LAS MOVILIZACIONES DE NISSAN EN BARCELONA Y LA INTERVENCIÓN DE LOS GRUPOS IZQUIERDISTAS

Versión para impresiónEnviar por emailEl pasado día 23 hubo una manifestación en Barcelona contra la decisión de Nissan de presentar un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) que amenaza con llevar a la calle de forma definitiva a 1700 trabajadores, lo que representa más o menos el 40% de la plantilla y muchos más si tenemos en cuenta las empresas que dependen de la planta de Nissan, que se puede estimar de entre 3 o 4 trabajadores por cada uno de la multinacional japonesa en Barcelona.

 

A la manifestación acudieron unos 6000 trabajadores, un número nada espectacular si tenemos en cuenta la cantidad de afectados reales y potenciales, la importancia del sector con otro ERE (este temporal) en las puertas como es el de SEAT, los problemas de PIRELLI en Manresa, etc y en particular que los sindicatos estrellas fueron UGT y CC.OO. Como en toda estas romerías sindicales, la manifestación se inició en el centro y discurrió por una de las arterias principales para concentrarse frente al Palau de la Generalitat y pedirle al Gobierno capitalista de Catalunya, que arreglara el problema legalmente, por ejemplo no admitiendo el ERE o medidas análogas. Hasta aquí todo normal teniendo en cuenta a los convocantes principales. Pero ¿cuáles fueron las posiciones y consignas de la llamada "extrema izquierda" no ya solo frente al problema de Nissan sino de la crisis generalizada que es la causa? Haremos un muestreo a partir de las hojas que tres grupos distribuyeron durante la marcha y que se puede ampliar a los demás de la llamada extrema izquierda:

NI UN EURO A LOS BANQUEROS!" "¡EL DINERO PARA DEFENDER A LA INDUSTRIA!" ¿Quién dice esto? ¿Acaso uno de los sindicatos convocantes, o tal vez alguna gente del entorno del ATTAC promovido por el mensual Le Monde Diplomatic? ¡NO! Estas consignas figuran en la hoja distribuida por el Comité de Barcelona del Partido Obrero Socialista Internacionalista (P.O.S.I.) de tendencia trotskista. Es escandaloso que unos que se llaman "internacionalistas" pidan el dinero ¡para la industria!, ojo, ¡no para las reivindicaciones obreras de salarios, no ser despedidos etc., sino para SALVAR A LOS CAPITALISTAS DE LA INDUSTRIA.¡Y estos señoritos tienen la cara dura de llamarse "obreros", "socialistas" e "internacionalistas"!

Vayamos ahora a lo que también dicen los entristas-trotskistas del "EL MILITANTE", esos aduladores y defensores del imperialismo chavista con su consigna "internacionalista" de "Manos fuera de Venezuela"; pues por una parte estos señores dicen ".....sin que la política falsamente "realista" (el entrecomillado es de ellos) de las direcciones de UGT y CC.OO haya logrado impedir en ningún caso la destrucción de miles de puestos de trabajo en el sector". Por lo tanto, si en lugar de "...la política falsamente realista" de estas centrales sindicales hubiesen llevado a término una política realista se hubiesen perdido menos puestos de trabajo en el sector. Esta gente quiere que no nos demos cuenta de que el sindicalismo, desde hace mucho tiempo, pertenece al capital, está institucionalizado, comprado y domado, forma parte del aparato constitucional y jamás podrá hacer otra política con los intereses de clase de los trabajadores que la que hace; es decir, entregarlo al enemigo de clase, a la burguesía y al Estado del que forma parte el sindicalismo. También "EL MILITANTE", en un arrebato anarquizante y pequeño burgués, arrojan su consigna más "belicosa", y ¿cuál es esta? Pues nada más y tampoco nada menos que: "NACIONALIZACIÓN SIN INDEMNIZACIÓN DE NISSAN BAJO CONTROL OBRERO". Aquí tenemos a estos chavistas, que en teoría condenan el socialismo en un solo país a la  manera estalinista, que piden el control obrero sobre una empresa, en la que continuarán (en la hipótesis de un control obrero) con relaciones capitalistas de producción, el salario, etc.; o sea, que pasamos de la explotación a la autoexplotación, es un asunto importante que no podemos desarrollar aquí pero que está ampliamente tratado en la prensa de la CCI[1].

Finalmente vayamos a una hoja distribuida por el "COMITÉ DE CONVENIO DE TMB" y que lleva por titulo en grandes letras "QUE NO OS ENGAÑEN": "....Las decisiones de los trabajadores hay que tomarlas en ASAMBLEAS DE TRABAJADORES        y hay que coordinarse con otras empresas en luchas contra los EREs.". Dos cuestiones queremos señalar sobre este llamamiento que, por cierto, no lo hace la asamblea de trabajadores de autobuses, en solidaridad con los obreros de Nissan, sino el "Comité de convenio de TMB". La primera es que habla de coordinarse con otras empresas pero para nada se refieren a la extensión de la lucha y a la unidad sino de coordinación lo que significa cada uno en su empresa y, a lo más, relacionarse en casos concretos. La segunda cuestión es una confirmación de la primera, cuando hace el llamamiento a coordinarse se refiere única y exclusivamente a los trabajadores afectados por EREs, los demás pueden dormir tranquilos hasta que le llegue su ERE particular, los trabajadores sin expedientes no deben movilizare por sus reivindicaciones y condiciones de vida, no deben solidarizarse con sus hermanos de clase explotados, según esto la clase obrera no es una clase única sino que se cataloga según los ataques concretos del capital y su Estado. Ahora sí, dicho esto, nosotros decimos a la clase trabajadora: ¡QUE NO OS ENGAÑEN!

CONCLUSIONES:

De todo lo anterior no hay más remedio que sacar la lección de lo que dicen, con unas formas de hablar o hacer más o menos radicales, esos que afirman pertenecer al campo del proletariado pero que no hacen sino confundir y entrampar a la clase obrera. Por lo tanto la clase obrera tiene que verse en su dimensión histórica, una clase que tiene un pasado que debemos contar necesariamente con él, con la experiencia que da ese pasado que tiene sus luces y sus sombras. Todo lo que nos presentan los llamados "representantes o vanguardias", como hemos visto, no son sino soluciones interclasistas, un campo en el que los trabajadores siempre tendrán las de perder como hemos visto no solo en los últimos años  sino en la propia historia.

El proletariado, para luchar eficazmente, no puede hacerlo de la manera como nos proponen los sindicatos y los izquierdistas de todo pelaje, ni en la forma ni en el fondo lo que significa que no hay que aceptar ni sus consignas ni sus formas organizativas. En todas esas organizaciones la clase obrera no tiene amigos sino ENEMIGOS ENCUBIERTOS cómplices de Gobierno, Patronal, Derecha etc.. Los obreros no cuentan nada más que con su unidad y su conciencia por encima de empresas, sectores, EREs., y por encima de quienes dicen representarlos, esos que nos engañan metiéndonos en frentes y terrenos que no son de clase, tales como el pacifismo, el nacionalismo "progresista", la negociación colectiva, el feminismo, etc.

La crisis se agrava y frente a ella la clase obrera para defender sus condiciones de vida, no tendrá más remedio que plantearse el ¿cómo luchar? no solo por sus reivindicaciones inmediatas, sino cómo luchar contra el capitalismo; pero tal vez lo que por ahora queda claro es cómo no debe de hacerse, o sea en el aislamiento, empresa por empresa, con los métodos sindicales desde el más reformista al más radical... Ahí están los resultados de décadas de "luchas" en el marco legal y en los últimos años ejemplos destacados de cómo las empresas, ya sean nacionales o multinacionales, siempre se han salido con la suya invocando las razones más diversas, sobre todo la escasez de pedidos, para luego deslocalizar la empresa a zonas de bajos salarios (países de Este, Marruecos, China, etc.). Así, entre otros muchos, el caso de Delphi, SAS, y un número interminable de empresas, en la que no existe ni una sola excepción en que la manera de luchar que proponen toda la izquierda y la extrema izquierda hayan impedido, repetimos, ni una sola vez el triunfo del capital con el apoyo subrepticio o abierto, cuando ha sido necesario, del Estado.

En contra de lo que proponen la gente de "EL MILITANTE" la solución no está en las nacionalizaciones, las relaciones capitalistas no se quiebran por este hecho, así lo estamos viendo con la oleada de nacionalizaciones bancarias y de aseguradoras que la crisis está provocando.

SG 30/10/08 


[1] Ver por ejemplo, Correspondencia con Nuevo Proyecto Histórico sobre la autogestión en http://es.internationalism.org/ccionline/2006_NPH.html