamiento de la CCI. En resumen, el BIPR ya no puede ocultarse, ni desde luego ocultar a los lectores de su web en Internet, lo que la CCI viene afirmando desde hace tiempo: las acusaciones vertidas contra nuestra organización son una sarta de mentiras inventadas por un elemento turbio, un impostor mitómano sin escrúpulos. Dicho esto, la discreta y progresiva desaparición de esas “declaraciones” no disminuye un ápice la gravedad de la falta política, por no decir el incalificable comportamiento, del que vuestra organización es responsable. Todo lo contrario.

Por ello esta carta es un llamamiento solemne a los militantes del BIPR frente al comportamiento absolutamente escandaloso de su organización, comportamiento incompatible con una actitud de clase proletaria.

UN BREVE RECORDATORIO DE LOS HECHOS:

Hacia mediados de Octubre, el BIPR publica, en varias lenguas, en su web la famosa “Declaración contra la metodología nauseabunda de la CCI” del supuesto “Circulo de Comunistas Internacionalistas” que se presenta como sucesor del “Núcleo Comunista internacional” con quien la CCI había mantenido discusiones desde hacía varios meses (con dos encuentros incluso en Argentina entre el NCI y delegaciones de la CCI).

En sustancia ¿Qué contiene esa “Declaración”?: Una serie de acusaciones extremadamente graves contra nuestra organización:

-         la CCI emplea “prácticas que no corresponden a la herencia legada por la Izquierda Comunista, sino son más bien métodos propios de la izquierda burguesa y del estalinismo” con “hipócrita intención de destruir [a nuestro pequeño núcleo] (es decir al “Círculo”, nueva denominación del NCI) o a sus militantes de forma individual provocando la mutua desconfianza y sembrando los gérmenes de la división en las filas de este pequeño grupo”;

-         la CCI “está metida en una dinámica de destrucción no solo de aquellos que osan desafiar las “leyes y teorías inmutables” de los gurús de esa corriente, sin contra todos que tratan de pensar por si mismos y dicen NO a los chantajes de la CCI”;

-         la CCI emplea “la táctica estalinista de “tierra quemada”, es decir, no solo la destrucción de nuestro pequeño y modesto grupo, sino la oposición activa a cualquier tentativa de reagrupamiento revolucionario si la CCI no está a su cabeza por su política sectaria y oportunista. Por eso no duda en emplear toda suerte de maniobras repugnantes para lograr su objetivo central: desmoralizar a sus oponentes y así eliminar todo “potencial enemigo”;

-         “la CCI trata de sabotear cualquier tentativa de reagrupamiento revolucionario, que no responda a sus pretensiones, como fue el caso en la Reunión Pública [del BIPR] el 2 de Octubre de 2004 en París (Francia) y (…) y hoy trata de destruir a nuestro pequeño grupo de Argentina”.

Cualquier lector que esté mínimamente al corriente de las cuestiones que conciernen a los grupos de la Izquierda Comunista (o que se reclaman de ella) habrá reconocido que el estilo de esas calumnias es el mismo de las que la FICCI lleva años vertiendo contra nuestra organización. Pero la analogía no se para ahí. La vemos también en el aplomo con el que miente de forma tan descarada:

“De forma unánime, los camaradas a los que la CCI telefoneó para sembrar los gérmenes de la desconfianza y la destrucción de nuestro pequeño grupo, proponen al conjunto de miembros del Circulo de comunistas internacionalistas el rechazo total del método político de la CCI al considerarlo como típicamente estalinista y que tiene como objetivo central, objetivo de la dirección actual de la CCI, impedir el reagrupamiento revolucionario por el que luchan diversos contactos y grupos; y proponen denunciar estas actitudes ante el conjunto de corrientes que se reclaman de la continuidad de la Izquierda Comunista”.

La realidad es completamente distinta, como ya hemos mostrado en otros textos y como demuestra la declaración del NCI del 27 de Octubre: Efectivamente nosotros telefoneamos a un camarada del NCI pero en absoluto para trata de “destruir [al NCI] o a sus militantes individualmente”. El objeto de nuestra primera llamada era tratar de saber cómo se había constituido ese “Circulo de Comunistas Internacionalistas” y porqué camaradas que semanas antes habían mantenido una actitud extremadamente fraternal con nuestra delegación y no habían manifestado ningún desacuerdo con la CCI (especialmente respecto a los comportamientos de la FICCI), ahora el 2 de Octubre adoptaban una “Declaración” especialmente hostil contra nuestra organización y daban la espalda a todo aquello que hasta entonces habían defendido. Ya desde ese momento percibíamos que el conjunto de camaradas del NCI no se habían asociado a esa “Declaración” (a pesar de que en ella se afirmaba que había sido adoptada por “unanimidad” de los miembros del NCI).Las discusiones que mantuvimos por teléfono con los compañeros del NCI nos permitieron informarles sobre lo que estaba pasando: la aparición de un “Circulo” que se presentaba como el continuador del NCI y que lanzaba su ataque contra la CCI. Igualmente pudimos verificar que estos camaradas no tenían ni la más remota idea de nueva política que llevaba el ciudadano B (el único que tenía acceso a internet) en su nombre y a sus espaldas. Cuando le preguntamos al primero de los camaradas con el que pudimos hablar si quería que volviéramos a llamarle, nos contestó que por supuesto y que con cuanta más frecuencia mejor, nos pidió que le volviéramos a llamar a la hora en que estaría con otros camaradas para que pudiéramos hablar también con ellos. Esa era la “petición unánime de los camaradas del NCI telefoneados”: en ningún momento habían “propuesto al conjunto de miembros del “Circulo” el rechazo total del método político de la CCI” sino que lo saludaban calurosamente. El método “que consideraban como típicamente estalinista” es el del Sr. B.

Ese interesante personaje nos advertía al principio de su declaración del 12 de Octubre: lo que se afirma sobre la “metodología de la CCI” puede “parecer mentira”. Efectivamente las “declaraciones” del Sr. B pueden “parecer una mentira”y ello por una buena razón: ciertamente son mentira, una sarta de mentiras. Evidentemente la FICCI se ha tragado inmediatamente esa mentira pues para ella es pan bendito todo lo que pueda ensuciar la reputación de nuestra organización y poco le importa si la acusación puede “parecer mentira”, al fin y al cabo la mentira es su segunda naturaleza, su marca de fábrica (junto al chantaje, el robo y la delación). Pero lo verdaderamente increíble, lo que “parece mentira”, es que una organización de la Izquierda Comunista, el BIPR, siga los pasos de la FICCI y publique en su web, sin el menor comentario, las elucubraciones infames del Sr. B, dándoles con ello su aval.

Al BIPR le gusta dar lecciones a los demás, por ejemplo da su propia interpretación a las crisis de la CCI creyendo a pies juntillas las mentiras de la FICCI sin molestarse en examinar seriamente el análisis que hace la propia CCI (ver sin ir más lejos “Elementos de reflexión sobre las crisis de la CCI” en la web del BIPR). En cambio no le gusta nada las opiniones sobre su forma de actuar: “rechazamos por ridículas las “advertencias” [de la CCI]”, “Ni a la CCI, ni a nadie tenemos por qué rendir cuentas sobre nuestras acciones políticas, y la pretensión de la CCI de relanzar las presuntas tradiciones de la Izquierda Comunista nos parecen simplemente patéticas” (ver “Respuesta a las estúpidas acusaciones de una organización en vía de desintegración”). Pese a todo, nos permitiremos el lujo de decirle como actuaría la CCI de haber recibido una declaración como la del “Circulo” que pusiera en tela de juicio gravemente al BIPR. Lo primero que habríamos hecho es ponernos en contacto con el BIPR pidiendo su versión sobre tales acusaciones. Habríamos verificado la credibilidad y honorabilidad del autor de tales acusaciones. De verificarse que tal acusación era falsa la habríamos denunciado inmediatamente dando nuestro apoyo y nuestra solidaridad al BIPR. En caso de que la acusación fuera fundada y considerásemos necesario darlo a conocer en nuestra prensa, pediríamos al BIPR que nos hiciera llegar su posición a fin de publicarlo al lado del documento en el que se le acusa.

Podéis pensar que son solo bellas palabras y que en realidad habíamos hecho otra cosa. En todo caso los lectores de nuestra prensa saben cual es la forma de actuar de la CCI y saben que la hemos llevado a la práctica por ejemplo cuando LA Workers’ Voice lanzó una campaña de denigración contra el BIPR (ver Internationalism nº 122).

¿Cómo ha actuado el BIPR al recibir la “Declaración del Círculo”?. No solo se ha contentado con avalarla al publicarla en su web en varias lenguas, sin verificar su autenticidad, además durante más de 10 días ha evitado publicar el desmentido que le habíamos enviado y que en varias ocasiones habíamos reclamado que se publicase junto a la declaración del “Circulo” (ver las cartas del 22, 26 y 30 de Octubre).

Lo mínimo que podía hacer el BIPR era publicar nuestro desmentido (eso es algo que en general se acepta hasta en la prensa burguesa) y para conseguirlo han hecho falta tres carta y ciertos acontecimientos que ponen en evidencia lo mentiroso de la “Declaración”. Publicar nuestro desmentido era lo mínimo pero totalmente insuficiente porque mientras el BIPR no tome posición sobre la declaración del “Círculo” seguirá avalando sus mentiras. Por eso en nuestras cartas del 17 y 21 de Noviembre os pedíamos “publicar inmediatamente (es decir a vuelta de correo) en vuestra web la Declaración del NCI del 7 de Octubre que está disponible en nuestra propia web en todas las lenguas correspondientes”, una declaración que no la hace la CCI y se podría sobrentender que echa agua a nuestro molino, sino los testigos principales de la impostura y las mentirosas calumnias del Sr. B. Hasta la fecha no habéis publicado esa declaración del NCI (que os mandaron desde Buenos Aires por correo postal) y eso que sois conscientes de que es verídica, de no ser así no habríais eliminado progresiva y discretamente de vuestra web la declaración del “Círculo”.

Durante semanas os habéis hecho los sordos a nuestras demandas de que restablecieseis la verdad. Hoy cuando la verdad se impone (y no precisamente gracias a vosotros) elegís el método más hipócrita de todos para tratar de que no os salpique: retirar el documento que desde hace cerca de dos meses ha vertido sobre nuestra organización toneladas de lodo, retirada tan sigilosa como su puesta en circulación, sin la más mínima explicación.

¿Camaradas, sois conscientes de la gravedad de vuestro comportamiento? ¿Sois conscientes de que tal actitud no es digna de un grupo que se reclama de la izquierda comunista sino propia del trotskismo más degenerado o del estalinismo?,.¿Os dais cuenta de que estáis haciendo lo mismo que el Sr. B (los recientes escarceos en su web con “Argentina Roja” prueba que vuelve a sus antiguos amoríos estalinistas) que se pasa el rato quitando y poniendo documentos en su web tratando de borrar pistas?

En todo caso, ya que habéis puesto vuestros medios de comunicación al servicio de a calumnia contra la CCI no basta con eliminar discretamente esa calumnia como si nada hubiera pasado. Habéis cometido una falta política muy grave y ahora debéis repararla. El único medio digno de una organización proletaria es declarar en vuestra web que el documento que estuvo colgado en ella durante cerca de dos meses es una sarta de mentiras, así como denunciar las andanzas del Sr. B.

Nos damos cuenta de la amarga decepción que debisteis sentir al descubrir la verdad: el NCI no ha roto con la CCI, y el “Circulo” en quien teníais depositadas grandes esperanzas (ver vuestro artículo en Battaglia Comunista de Octubre “Anche in Argentina qualcosa si muove”) es una impostura fruto de la mente calenturienta del Sr. B. Pero eso no es razón para evitar tomar posición sobre los métodos de ese impostor. También se trata de una cuestión elemental de solidaridad hacia los militantes del NCI victimas en primera línea de las manipulaciones infames de ese elemento que ha usurpado su nombre.

Entendemos que os cueste reconocer públicamente que, de nuevo (tras vuestro comunicado del 2 de Septiembre de 2003 sobre los “Comunistas Radicales de Ucrania”), os han estafado. Cuando esta desgracia os sobrevino la CCI no hizo el más mínimo comentario. Más que hurgar en la herida, pensamos que lo que os toca hacer, como “fuerza dirigente responsable” (según vuestros propios términos), es sacar las lecciones de esta experiencia. No nos ha sorprendido tras los desengaños que habéis sufrido con el SUCM y la LAWV, pese a nuestras advertencias que “rechazasteis como ridículas”. Pero en este asunto las cosas han ido más lejos que el de acabar siendo el tonto de la farsa. Tras la supina ingenuidad con la que habéis creído a pie juntillas a un mitómano timador, se oculta la duplicidad con la que habéis acogido en vuestra web las infamias de ese individuo. Es un comportamiento absolutamente indigno de una organización que se reclama de la Izquierda Comunista.

El BIPR afirma que la CCI ha “perdido toda capacidad/posibilidad de contribuir positivamente al proceso de formación del indispensable partido comunista internacional” (Battaglia Comunista, Octubre 2004). Contrariamente al BIPR (y a las diversas capillitas de la corriente bordiguista), la CCI jamás se ha considerado la única organización capaz de contribuir positivamente a la formación del futuro partido revolucionario mundial, incluso si estima evidentemente que su propia contribución a esta tarea será la más decisiva. Por eso, desde su reaparición en 1964 (mucho antes de la fundación de la CCI propiamente dicha) nuestra corriente se dio la misma orientación que la izquierda comunista de Francia y ha defendido siempre la necesidad del debate fraternal y la cooperación (evidentemente en la claridad) entre las fuerzas de la Izquierda comunista. Incluso antes de que Battaglia Comunista en 1976 hiciera la propuesta de organizar las conferencias internacionales de los grupos de la izquierda comunista, nosotros le habíamos hecho esa misma propuesta a BC en múltiples ocasiones aunque en vano. Por eso respondimos con entusiasmo a la iniciativa de Battaglia y nos implicamos con determinación y seriedad en ese trabajo. Igualmente, por esa misma razón lamentamos y condenamos la decisión de Battaglia y de la CWO de poner fin a ese esfuerzo al término de la 3ª Conferencia en 1980.

En efecto, consideramos que ciertas de las posiciones del BIPR son confusas, erróneas o incoherentes, y que pueden sembrar o mantener confusiones en el seno la clase. Por eso publicamos regularmente polémicas en nuestra prensa en las que criticamos esas posiciones. Sin embargo pensamos que el BIPR por sus principios fundamentales es una organización del proletariado y que aporta una contribución positiva en su seno contra las mistificaciones burguesas (especialmente cuando defiende el internacionalismo contra la guerra imperialista). Por eso hasta el presente siempre hemos considerado que a la clase obrera le interesaba preservar a una organización como el BIPR. Ese no es vuestro análisis en lo tocante a nuestra propia organización, ya que en vuestra reunión con la FICCI en Marzo de 2002 afirmasteis “estamos llamados a concluir que la CCI se ha convertido en una organización “no válida”, por consiguiente nuestro objetivo será hacer todo lo que este en nuestras manos para que desaparezca” (Boletín de la FICCI nº 9) y desde entonces se ha aplicado a fondo en esa tarea.

Que consideréis que la CCI es un obstáculo para la toma de conciencia de la clase obrera y que es preferible, para su combate, que desaparezca, no nos plantea ningún problema. A fin de cuentas esa es la posición que siempre han defendido las diversas capillas de la corriente bordiguista. Tampoco nos plantea ningún problema que os deis los medios de lograr tal objetivo. La cuestión es ¿Qué medios? La burguesía está igualmente interesada en que desaparezca la CCI, como en que desaparezcan el resto de los grupos de la Izquierda Comunista, para ello lanza repugnantes campañas contra esta corriente asimilándola a la corriente “revisionista” cómplice de la extrema derecha. Para la clase dominante TODOS los medios son buenos, incluida en primer término la mentira y la calumnia. Pero no para las organizaciones que pretenden luchar por la revolución proletaria. La Izquierda Comunista, al igual que las otras organizaciones del movimiento obrero que le precedieron, no  se distingue sólo por sus posiciones programáticas, como el internacionalismo; en su combate contra la degeneración de la IC y contra la deriva oportunista que llevó al trostkismo al campo de la burguesía, la Izquierda siempre reivindicó un método basado en la claridad, y en la verdad, especialmente frente a las falsificaciones suministradas por el estalinismo. Como decía Marx: “La verdad es revolucionaria”. Dicho de otra forma, la mentira, y más aún la calumnia, no son armas del proletariado sino de la clase enemiga. Y la organización que las utiliza como instrumentos de combate, sean cuales sean sus posiciones programáticas, camina por la senda de la traición o, en todo caso, se convierte en un obstáculo decisivo para la toma de conciencia de la clase obrera. Efectivamente en tal caso, y más que ante errores en su programa, es preferible, desde el punto de vista de los intereses del proletariado, que esa organización desaparezca.

Camaradas,

Os lo decimos francamente: si el BIPR persiste en la política de mentiras, de calumnias, y lo que es peor de “dejar decir” y de silencio cómplice ante las acciones de grupúsculos cuya razón de existir y su marca de fábrica es precisamente esa, tal como el “Círculo” y la FICCI, dará prueba de que se ha convertido en un obstáculo para la toma de conciencia del proletariado. Será un obstáculo no tanto por el descrédito que podría aportar a nuestra organización (los recientes acontecimientos han demostrado que  somos capaces de defendernos, auque vosotros estiméis que “la CCI está en vía de desagregación”) sino por el descrédito y el deshonor que este tipo de comportamientos inflinge a la memoria de la Izquierda Comunista de Italia, y por tanto a su irremplazable contribución. En ese sentido será preferible que el BIPR desaparezca y “nuestro objetivo será hacer todo lo posible para empujar hacia su desaparición” como bien decís vosotros. Esta claro, evidentemente, que para lograr tal fin solamente emplearemos las armas propias de la clase obrera entra las que nos están, cae por su propio peso, la mentira y la calumnia.

Un último punto:

La declaración del 12 de Octubre del “Circulo”, al igual que el artículo del Boletín 28 de la FICCI, evoca nuestras supuestas “tentativas de sabotaje” durante vuestra reunión pública del 2 de Octubre en París. Vosotros mismos no sois ajenos a ese tipo de acusación ya que en la primera versión de vuestra toma de posición sobre esa reunión pública que sólo apareció en italiano (y no en francés, ¡otro misterio más del BIPR¡) decís “las vanguardias revolucionarias incluso si son reducidas, y obstaculizadas en su emergencia por los miasmas producidos por una organización en vía de desagregación, como la CCI en París. Por eso el BIPR continuará su trabajo también en París, tomando todas las medidas necesarias para prevenir y evitar los sabotajes, vengan de donde vengan”. Más tarde habéis retirado este ultimo párrafo (puede que no estuvierais muy seguros de vosotros mismos) especialmente la referencia a nuestros “sabotajes”. Pero un cierto número de visitantes de vuestra web y de abonados que se ha comunicado por Email han tomado nota de esas acusaciones. Por su parte la FICCI y el “Circulo” siguen teniéndolo colgado en sus web respectivas sin que vosotros lo desmintáis.

Camaradas si creéis que tratamos de sabotear vuestra reunión pública en París decirlo abiertamente y explicar porqué. Así podremos discutirlo con argumentos en vez de enfrentarnos a sinuosos rumores.

Una última cosa. Esta carta se centra en una única cuestión: la publicación en vuestra web de una “Declaración” infame y calumniosa contra la CCI. Pero, dicho esto, el uso de la mentira y la calumnia (ya sea de forma activa o pasiva) como medio de “combate” contra la CCI no se para ahí. Os recordamos que os hemos escrito dos cartas en las que os pedimos, entre otras cosas, que toméis posición sobre algo de la mayor importancia (a no ser que esas palabras no signifiquen nada para vosotros): “¿Creéis que la CCI, como no cesa de repetir la FICCI, está dominada por agentes del Estado capitalista pertenecientes a su policía o a una secta franc-masona)?”.

Igualmente os recordamos que hasta este momentos no nos habéis dado ninguna explicación de cómo llegó a la dirección de nuestros abonados, cuyo fichero robó la FICCI y vosotros justificáis, la invitación a vuestra reunión pública cuando ellos no os habían comunicado su dirección. La única explicación que tenemos es la que nos dio uno de los miembros del presidium de vuestra reunión pública del 2 de octubre en París cuando dijo: “no estábamos al corriente del envío de esas invitaciones y no estamos de acuerdo”.

·        ¿Si el BIPR no las mandó, quien lo hizo?

·        ¿Por qué no aprobáis esa iniciativa y en cambio aprobáis el robo de nuestro fichero de abonados?

Si no tenéis interés en dar explicaciones a la CCI, al menos tener la corrección de dárselas a nuestros abonados, que no son necesariamente simpatizantes de la CCI.

Hasta aquí un conjunto de cuestiones que, para nosotros, no están cerradas y que volveremos a plantear cada vez que sea necesario si decidís aplicar vuestra política tradicional de silencio ante nuestra correspondencia.

Recibid, camaradas, nuestros saludos comunistas.

La CCI.

[1] Esto no se plantea solo a propósito de la fecha de retirada de la “Declaración” del 12 de Octubre, sino también respecto a su inserción en la web del BIPR. En efecto, esa declaración jamás se ha publicado en italiano mientras que si se han publicado en esa legua otros textos del Circulo “Presa di posizione del Circolo di Comuinisti Internazionalisti sui fatti di Calet Olivia” (“Toma de posición del Circulo de Comunistas Internacionalistas sobre los sucesos de Caleta Olivia”) y “Prospettive della clase operaia in Argentina e nei Paesa periferici” (“Perspectivas para el proletariado en Argentina y en las naciones periféricas”), que curiosamente el BIPR no ha publicado en otros idiomas. ¡Que lo compre quien lo entienda! Esperamos que al menos los militantes del BIPR sepan la razón de tan sorprendente decisión.