LA CRISIS LA PAGAN LOS TRABAJADORES. EL PROCESO DE DESPIDOS EN COSTA RICA

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Publicamos a continuación un artículo muy interesante de un compañero del grupo LECO (Liga por la Emancipación de la Clase Obrera), grupo de orientación internacionalista que debate y colabora fraternalmente con nosotros. Muestra con claridad cómo se está concretando la crisis en América Central, cómo es descargada sobre los trabajadores provocando muchas tragedias. Pero al mismo tiempo en sus propuestas de lucha expresa una visión de AUTONOMIA DE CLASE DEL PROLETARIADO denunciando claramente a los sindicatos y una visión INTERNACIONALISTA.

Expresamos a los compañeros nuestro saludo y solidaridad.

CCI

La crisis la pagan los trabajadores. El proceso de despidos en Costa Rica.

12/2/09

El pasado martes 3 de febrero la compañía Dominos Pizza cerró sus puertas en Costa Rica, dejando sin empleo a 130 empleados. Los representantes de la compañía el mismo día del cierre salieron del país, dejando a los trabajadores sin esperanzas de que se les de su liquidación, o cruzando los dedos para ver si les toca algo con que puedan subsistir y mantener a sus familias. Esto es sólo una muestra de la verdadera cara de la crisis capitalista, el proceso de despidos ha iniciado en todos los sectores productivos.

Este proceso viene agudizándose desde el año pasado cuando, por ejemplo, el "recorte" de otra transnacional BANDECO en Limón ha dejado sin empleo a 37 empleados, quienes protestaron por los despidos.

El capitalismo no tiene nada que garantizar a las desempleados y tampoco a los que aun tienen empleo, las jornadas laborales en estos meses han aumentado, siendo común para los obreros en fábricas y distintas industrias y sectores hoy, estar trabajando hasta más de 72 horas por semana por los salarios más miserables.

Para los trabajadores inmigrantes la situación es mucho peor, en Guanacaste donde se construyen grandes hoteles y centros turísticos existen miles de obreros de la construcción principalmente nicaragüenses que sufren las peores condiciones, viven en bodegas que las mismas empresas les dan, en condiciones de hacinamiento y soportando enfermedades. Recientemente murió un obrero inmigrante por las condiciones en que se encontraba, para dar muestra de la realidad que sufre la clase obrera que no tiene ninguna garantía y está siendo sometida en su conjunto a las condiciones más explotadas.

Es conocida también la situación de las empresas piñeras en este país, que exponen a los trabajadores a agroquímicos que están prohibidos que esterilizan y provocan muchas enfermedades. Los obreros de la piña no llegan a vivir muchos años a causa de sus condiciones y a eso de los 35 años pierden el empleo sin oportunidad de conseguir otro. La piña ha llegado a ser uno de los principales productos de exportación de Costa Rica, somete a más de 20 000 empleados y además de arrancarle su calidad y tiempo de vida, también afecta a las poblaciones que viven en sus alrededores. Además la actual producción piñera contribuye a la destrucción ambiental, provoca inundaciones, contamina el agua destinada al consumo, y actúa como mafia comercial que es, obligando a los propietarios locales a venderles las tierras. Esto es lo que las empresas piñeras vienen provocando a la población, enfermedades respiratorias, de la piel etc, es lo que verdaderamente traen Dole, Del Monte, Chiquita y demás empresas. El mismo camino abierto por la United Fruit Company de explotación y miseria que trajo el capitalismo desde el siglo pasado a este país, sigue siendo el mismo camino de explotación asalariada que se mantiene hoy, las mismas condiciones que se habían combatido con huelgas se vuelven a mostrar hoy; la gran diferencia es que el estado ahora tiene un capitalismo mucho más desarrollado para combatir y dominar las huelgas hoy, tiene mejores caudillos para engañar a los trabajadores. Ahora éstos no pueden contar con la ayuda de los sindicatos pues representan a la burguesía, no pueden confiar en los caudillos del parlamento que igualmente son piezas del capital por donde quiera que se les vea; los obreros de las piñeras, los inmigrantes y toda la clase obrera, hoy sólo puede confiar en sus propias fuerzas para enfrentar la masacre capitalista profundizada con la crisis, tienen su fortaleza en extender la lucha, en su unidad internacional como clase.

Los medios anuncian métodos de cómo evitar perder el empleo o de cómo conseguir uno nuevo. Como pueden evitar la quiebra las empresas etc, etc. Todo esto no es más que un discurso desesperado cuando ya las empresas más poderosas en todo el mundo se vienen abajo. El mismo grupo Nación que representa a los sectores más adinerados del país ha corrido con despidos. Así, que, ¿se trata de mejorar el servicio como empresa? (como dicen los patronos, para explotarnos más) ¿Se trata de saber conseguir un nuevo empleo?. Los empresarios como representantes burgueses, no hayan ya que hacer, mantienen su discurso de estabilidad sólo para ver si les da tiempo de descargar al máximo la crisis en la clase trabajadora, y si no pueden seguir, se declaran en quiebra y huyen con sus millones como lo hicieron los empresarios de Dominos. Ya hoy anuncian el cierre para el mes siguiente de la empresa Silvania ubicada en el barrio de Pavas en la capital, que dejará a 200 empleados más sin trabajo y esto es sólo el inicio.

La verdadera cara de la crisis hace evidente la necesidad de los trabajadores de organizarse ellos mismos para enfrentar la miseria, la necesidad de su unidad para poder enfrentar los duros golpes del capital e ir preparando el enfrentamiento directo contra el régimen capitalista. Ya ningún obrero promedio cree que la acción de los sindicatos le vaya a servir de escudo contra el golpe de la miseria, ningún obrero más o menos consciente puede creer que algo vaya a resultar para ellos del proceso parlamentario. La alternativa que nos queda como clase trabajadora es la de enfrentarnos unidos contra el capital, sea estatal o privado, la de ampliar la lucha y actuar como clase a nivel internacional. El capitalismo en su decadencia se ha quedado desde hace mucho sin nada que ofrecer a los trabajadores, por esto la clase trabajadora sólo ve como suya la lucha de los explotados contra la burguesía y todas las capas que la apoyan.

Al lado de la crisis, no sólo se está dando sino que debe fortalecerse, la unidad del proletariado internacional, por encima de la mezquindad de las luchas nacionales, debe levantarse con más fuerza que nunca y con más decisión, pues los combates que vienen por delante serán decisivos para la historia, sea para que la humanidad caiga en su degeneración más barbárica, o para que se empiece a desarrollar el verdadero curso histórico: el comunismo, la única alternativa que puede y debe sacar a la humanidad de la miseria, de la explotación de clases y que plantea un futuro de satisfacción para las siguientes generaciones.

J.