Ante la verdad de la crisis, necesitamos la verdad de la lucha de los trabajadores

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Hoja de intervención que hemos distribuido ante los despidos en el automóvil. Adjuntamos la versión PDF para quien esté interesada en difundirla Cuanto más insiste el Gobierno Zapatero en su discurso de "defensa de los trabajadores contra los poderosos" más multiplica los golpes contra las condiciones de vida de estos: las pensiones subirán un miserable 1%, los funcionarios tendrán por 3 años una no menos miserable subida del 0,3%, los impuestos entre ellos el IVA van a subir en un 2%, y, sobre todo, los despidos se multiplican por todas partes. El desempleo alcanzará para fines de año el record histórico de los 4 millones y medio.
La plaga del desempleo está dando un salto cualitativo. Si durante el último año golpeó sobre todo a los trabajadores emigrantes y a los precarios, ahora ataca de lleno las concentraciones fundamentales de la industria especialmente en el sector del automóvil.
Los sufrimientos de los compañeros emigrantes y precarios se extienden ahora a los fijos, a esos quienes el Gobierno tilda de "privilegiados" que deberían sacrificarse por los "desheredados".
A principios de año nos dijeron que los ERE temporales resolverían los problemas y que tal medida "no traumática" -¡cuando en muchos casos supuso pérdidas salariales del 20%!- evitaría los despidos. Pero hoy se han quitado la careta y plantean despidos puros y duros: 600 en Nissan, 600 en Ford y 1700 en Opel. En Renault de Valladolid el director general amenaza con cerrar la factoría, en Citroën se habla de un nuevo expediente y en SEAT la "tranquilidad" es engañosa pues en los últimos 3 años 1400 puestos de trabajo han sido eliminados.
No es un problema del "automóvil". Es difícil encontrar un sector donde no haya despidos. Ni el comercio, ni el turismo, ni las nuevas tecnologías, ni la banca, se salvan del fuego abrasador del desempleo que arruina la vida de millones de familias obreras.
Y no se trata de un problema "español" sino de un problema mundial: en Estados Unidos el hundimiento de General Motors ha supuesto la pérdida inmediata de 40 mil puestos de trabajo y la amenaza para muchos más, en Alemania más de 20000 trabajadores fueron enviados al paro en el sector, Hungría, Bélgica, Japón, Polonia, Gran Bretaña, figuran entre los países donde se anuncian despidos masivos.
No se puede hablar de damnificados, desheredados, marginados, como si fuera un mal localizado y circunscrito. Se trata de un problema mundial, global, que afecta a TODOS los trabajadores -emigrantes y originarios, precarios y fijos, funcionarios y privados- y a la gran mayoría de la población del planeta.

¿Qué soluciones nos ofrecen?

En la asamblea del sábado pasado de la Ford hubo trabajadores que se preguntaban «¿Qué futuro vamos a dejar a nuestros hijos?».

Esta es la pregunta clave. Llevamos 40 años -tres generaciones- donde nos han prometido miles de veces que "saldríamos de la crisis", que "iríamos a mejor" ... Pero ¿qué hemos visto? Pues que los salarios se han degradado hasta el extremo que hoy hace falta el trabajo de dos para mantener a duras penas una familia; la vivienda es muy difícil de comprar y muchas parejas jóvenes tienen que hacinarse en casa de los padres; las pensiones están cada vez más amenazadas; el trabajo fijo se ha convertido en una pieza de museo para los más jóvenes reemplazado por un masiva precariedad.
¿Podemos creernos realmente los "brotes verdes" y los "indicios" de una "salida de la crisis"? Obama y otros gobernantes se han inventado una nueva modalidad de "recuperación económica": ¡Saldremos de la crisis pero con el paro aumentando a toda velocidad!
¡Esto es una vulgar engañifa! El capitalismo solo prospera si aumenta sin cesar la mano de obra que explota. Cuanto más se reduce ésta más se agrava el mal que lo ahoga: la sobreproducción. El capitalismo está atrapado en una contradicción sin solución: agobiado por la sobreproducción se ve obligado a agravar el desempleo y la miseria y con ello provoca más sobreproducción creando un círculo vicioso del que no puede salir. El futuro que ofrece en todo el mundo es el hundimiento en un agujero negro cuyos perfiles siniestros podemos verlos en el mayor desempleo desde 1945 y en que, como denuncia el Programa Mundial de Alimentos, por primera vez en la historia se ha cruzado la barrera de los mil millones de hambrientos en el mundo. Todo ello en el contexto de una escalada de la guerra - como la de Afganistán-, la destrucción medioambiental y la degeneración moral.
¿Y qué nos ofrecen el trío Gobierno - Sindicatos - Patronal como "solución"? Pues la repetición de una "fórmula" que durante muchos años nos decían que era "el futuro" y lo único que ha traído es agudizar los problemas y aumentar el paro y la miseria: MAS DESPIDOS Y MAS SACRIFICIOS.
¿Qué plantean las llamadas "fuerzas vivas" de Aragón ante los 1700 despidos de Opel y los 10000 que provocará en la industria auxiliar? Pues un "Plan Industrial" que tras una aparente oposición significa aceptar los despidos, todo ello aderezado con el veneno nacionalista. No proponen que todos los trabajadores afectados en los diversos países luchen unidos buscando la solidaridad de los demás trabajadores sino la guerra nacionalista para que despidan más en otro país. Alegan "argumentos" de que en Figueruelas son los más productivos y que sean los trabajadores alemanes los que se sacrifiquen. Quieren enredarnos en un enfrentamiento suicida entre trabajadores.
En cuanto a Ford nos envuelven en un falso dilema: mientras UGT -junto con la Patronal y el gobierno corrupto del Señor Camps- defiende los despidos, CCOO y los sindicatos minoritarios plantean sustituirlos por prejubilaciones.
Esto no es una "alternativa" sino el agua para tragar la píldora amarga de los despidos . El Gobierno "socialista" -a través de su doberman el ministro Corbacho- ha reducido a miseria los subsidios de prejubilación y, por otro lado, como se planteó en la asamblea, las 600 prejubilaciones de hoy significan 600 puestos de trabajo menos para los jóvenes que vengan. Encima un portavoz de uno de los sindicatos minoritarios tuvo la desfachatez de decir que ¡las prejubilaciones saldrían más baratas a la empresa! ¿Con quién están estos señores?

La única salida que tenemos es la lucha

¡Tenemos que rechazar estos planes que nos condenan a nosotros y a nuestros hijos a un futuro terrible!. La única salida es la lucha masiva de la clase obrera.

Pero sabemos que aunque maduran el descontento y aquí y allá surgen luchas donde se ven esfuerzos de solidaridad y manifestaciones de conciencia, la lucha de la clase obrera es muy limitada y no está a la altura de la gravedad de la situación.
La conciencia creciente de que el sistema actual no ofrece ninguna perspectiva de reforma o mejora, provoca en un primer tiempo un sentimiento de miedo que hace más difícil lanzarse a lucha. Por otro lado, la amenaza del desempleo y del despidos supone un chantaje paralizante. En fin, esta sociedad basada en el individualismo y la competencia provoca sentimientos de repliegue y atomización, todo lo cual es fomentado por Gobierno , medios de comunicación, partidos y sindicatos, que so capa de "solidaridad" lo que hacen es fomentar la división y el enfrentamiento entre obreros.
A estos factores inhibidores se une el sentimiento de impotencia que provocan las movilizaciones que proponen los sindicatos para "luchar contra los despidos". Ni las "reivindicaciones" que suponen en realidad aceptarlos, ni los métodos de acción que siempre plantean luchas a la desesperada en el aislamiento más completo ni una organización donde no dejan ninguna participación y siempre te pueden clavar la puñalada por la espalda, favorecen el desarrollo de una respuesta obrera fuerte y unitaria.
Lo que necesitamos es una lucha de verdad donde podamos desarrollar la unidad y la solidaridad base de nuestra fuerza.
Una lucha de verdad es aquella donde las manifestaciones sean en horas donde puedan venir los demás trabajadores, su convocatoria sea difundida al máximo en empresas, centros de estudio, barrios ... Donde trabajadores de distintas procedencias puedan intercambiar experiencias, discutir, pensar en nuevas iniciativas, sentir solidaridad y crear unidad.
Una lucha de verdad es aquella que logra incorporar a la juventud trabajadora que hoy está formada por estudiantes que mañana en su mayoría serán parados o precarios. Los estudiantes y los obreros tienen una misma lucha por un futuro para la humanidad.
Una lucha de verdad es aquella que es preparada por el debate lo más amplio posible donde todos dan ideas, proponen iniciativas, se aglutinan, sienten el calor y la fuerza de ESTAR JUNTOS sintiendo y desarrollando la solidaridad y el compañerismo.
Una lucha de verdad es aquella donde las acciones a tomar, las decisiones a adoptar, las negociaciones a emprender, son controladas y llevadas por TODOS los trabajadores sin delegar en los "especialistas" que siempre acaban vendiéndonos. Asambleas Generales donde todos participen, piensen y decidan juntos. Asambleas abiertas a los demás trabajadores para que unan sus reivindicaciones y expresen su solidaridad.
Una lucha de verdad es aquella que comprende que las reivindicaciones inmediatas contra los despidos y la miseria están estrechamente unidas a la lucha por una nueva sociedad que supere las contradicciones de la sociedad actual que llevan a la humanidad a la catástrofe.
Corriente Comunista Internacional 22-9-09