Devastación provocada por la tormenta tropical Alex en el Norte de México

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Como lo dice el GSL, los medios de la burguesía se desgañitan tratando de "demostrar" la culpabilidad de las lluvias, sin embargo, esconden lo fundamental: el hecho de que los estragos devastadores son responsabilidad directa y completa de la burguesía que ha ido abandonando por décadas la infraestructura de ciudades y pueblos por el costo que representan, es decir, para no perjudicar sus niveles de ganancia no importándoles en lo más mínimo el bienestar y la seguridad de la población, en particular la inmensa mayoría de los explotados que son los que siempre resultan más perjudicados.

El ejemplo de Monterrey es ilustrativo. El desarrollo capitalista ha orillado por años a miles de trabajadores a vivir en lugares poco adecuados y además peligrosos dada su incapacidad para adquirir viviendas de buena calidad. En esta ciudad, además, la irresponsabilidad criminal de la burguesía aparte de consentir el asentamiento urbano en zonas de alto riesgo por razones de ahorro y de proselitismo político (los partidos de todos los colores han liderado por años las llamadas invasiones urbanas en este tipo de áreas), también se ha negado a construir diques adecuados para proteger la vida humana. Así ha pasado también en Tabasco, en Chalco Estado de México, etc., donde estos dramas se viven frecuentemente y tienen la misma causa: la supervivencia del capitalismo.

La causa principal de la devastación por los fenómenos naturales es el capitalismo

Muchas familias del estado de Nuevo León y Tamaulipas, principalmente, ahora han quedado en las ruinas. Las casas que poseían y las pocas pertenencias que tenían para su existencia, han sido arrasadas por el tan conocido y catastrófico fenómeno natural Alex1.

A estas alturas, sin embargo, en donde diversos fenómenos naturales han sucedido en todo el mundo, como el terremoto en Haití, en Chile y justamente en otros estados de México, es necesario preguntarnos: ¿la catástrofe que afecta nuestras condiciones de existencia es realmente producto de los fenómenos naturales?

En la sociedad capitalista la vida gira en función del lucro y la ganancia. Esto es así porque las mismas condiciones económicas son desarrolladas para acrecentar, a todo lugar, las ganancias de la burguesía.

Al proletariado lo que le queda es la ruina y la peor carga de las desgracias de la naturaleza; a él el sistema capitalista le impone la paga de los platos rotos que ha tirado el capital al suelo.

A pesar de que en la Tierra los fenómenos naturales no son pocos, no son a ellos a quienes debe culparse por la miseria que dejan tras su rastro. La situación que vive el proletariado bajo el sistema capitalista está en constante fluctuación de caída: los sueldos bajan, los alimentos y productos necesarios para la vida ven un aumento considerablemente alto en su costo; las jornadas de trabajo acrecientan cuantiosamente y la fuerza en el trabajo empleada es aún mayor debido a que la ganancia de la burguesía pesa sobre nuestros hombros; la pobreza va en línea ascendente, y quienes se ven obligados a hacer otro tipo de actividades para subsistir también se ven grandemente afectados.

Considerablemente ha crecido el desempleo, pese a que la burguesía se galardone por los medios de comunicación -que están, sin duda, al servicio de las necesidades de su clase- de sus «maniobras» para salvar «la economía nacional» y el «bolsillo de los que menos tienen». La realidad, sin embargo, es contraria.

Por eso, aún existiendo fenómenos naturales constantes por la misma condición de la naturaleza, nuestra situación de desgracia continua no es debido, principalmente, a tal o cual acto que ha propiciado un fenómeno natural, sino las condiciones que son impuestas bajo el capitalismo.

Al proletariado no le queda más que una salida a esta catastrófica situación impuesta por el capitalismo y acrecentada por los fenómenos naturales: luchar por la defensa de nuestra vida, por el desarrollo integral de nuestras capacidades, y por una sociedad sin clases sociales, o marchemos a la creciente barbarie capitalista de destrucción, pobreza, explotación y opresión.

¡A la lucha, proletarios!

¡Nuestra emancipación será obra de nosotros mismos!

¡Organicémonos por la defensa de nuestras condiciones de vida, opuestas a las necesidades del Estado y del Capital!

7 de julio del 2010.

Grupo Socialista Libertario.

1 Fenómeno meteorológico que sacudió la parte noreste de México.