29 marzo: día de huelga general en la región ibérica, De la huelga general a la revuelta generalizada

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Las pretendidas crisis
económicas siempre han valido al sistema capitalista (entre otras
cosas, por supuesto) para reestructurar las modalidades de la
explotación, en algunos casos para configurar nuevos modelos de
vínculo trabajo-trabajador/a así como también para reforzar la
afirmación a un empleo mediante el miedo a perderlo, en [email protected]
que están [email protected],
o la loca carrera por conseguirlo a cualquier precio por parte de
quienes aspiran a él.

Hace tiempo ya hemos
abandonado la vieja modalidad fabril de organización del trabajo en
la que la jerarquía estaba totalmente delimitada: estaba más que
claro quién era quién. Hoy las nuevas modalidades proponen una
organización del poder en forma de red, en la que éste se presenta
de manera difusa; hay amplias posibilidades de no conocer jamás al
?responsable?, al que mueve los hilos y el/la trabajador/a debe
asumir responsabilidades que dan la falsa sensación de que
efectivamente es [email protected] en cuenta y forma parte de los resultados. El
tan
escuchado lema de ?la empresa somos [email protected]?
es un reflejo de ésta realidad. La idea de que el funcionamiento se
tambalea si en esa dinámica de red falla alguno de los sujetos
genera una aprehensión que muchas veces conduce a la denuncia del
?inoperante? porque antes que ser [email protected] para la empresa lo es para
sus ?compañ[email protected]? de curro [de trabajo].

Tiempo atrás el sistema
se vendía mediante la pretendida estabilidad y, hoy más que nunca,
la constante es la ?flexibilización?. La incertidumbre en lo
laboral, si bien siempre estuvo presente, se ve agudizada por el gran
aumento del desempleo y las sucesivas reformas (para peor) de las
condiciones del trabajo, siendo así que donde [email protected] no cumple todo lo
que se le exige, hay [email protected] [email protected] a ocupar su lugar. Nada ha
cambiado más que el envoltorio de la opresión, y a la vista de las
últimas leyes laborales, tampoco tanto, retrotrayéndonos de nuevo a
épocas pretéritas de explotación cruda. El capitalismo es el
gestor de la miseria y va
cambiando sus formas, produciendo, eso
sí, nuevas modalidades de relación. Éstas se traducen en diversos
comportamientos que es preciso tener en cuenta, también, a la hora
de atacar la dominación.

En circunstancias con
gran potencial para el desarrollo de las tensiones que se viven
cotidianamente en este sistema basado en la injusticia, el Estado
garantiza la permanencia del orden a través de las ya conocidas
estrategias de control y pacificación social, decantándose más
últimamente por el adoctrinamiento mediático y político (vía
medios de comunicación, trabajadores sociales, etc.) y aprovechando
el papel de ?apagafuegos? de la socialdemocracia
o de la
?radicalidad? moderada (partidos, sindicatos, 15-M, incluso muchos
grupúsculos extraparlamentarios), en detrimento de subvenciones,
subsidios y demás dádivas aletargadoras (como era el caso hasta
hace poco), que, si bien alivian situaciones jodidas en lo económico,
no podemos perder de vista el papel anestesiante que cumplen a largo
plazo. Esto es así porque en estos momentos de agravamiento de la
pretendida crisis, el estado cuenta con menos dinero para salvar el
culo de algunas dificultades técnicas a los poderes económicos, y
por eso aplica también una serie de recortes (sanidad, educación,
etc.) en una decrépita sociedad del ?bienestar? que, aunque siempre
fue otra estrategia pacificadora y domesticadora basada en el
adoctrinamiento y la fármaco-dependencia y el especialista (en los
casos antes mencionados de salud y enseñanza sobretodo), ahora no
hace sino agravar aún más las ya paupérrimas condiciones de quien
menos tiene. Tengamos en cuenta también que las crisis operan como
auténticas cortinas de humo, mientras el aparato de estado refuerza
el control represivo (más redadas, más controles, más sanciones,
etc.)

Es por todo lo dicho, que
más que fallos de cálculo económico, las crisis son parte de la
dinámica capitalista, algunas veces les toca la ?china? a [email protected],
otra a [email protected]
(ya sea a uno o más bloques económicos, países, empresas,
personas, etc.): cuando le toca a [email protected],
[email protected]
se joden y [email protected]
[email protected]
están bien y viceversa. Esto es así porque para que [email protected]
puedan mandar y ser [email protected]
dueñ@s,
[email protected]
deberán obedecer y ser [email protected].

El mundo vive en
permanente crisis. El auténtico problema no es que ahora le haya
tocado a Europa. En este mundo para que [email protected]
[email protected]
puedan trabajar en unas condiciones no excesivamente penosas y
acceder con relativa facilidad a los bienes de consumo, [email protected]
tienen que estar padeciendo lo más crudo de la explotación y las
más severas privaciones. Porque.... ¿Qué pasa cuando no nos toca a
[email protected]?
Cuando no nos toca a [email protected]
creemos que lo podemos todo porque nos han enseñado que todo se
puede comprar... Creemos que todo va bien así, porque la alienación
producida por el trabajo se resuelve mediante el entretenimiento
vacío... Creemos que si a [email protected]
nos va bien, al [email protected] debería irle igual, y si no es así algo habrá
hecho mal, será un vago, un inútil o un incompetente. Creemos que
no hay nada de qué preocuparse. Creemos que estamos [email protected]...

Es por esto que nos es
vital trascender la lógica de la supervivencia impuesta por el
sistema. Si bien hay una serie de necesidades que debemos cubrir
dentro de este orden de cosas, no podemos olvidar los orígenes de la
injusticia, y menos aun olvidarnos de combatir sus causas de raíz.
Como anarquistas hemos decidido tomar el camino de la rebeldía y no
el de la complicidad... el camino de la lucha y no el de las reformas
legales (mera operación de maquillaje que sólo beneficia a [email protected]
de siempre)... el camino del enfrentamiento y no el del
consenso.

Este 29 de marzo, como ya
hicimos en otras ocasiones, y como volveremos a hacer,
saldremos a
la calle a poner en evidencia los conflictos existentes en esta
sociedad y no a reclamar más migajas. No somos [email protected]
burócratas [email protected]
que establecen las condiciones en las que se protesta... No podemos
andar dependiendo de lo que hagan esas maquinarias burocráticas de
gestión de las sobras estatales, denominadas sindicatos. Ellos hacen
lo que tienen que hacer: apaciguar. Es por esto que debemos dejar de
lado las mediaciones. Debemos actuar en primera persona, y al mismo
tiempo que peleamos por nuestra dignidad y nuestra vida, desbaratar
la gran farsa sindical. Debemos desatar un verdadero conflicto,
pasando por encima de quienes nos calman y nos llevan como
corderitos
al matadero.

Creemos firmemente que nadie nos
regalará nada... Ante ésta realidad y contra ella...

¡¡¡Acción Directa!!!

No reclamamos nada,
salimos a la calle a luchar. Hagamos de nuestro día a día
un
auténtico escenario de enfrentamiento... Hay que enterrar para
siempre la pasividad. Hace ya mucho tiempo que es hora de salir a la
calle para pelear... pelear por una vida que merezca la pena ser
vivida. Se tiene que acabar el agachar la cabeza, el tragar con todo,
el apartar la vista ante todas las humillaciones cotidianas, porque
aceptando resignadamente lo malo nos
sumergiremos en lo peor.

No nos debemos contentar
con un trabajo, o un mejor empleo, o una mejor pensión, o con una
?vida? más barata y cómoda, sino con una vida de verdad. Y ésta
pasa por la completa destrucción del capitalismo, del Estado y de
toda autoridad. Porque no es recibiendo golpes y afrentas como se
ganan las batallas; y sin pelear, sin batallar seguiremos siendo
[email protected].
Por eso, cada día, antes del 29-M, durante y después, [email protected]:
[email protected],
[email protected],
estudiantes, buscavidas, [email protected],
?inmigrantes?, [email protected]?,... [email protected]
hemos de tomar el camino de la lucha, el camino de la acción.

Por una verdadera huelga (y no sólo un
paro de 24 horas), indefinida y salvaje. ¡A las barricadas!

Fuente: Valladolor -
http://www.valladolorentodaspartes.blogspot.com/

 

Herencia de la Izquierda Comunista: