¿Por qué hemos pasado de la “huelga general” al Pacto Social?

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Estamos viviendo una situación donde junto a la agravación considerable de
la crisis y de los ataques a las condiciones de vida de la gran masa
trabajadora, se están produciendo desarrollos significativos de la lucha de clases.
Junto a luchas de cierta resonancia en Francia, GB, Italia, Grecia etc.,
estamos viendo la entrada en lucha de las jóvenes generaciones en el Magreb:
Túnez, Argelia, Egipto... [1]

Las confusiones, la inexperiencia, el retraso político, hacen que estas
luchas sufran importantes debilidades, las cuales son aprovechadas por la
burguesía para presentarlas como "movimientos democráticos" y así ocultar que
forman parte de una corriente internacional de lucha contra la crisis
capitalista, de maduración de luchas masivas en las filas proletarias, con lo
cual pretende aislarlas y dar a entender que en esos países "atrasados" pelearían
por el "bienestar democrático" que "disfrutaríamos" en los países "avanzados".

En este contexto al que debemos añadir, para verlo en toda su amplitud, la
amenaza de quiebra que acecha al Estado español[2]
y que, por mucho que ahora no hablen de ella los medios de comunicación, no se
ha desvanecido ni mucho menos[3], Gobierno, Patronal y Sindicatos firman un
Pacto Social que legitima el durísimo ataque que supone la Reforma de las
Pensiones y que incluye igualmente medidas en el plano de la negociación
colectiva y las llamadas "políticas activas de empleo", capítulo este último
que encierra esencialmente un ataque a los parados.

Junto a lo anterior, el brutal golpe propinado por la autonomía murciana a
sus funcionarios supone el pistoletazo de salida de un vasto plan de ataques en
las diferentes autonomías contra los empleados públicos en términos de
reducciones salariales, despidos de interinos, aumentos de horario,
intensificación de los controles etc. Cataluña con el plan del 10% de reducción
presupuestaria anunciada por Mas, parece haber tomado el relevo. La convención municipal
del PSOE adopta un techo de gasto en las autonomías gobernadas por éste. Las
medidas se extienden a las administraciones municipales.

La apuesta política de la burguesía española

¿Cómo evaluar el Pacto Social? Pensamos obedece a que la burguesía española
ha hecho una apuesta política sobre cómo llevar el ataque salvaje que está
lanzando contra los trabajadores. Esta apuesta viene de que en la clase obrera
en España hay malestar, indignación, reflexión, una combatividad que va
madurando lentamente, pero todavía no ha alcanzado a presentarse como fuerza
social activa. La política que siguieron los sindicatos entre febrero y
septiembre de 2010 se ha vuelto
contraproducente. En ese periodo convocaron protestas descafeinadas, siguieron una
táctica de movilizar desmovilizando como pudo verse con la "huelga
general" del 29-S[4]. Esta
política sembraba la pasividad y la expectativa en los obreros pero acababa
desprestigiando a los sindicatos al aparecer como alguien que se limita a
"cubrir el expediente" con pantomimas de lucha.

Por ello, para los sindicatos y para la burguesía española resulta más
rentable la recuperada actitud "responsable" de CCOO-UGT. Por un lado, avalan
la ilusión -que se va desgastando pero que no está totalmente perdida- de que
"saldremos de la crisis con unos cuantos sacrificios"- y, por otra parte, busca
sembrar la pasividad en las filas obreras pues los propios sindicalistas y los
medios de "comunicación" se han encargado de machacar hasta la náusea que el
29-S falló por la pasividad y el egoísmo de los obreros. Se trata de hacerles
sentir culpables, de estigmatizarlos como responsables de la actitud pactista
de los sindicatos.

Esta política se apoya en una segunda pata que procede de la maniobra que
el Gobierno realizó en diciembre tomando a los controladores como cabeza de
turco[5].
Se desarrolló una campaña presentándolos como el "enemigo del pueblo" y se les
castigó con la militarización, un aumento brutal de horarios y una nueva
reducción de salarios.

Esta política ha continuado: hay que ver la campaña que se
ha montado con la agresión a un consejero autonómico murciano que ha servido
para permitir la denigración de los trabajadores públicos murcianos que han
reaccionado espontáneamente contra la reducción del 7% de sus salarios, el
aumento en 5 horas de su jornada semanal y el despido de 600 interinos en la sanidad[6].
Del mismo modo, un tribunal amenaza con duras penas contra los huelguistas del
metro de Madrid[7].
Una huelga de maquinistas en Cataluña ha dado pie a una furiosa campaña
repitiendo el esquema empleado contra los controladores. En Valencia, de los 1419
funcionarios del Palacio de Justicia, 55 han sido sacados una y otra vez en la
TV donde los mostraba haciendo picarescas con el fichaje lo cual ha permitido
una nueva campaña de apaleamiento mediático contra todos los
funcionarios del ramo.

La burguesía trata de evitar por todos los medios la movilización masiva
y generalizada de los obreros. Su política busca canalizar la maduración de la
combatividad y de la indignación hacia el terreno trampa de movilizaciones
parciales y corporativas. Los sindicatos "renuncian" a la "huelga general"
pero no renuncian en absoluto a promover movilizaciones bien encerradas y
encuadradas en el sector y la región, es
decir, en un marco de división. El bucle se cierra con las campañas de
denigración mediática que con tanta fruición desempeñan junto con el Gobierno
los llamados "medios de comunicación" tanto de derechas (El Mundo, La Razón,
ABC) como de "izquierdas" (El País, Público).

Los sindicatos "alternativos" no son la alternativa

El 27 de enero, un puñado de sindicatos "alternativos" ha convocado una
"huelga general" que se ha limitado a Euskadi, Cataluña y Galicia, reservando
para el resto de España la celebración de concentraciones muy poco seguidas.

Cada una de esas huelgas "generales" ha sido encerrada en motivaciones
nacionalistas y particulares, con lo que vemos que estos sindicatos que
pretenden ser "alternativos" se acomodan muy bien a la orientación general de
la burguesía de parcializar, dividir y fragmentar por todos los medios la
respuesta obrera[8].

Son pues un más de lo mismo
respecto a CCOO-UGT. Como ellos convocan
una movilización sin asambleas ni debates, todo pasa por algunos carteles, unas
cuantas reuniones de sindicalistas y correos electrónicos. En las
concentraciones hay el mismo folclore y el ruido ensordecedor que en las
manifestaciones de UGT-COOO lo que fomenta la atomización, impide el contacto
entre trabajadores y obstruye todo debate o coordinación. No son una
alternativa sino una mala fotocopia de las convocatorias de CCOO-UGT.

No hablan ni de la gravedad mundial de la crisis, ni de que todos somos
atacados, ni de la necesidad de luchar contra el capitalismo, sino que propagan
la ilusión de que una intervención pública del Estado que pusiera "en cintura"
a banqueros y especuladores, permitiría salir de ella.

Piden la defensa del "sistema público de pensiones". ¡Pero ese es
precisamente el objetivo compartido por todos los partidos y fuerzas del
Capital desde la Derecha más extrema hasta la Izquierda! La burguesía no
pretende eliminar el "sistema público de pensiones" sino reducir
sustancialmente las pensiones a cobrar en al menos un 20% y hacer cada vez más
restrictivo el acceso a las mismas. Este ataque salvaje lo diluyen con el
espantajo de que las pensiones públicas serían sustituidas por fondos privados.

Reclaman "más Estado" frente al supuesto "menos estado" del
"neoliberalismo", engañándonos sobre la realidad de que tanto el Estado
"neoliberal" como el "socialista" defienden a muerte el sistema capitalista,
son los garantes de la explotación que sufrimos. ¡Piden al Estado que actúe en "beneficio del
pueblo" cuando jamás lo ha hecho ni lo hará! Porque el Estado es un instrumento
de la clase capitalista y sus medidas, tanto cuando favorecen al capital
privado como cuando defienden "lo público", siempre tienen como meta la defensa
de los intereses del Capital, el mantenimiento del sistema de explotación.

La alternativa solo puede salir de los propios trabajadores

¿Cómo una minoría privilegiada como la burguesía mantiene en la explotación
y la opresión a la gran mayoría? Es evidente que, en última instancia, porque
su Estado mantiene el monopolio de la fuerza: Policía, Ejército, legislación,
tribunales, cárceles. Pero ese monopolio sería ineficaz si no estuviera rodeado
y disimulado por el aparato de Partidos y Sindicatos y todo el sistema de
presuntos "derechos" y "libertades" que supuestamente disfrutaríamos, es decir,
por la Democracia.

La democracia burguesa se basa en la delegación. Delegación de
nuestros asuntos en una casta de políticos que cada 4 años nos piden el voto
atiborrándonos de promesas que jamás cumplen. Delegación en los profesionales
sindicales de la movilización y la negociación. Esa delegación en políticos y
sindicatos nos lleva a la atomización, la pasividad, el individualismo. Esa
delegación hace que incluso cuando luchamos -como por ejemplo con las
movilizaciones sindicales estilo el 29-S o el reciente 27-E de los
"alternativos"- volvamos a casa con un sentimiento de impotencia, con un amargo
regusto de haber perdido el tiempo.

La lucha de la clase obrera no se basa en la delegación sino en la
participación activa y consciente de la gran mayoría. LA EMANCIPACION DE LOS
TRABAJADORES SERA OBRA DE LOS PROPIOS TRABAJADORES O NO SERA, decía la Primera
Internacional hace 150 años. Ello se concreta en la cultura de la asamblea:
debate para tomar las medidas de combate, desarrollar la solidaridad y la
movilización, sentirse parte de un todo dentro del cual somos más fuertes y nos
atrevemos a cosas que solos y atomizados jamás seríamos capaces de realizar.

En Francia en las movilizaciones contra la reforma de las pensiones han
aparecido Asambleas Generales Interprofesionales que agrupaban a trabajadores
de distintos sectores y que de manera unida trataban de impulsar que el
conjunto de la clase tomara la lucha a cargo superando el sabotaje realizado
por los sindicatos[9]. En
Italia una Asamblea Autónoma de trabajadores del norte ha agrupado a medio
millar de compañeros que tratan de impulsar una lucha[10].
Aquí en España también están apareciendo pequeños grupos que tratan de impulsar
un movimiento desde abajo, para que podamos decidir cómo luchar, cuando luchar,
con qué medios, cómo ganar la solidaridad, cómo extender la lucha y no quedarse
encerrados[11].

Todo esto forma
parte del futuro. Se trata todavía de un movimiento muy pequeño, con grandes
dificultades, con dudas y pasos atrás. Pero frente a la pasividad, el engaño y
la desmovilización que nos imponen los políticos y los sindicatos, constituye
la alternativa para desarrollar nuestra fuerza colectiva. Es evidente que se
van a cometer numerosos errores, que habrá problemas y contratiempos. Pero no
tenemos otro camino.

CCI 8-2-11


[1] Ver nuestro artículo en http://es.internationalism.org/ccionline/2011_tunez

[2] Ver editorial en Acción
Proletaria nº 217 http://es.internationalism.org/ap/2010s/2011/217_crisis

[3] Como lo prueba la nueva y
apresurada legislación sobre las cajas de ahorro que supone su liquidación a
precio de saldo.

[4] Ver la hoja común que
hicimos CCI-CREE y la Red de Solidaridad y Encuentro de Alicante: http://es.internationalism.org/node/2960

[5] Ver nuestra toma de
posición en: http://es.internationalism.org/ccionline/2011_tunez

[6] Ver nuestro artículo http://es.internationalism.org/node/3031

[7] Los trabajadores de esta
empresa protagonizaron una huelga impulsada por Asambleas en junio 2010. Ver http://es.internationalism.org/ccionline/2010_Metromadrid

[8] No dudamos de las ganas
de lucha y de la voluntad de defender los intereses obreros de los militantes
de base de esos sindicatos. Precisamente para que no sufran una estafa y se
vean desmoralizados y engañados deben plantear un debate sobre la naturaleza de
esos sindicatos y sobre el sindicalismo en general.

[9] Ver http://es.internationalism.org/ap/2010s/2011/216_francia

[10] Ver http://es.internationalism.org/ap/2010s/2011/217_italia

[11] Próximamente se va a
celebrar un Encuentro de colectivos que tienen esta orientación en Alicante.
Ver http://es.internationalism.org/node/3041

Situación nacional: