Los anarquistas y el imperialismo kurdo

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Publicamos un artículo redactado por dos compañeros simpatizantes de la CCI. Se trata de una denuncia muy documentada tanto de la fracción imperialista kurda alrededor del “Tío Ocalan” como de los grupos anarquistas que apoyan con entusiasmo su participación en la sanguinaria barbarie que tiene lugar en Oriente Medio, alucinando para ello con una pretendida “revolución social” en Rojava (Kurdistán Sirio). Diversos medios “alternativos” como los partidarios de la “comunistización” se han sumado entusiasmados a este cínico engaño, alegando que allí se está produciendo “una revolución en la vida cotidiana”[1]. También anarquistas europeos han participado en esta empresa de reclutamiento para la guerra imperialista pues no olvidemos que, de la misma forma que ISIS recluta en Europa carne de cañón para su barbarie, también “revolucionarios alemanes, franceses y españoles” hicieron un llamamiento a sumarse a los campos de la muerte en Oriente Medio, esta vez, bajo las banderas kurdas[2]. La lucha del proletariado mundial contra la barbarie mundial del capitalismo y sus guerras es la única que puede acabar con tanta destrucción y sufrimiento.

Es realmente emblemático el sostén y apoyo que está encontrando el PKK kurdo en amplios sectores anarquistas de todo el mundo. Apoyo, como vamos a argumentar en estas notas, a un proyecto nacionalista, burgués e imperialista que se inserta en los conflictos y guerras imperialistas que se están produciendo en Oriente Próximo. El apoyo a algunos de los bandos de una guerra imperialista ha sido un criterio claro y decisivo para determinar cuándo una organización proletaria ha pasado a ser parte del aparato político de la burguesía. Fue el caso de la socialdemocracia durante la Iª Guerra Mundial, del “anarquismo oficial” (la CNT) durante la guerra civil española o del trotskismo durante la IIª Guerra Mundial[3]. El anarquismo se caracteriza por la existencia de muchos grupos informales que se reclaman de sus posiciones generales, muchas veces se constituyen a partir de unas posiciones políticas vagas y generales que por ello les hacen vulnerables a la ideología burguesa. Con esto no queremos decir que estos grupos no puedan tener evoluciones positivas o incluso tener posiciones internacionalistas (es el caso del KRAS ruso por ejemplo en relación a la guerra entre Rusia y Ucrania[4]), lo que queremos decir es que las posiciones en torno a guerras imperialistas son muy importantes para cualificar el carácter de clase de un agrupamiento.

En este sentido es muy sintomático la abducción y fascinación que muchos sectores anarquistas sienten por “la revolución social en Rojava” y la práctica ausencia de críticas al PKK en los medios anarquistas. David Graeber (antropólogo y activista de Occupy Wall Street que se reclama anarquista) escribió un artículo reivindicando “la revolución social en Rojava” (Kurdistán sirio) en The Guardian (“¿Por qué el mundo está ignorando a los kurdos revolucionarios sirios?”). Dónde Graeber alude a su padre que en 1937 defendió en las Brigadas Internacionales a la República española, es decir al Estado burgués español que entre otras cosas reprimió a sangre y fuego el alzamiento proletario de mayo de 1937 con el apoyo de los ministros anarquistas (como Federica Montseny o García Oliver)[5]. Brigadas Internacionales que además fueron puestas en marchar por la Komintern estalinista de Moscú. Pues bien Graeber alude a que (como en España) en el Kurdistán sirio se está viviendo también una revolución social. En realidad en España como indicó Bilan (el órgano de la Izquierda Comunista Italiana en el exterior) lo que se dio fue una guerra civil entre dos fracciones de la burguesía (lo que encauzó al campo burgués la inicial reacción obrera de julio de 1936). Y el anarquismo oficial de la CNT fue fundamental en el proceso de consolidación del Estado burgués republicano de cara a la guerra civil. Puestos a ver analogías entre estos dos hechos históricos parece  aquí una muy clara: en ambas el proletariado es arrastrado al terreno burgués perdiendo su fuerza y su potencial revolucionario por la lógica de elegir el mal menor. Pero el mito de “la revolución social española” es un imán irresistible para la inmensa mayoría de los anarquistas. Y en este caso su fuerza irresistible les ha conducido al Kurdistán y al PKK kurdo. El artículo de Graeber fue publicado en decenas de páginas y periódicos libertarios, desde la CGT española al Tierra y Libertad de la FAI de la Federación de Estudiantes Libertarios a Regeneración Libertaria.

¿Qué es el PKK?

El PKK es una organización de origen estalinista en los años 70´, que al modo de otros numerosos movimientos de liberación nacional pretendía construir un Estado nación y burgués en Oriente Próximo. Es en realidad el principal representante de la burguesía kurda[6]. En los años 90, tras el fin del capitalismo de Estado organizado en torno al bloque imperialista ruso, Ocalan (Apo como es conocido en el PKK, en kurdo significa tío) se da cuenta que la ideología estalinista no le es más útil, y a partir de ahí va a realizar una indigesta mixtura entre democracia burguesa, nacionalismo y municipalismo libertario. Todo a partir de su figura carismática, para ello como es típico de la política burguesa no le temblará el pulso para eliminar físicamente a sus opositores como ya lo hizo en los años 80 con los disidentes a su línea (que huyeron o fueron eliminados físicamente). A partir del VII Congreso del PKK (que establece la nueva línea oficial del PKK, sobre la Civilización democrática y el Confederalismo democrático) se establece la “conversión de Apo” y de todo el partido. Desde entonces como es típico de estos aparatos contrarrevolucionarios ya se sabe “la suerte que se impone a los provocadores será la de siempre (…). La pena más severa en tiempos de guerra”.

¿Qué es el Confederalismo democrático?

A esta concepción de Ocalan, tomada del ecologista libertario y norteamericano Murray Bookchin, es a la que aluden los anarquistas para defender la conversión libertaria del PKK. De hecho, han surgido grupos de apoyo a la “revolución de Rojava” en los medios anarquistas, que son muy activos en la defensa de la ideología contrarrevolucionaria y reaccionaria del PKK[7]. Para ello han editado en castellano numerosos textos de Ocalan. Veamos que nos dice este Apo (Tío).

En folletos como Confederalismo Democrático o Guerra y paz en el Kurdistán, Ocalan dice sostener un proyecto no nacionalista y antiestatalista ya que se ha dado cuenta que la solución no pasa por la creación de un Estado kurdo y que el nacionalismo es una ideología nociva e inseparable de la modernidad burguesa. Son estas palabras las que encandilan a muchos anarquistas pero veamos más de cerca lo que en realidad dice Ocalan.

  1. A pesar de la negación de la palabra nacionalismo, en realidad, lleva a cabo una defensa a ultranza del nacionalismo, a pesar de su aparente negación de palabra. De hecho en su cosmovisión burguesa sólo existen las naciones y, sobre todo, una entre todas la kurda. Pueblo milenario que prácticamente ya existía como nación con cohesión étnica desde la época de los sumerios hace más de 5000 años. Realiza para ello una genealogía imaginaria por 5000 años de historia donde diferentes pueblos, Estados e imperios han pretendido acabar con esta pureza benefactora de la cohesión étnica kurda, desde el Imperio Asirio y Escita hace 3000 años a Alejandro Magno, continuando por el Islam (en realidad una ideología de conquista utilizada “por la nación árabe” según Ocala, es decir, ya existían los árabes como nación hace 1400 años) al Imperio Otomano o el colonialismo europeo. Para Ocalan la nación surge en el principio de los tiempos de la civilización y desde entonces tiene un recorrido independiente de las relaciones sociales, es la verdadera constante que mueve todo. Por eso su negación del nacionalismo que encandila a sus seguidores anarquistas es puro nominalismo. En realidad, como dice en su texto sobre El confederalismo democrático, es negativo desatender el aspecto nacional. De hecho toda su perspectiva es nacionalista y, por lo tanto, burguesa. Es una propuesta política que se enmarca en los conflictos imperialistas en Oriente Próximo y para ello busca una solución nacional, que pasa por reconocer las cuatro grandes naciones (“inmemoriables”) de la zona: árabes, turcos, persas y kurdos. Para Ocalan, y sus discípulos anarquistas, parecen no existir las clases. Sobre todo en Kurdistán, un pueblo homogéneo, donde no existen las clases sociales. ¿Es posible realmente un lugar, Rojava, dónde se haya vivido una revolución social sin necesidad de enfrentarse a ninguna burguesía autóctona? La absurda respuesta de los libertarios que apoyan a Ocalan es que sí. De hecho, Ocalan ya sostuvo a principios de los años 90 que en el Kurdistán no hay clases sociales. Como en los mejores cuentos mitológicos, propios del nacionalismo, el enemigo es sólo exterior: turcos, persas, árabes… O interior, los malos kurdos que se venden al nacionalismo extranjero. En realidad, y como decíamos al inicio, el PKK y sus adláteres no son sino la principal fracción de la burguesía kurda.
  2. Ocalan y sus amigos anarquistas aluden de boquilla a su oposición al Estado y a la necesidad de superar el Estado nación. Sin embargo cuando leemos más atentamente a que se refiere en realidad y como defiende en sus Nuevas posiciones estratégicas, filosóficas y políticas del movimiento de liberación kurdo (comprendidas en castellano en el folleto Guerra y paz en el Kurdistán) defiende (con neoestalinista memoria) la coexistencia pacífica con el Estado. Lo que hay que hacer es “democratizar el Estado” pues la abolición inmediata del Estado no es posible hay que realizar “profundas reformas democráticas”. El Estado democrático debe someterse voluntariamente a cambios democráticos para construir una nueva nación democrática (kurda, turca, armenia, persa, árabe…). Toda solución para Apo es siempre nacional y dentro de los marcos del Estado burgués (ergo burguesa 100%). Por supuesto, Apo tranquiliza a sus competidores burgueses, no piensa “poner en cuestión las fronteras políticas ya existentes”. Simplemente solicita algo de autonomía política (siguiendo los ejemplos de Cataluña, Escocia…). De hecho los modelos que defiende para la solución del “conflicto Kurdo” son Sudáfrica, Palestina, Gales, Irlanda del Norte, Escocia, Córcega… Ejemplos de nación democrática que ejemplifican los parabienes de la “civilización democrática” que le enseñó el sociólogo norteamericano Leslie Lipson con su teoría democrático-burguesa. Apo es un auténtico admirador de la democracia parlamentaria burguesa, es decir del Estado burgués y sus crímenes (de los que él mismo es un importante hacedor). Ese es el modelo para Turquía: “El sistema democrático occidental –que fue establecido con inmensos sacrificios- contiene todo lo necesario para resolver los problemas sociales” (Declaration on the Democratic Solution of the kurdish Question, Ócalan). “El sistema democrático ha demostrado ya sus ventajas en relación a otros sistemas –comprendiendo el socialismo real- y es ahora el único sistema aceptable en el mundo entero”. No se puede hablar más claro, el PKK es un aparato conscientemente burgués que no se opone a la unidad de los Estados burgueses existentes, simplemente quiere que sus competidores le reconozcan como un aparato burgués más, con sus usufructos y sus dosis de mistificación y engaño. Con él el tan cacareado rechazo al Estado de sus discípulos anarquistas se convierte en una adoración de la estatolatría. Con ello el PKK viene a demostrar nuevamente que en esta fase actual todo movimiento étnico, como el kurdo, es reaccionario.
  3. Obviamente sus posiciones económicas no pretenden superar el capitalismo, o poner en cuestión la mercancía y su lógica. Como buen izquierdista reformista que es lo que pretende Apo es “un principio de redistribución en lugar de basarse exclusivamente en la acumulación de riquezas y la sobreproducción” para evitar, como no, “los efectos nocivos de los mercados financieros”. Logrando “una política económica alternativa que no aspire sólo al beneficio por el beneficio”. En fin mandamientos dignos de Podemos o de Le Monde Diplomatique. Por supuesto para nuestro insigne neo libertario los mercados financieros son malos, no la acumulación de capital en sí misma. Está es positiva pero no podemos basarnos sólo en ella hay que combinar la lógica del beneficio de la acumulación del capital con aspectos algo más humanos. La cantinela de siempre de todo reformismo desde hace más de cien años. Como si fuese posible alterar la lógica de la reproducción ampliada del capital convirtiéndola en algo diferente a su ADN. Los capitalistas son meras personificaciones del capital como relación social, no pueden renunciar a “su sed vampiresca de sangre viva de trabajo” si no quieren perecer renunciando a su máscara capitalista. No puede existir un capitalismo que no sea capitalista, que no haga de la lógica del beneficio y de la apropiación de plusvalor el alfa y el omega de la vida social bajo la férula del capital. Y de eso no se escapa el Kurdistán, como ninguna otra nación.
  4. Además hay dos aspectos fundamentales para comprender el atractivo tan curioso de los grupos anarquistas hacia el PKK y no son otros que las formas autogestionarias y supuestamente a favor de las mujeres. En lo que se refiere a la situación de la mujer y a la “liberación sexual”,  lo primero que cabe decir es que en el PKK existe una largo historial de abusos de mujeres. A este respecto ex compañeros de Ocalam como Mehmet Cahit Şener o Selim Çürükkaya (ambos cofundadores  del PKK) han declarado los numerosos abusos de Ocalan a compañeras militantes o los castigos y torturas realizados a parejas cogidos teniendo relaciones sexuales por parte de la organización. En este sentido, se ha dado mucha publicidad a las imágenes de las milicianas kurdas con armas  como símbolo  del protagonismo de las mujeres en el conflicto, pero dado el carácter enormemente burgués y patriarcal del PKK ¿no cabría esperar que este giro tenga que ver con reclutar más carne de cañón?

El imperialismo kurdo en la descomposición de las relaciones imperialistas

El carácter reaccionario de todo movimiento nacionalista y étnico en la fase de decadencia del capitalismo interactúa en la descomposición actual del capitalismo[8] acentuando a modo de boomerang las contradicciones y la disolución delicuescente del entramado de relaciones sociales, políticas, etc. Es en este contexto que interactúa el PKK y sus ramas sirias (el PYD sirio, Partido de la Unión Democrática) siendo protagonista de la lógica burguesa y criminal propia de todos los imperialismos en conflicto. Y es que el imperialismo no es una política que se puede elegir (como los platos de un menú) sino una condición inexorable de las relaciones entre los Estados y los movimientos políticos nacionalistas en esta fase de evolución del capitalismo. Los izquierdistas de diferentes ramas (no sólo libertarios sino también trotskistas o estalinistas) están defendiendo diferentes tipologías de la ideología antifascista. Haciendo en muchos casos del PKK el “mejor ejemplo de la lucha contra el fascismo del ISIS”. El PKK es un camaleón de múltiples caras según el interlocutor con el que se relacionen. Anarquista para unos, democrático para los Estados europeos o para Estados Unidos, o estalinista para los brigadistas que han ido a combatir en el avispero imperialista sirio e iraquí[9]. En realidad aparece con muchas caras pero tiene sólo una, la de ser un aparato político burgués. Igual que todos los que le apoyan.

En este sentido es ejemplar su participación en las guerras imperialistas en curso en Oriente Próximo. Para dar sólo un ejemplo, Amnistía Internacional (nada sospechosa de defender el islamismo sunnita) acusó en octubre de 2015 de crímenes de guerra a las milicias kurdas del PYD y a su brazo armado las YPG (Unidades de Protección Popular). Ambas ligadas al PKK de Ocalan. En la aldea árabe de Husseiniya fueron destruidas por las milicias kurdas el 93% de los edificios de la aldea. En la reciente toma de la colina de Sinyar, gracias al apoyo de los bombardeos norteamericanos, los comandantes kurdos del semi-Estado kurdo iraquí han reiterado el inevitable carácter kurdo de esa zona (independientemente, por supuesto, de lo que opinen sus habitantes yazidíes)[10].

Cómo no recordar al respecto que en el momento en que uno de los fans libertarios de Rojava, David Graeber junto a Janet Biehl, se encontraba de visita en el Kurdistán sirio, el dirigente oficial del PKK / PYD Salih Muslim estaba discutiendo la colaboración militar con el “neocon” norteamericano Zalmay Khalilzad (como embajador norteamericano en Afganistán e Irak, Khalilzad dirigió la ocupación de ambos países).

Esta ideología “antifascista”, de la búsqueda del mal menor frente al mal absoluto, que renace en los conflictos de Oriente Próximo tiene que ser combatida por los comunistas y los revolucionarios proletarios. La ideología del DAESH puede cualificarse de islamo-fascismo[11] pero “Lo que en realidad está en la raíz de todos los males es el sistema capitalista entero, un sistema sin porvenir, sin perspectiva, que se está descomponiendo poco a poco, arrastrando tras él a toda la humanidad en su engranaje mortífero”. Si no luchamos por acabar con el capitalismo será su descomposición la que acabe con la humanidad en su conjunto. Por eso es fundamental denunciar hoy como ayer la ideología antifascista[12], que disolviendo al proletariado en alguno de los campos burgueses en conflicto, el PKK contra el DAESH, Estados Unidos contra El Assad… amenaza con sepultar a la humanidad bajo los escombros de las bombas económicas, sociales y bélicas que está desplegando el capitalismo en su barbarie presente. Sólo el proletariado como clase revolucionaria puede abrir un camino de esperanza y liberación para el conjunto de la humanidad. Para ello es fundamental que reencuentre su identidad de clase y despliegue una conciencia de sí y de sus fines. Para ello es esencial la clarificación teórica y principista del presente que tiene en la autonomía e independencia de clase uno de sus principales eslabones. Esta tarea se tiene que realizar poco a poco y de manera paciente , es un camino largo en el que se cometerán errores, pero ello no implica que no se pueda evitar dar pasos en falso, apoyando a cualquier grupo porque se proclame de palabra una pretendida revolución social ni pedir armas a los Estados burgueses occidentales asesinos,  como han hecho (demostrando su naturaleza de clase, burguesa) muchos de los grupos anarquistas de los que se ha hecho mención, sin, además, la menor sensibilidad hacia los cientos de hombres y mujeres masacrados por esta barbarie imperialista en la que muchos han decidido implicarse. En este avispero no se puede tomar partido por ningún bando, “todos son peores”.

Andrei - Olmo

[3] Véase al respecto la resolución del II Congreso de la CCI Resolución sobre los grupos político proletario en http://es.internationalism.org/revolucionmundial/201510/4120/resolucion-sobre-los-grupos-politicos-proletarios-1977

[4] Ver por ejemplo la declaración de este grupo en http://es.internationalism.org/ccionline/201404/4015/declaracion-internacionalista-de-rusia

[5] Ver el libro de la CCI España 1936: Franco y la República masacran al proletariado.

[6] Véase el artículo de la CCI El internacionalismo como respuesta a la problemática kurda http://es.internationalism.org/ccionline/201305/3727/el-internacionalismo-como-respuesta-a-la-problematica-kurda

[7] Véase por ejemplo en Comité Rojava Azadi de Madrid https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/ Realizando charlas permanentes como la de la XIII Feria del Libro Anarquista de Madrid el 6 de diciembre de 2015

[8] Véanse al respecto las Tesis de la CCI sobre la descomposición: fase última de la decadencia del capitalismo http://es.internationalism.org/node/2123

[9] El PKK ha continuado sus relaciones con partidos “marxistas leninistas” estalinistas de todo Europa. De este modo el Partido Comunista Marxista Leninista turco ha organizado unas “brigadas internacionales” al modo de la guerra civil española para defender el frente kurdo de la guerra. Por ejemplo, en España el grupo estalinista Reconstrucción Comunista ha mandado “dos brigadistas”, lo que fue ampliamente publicitado (positivamente) por televisiones y periódicos españoles

[10] Las diferentes milicias kurdas (del PYD-PKK, del PDK de Barzani o del UPK de Talabami, estas dos últimas de la autonomía kurdo iraquí, cuentan con el apoyo coordinado de los bombardeos de la Alianza militar capitaneada por Estados Unidos. Lo que no es óbice para sus amigos libertarios. En efecto el blog libertario Rojava Azadi defiende múltiples formas y maneras de apoyar militarmente a las fuerzas de tierra kurdas, incluso con tropas terrestres francesas o norteamericanas. A estos libertarios no se les puede negar la terrible coherencia de haberse entregado con armas y bagajes a la lógica putrefacta de la guerra imperialista que se está desencadenando en Oriente Próximo

[11] Véase al respecto Atentados en París - ¡Abajo el terrorismo! ¡Abajo la guerra! ¡Abajo el capitalismo!

http://es.internationalism.org/ccionline/201511/4126/atentados-en-paris-abajo-el-terrorismo-abajo-la-guerra-abajo-el-capitalismo

[12] A propósito de los bombardeos sobre Irak y Siria y de aquellos que apoyan a algunos de los bandos en conflicto, Estados Unidos contra el ISIS, Rusia contra Estados Unidos… Dichos bombardeos han asesinado a más de 4000 civiles según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos a fecha de 2015 http://www.syriahr.com/en/2015/12/anti-daesh-strikes-killed-4000-civilians-in-iraq-syria/ No se trata precisamente de una fuente beligerante contra Estados Unidos o la UE