El proletariado ecuatoriano frente a otra Constitución burguesa

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El Socialismo del Siglo XXI nos plantea más Capitalismo

La burguesía ecuatoriana ha dado por terminado la instalación de la Asamblea Constituyente quien ha entregado a la sociedad ecuatoriana un nuevo "Contrato Social" que lejos de constituir lo antes dicho se convierte en la antesala de un proyecto de sociedad denominado "Socialismo del Siglo XXI" que no es otra cosa que más Capitalismo de Estado

No es problema del proletariado el determinar cual de las dos constituciones burguesas (1998 o 2008) sea la mejor, bajo cualquier forma que asuma el estado capitalista el proletariado siempre será sujeto de explotación, siempre será esclavo del salario.

Los dos proyectos burgueses (el autonomista de Nebot o el centralista de Correa) se corresponden a dos caras de una misma moneda, dicha moneda es el Capitalismo en franca descomposición.

Desde la Primera Carnicería Mundial (1914-1918), el Capitalismo de Estado es la tendencia del capitalismo en decadencia. La característica principal de esta tendencia es la de intervenir directamente en el mercado por parte de la maquinaria estatal a través de la participación directa en la compra de infraestructura, en la emisión de billetes sin respaldo, en otorgar empréstitos directos a sectores de la economía claves para el sostenimiento del mercado, estatizando ramas enteras de la producción, control y racionamiento total del mercado interno, implementación de una economía de guerra y subyugación de esta a los intereses militares.

Las principales potencias imperialistas han aplicado y aplican políticas de Capitalismo de Estado para enmascarar, sus agonizantes economías; "El militarismo alemán de principios del siglo pasado, el estalinismo, el fascismo de los años 30 del siglo XX, las grandes obras del New Deal en los Estados Unidos tras la depresión económica de 1929, el Frente Popular en Francia en la misma época son otras tantas manifestaciones de un mismo movimiento de estatificación de la vida social" ([1]).

Por ejemplo, los USA considerados la primera potencia mundial y el abanderado del liberalismo económico en lo ideológico, en la práctica, en las últimas décadas, ha impulsado con mayor fuerza la intervención del Estado en la economía. "El capitalismo de Estado en su forma estadounidense, que integra al capital privado dentro de una estructura estatal y lo somete al control de ésta, el famoso modelo adecuadamente llamado «liberal», es mucho más eficaz, flexible, adaptable, implica una mayor sentido de responsabilidad en la gestión de la economía nacional y posee un mayor poder embaucador para estar mejor disfrazado" ([2])

El municipalismo autonomista a la usanza de Nebot es tan capitalismo de estado como el Correísmo; tomando como ejemplo de la injerencia en la vida de la sociedad por parte del municipalismo autonomista, vemos como este ha privatizado los parques o centros de libre esparcimiento, como intenta controlar los aeropuertos, las aduanas, los servicios públicos, de salud, registro civil, educación y transporte masivo, con fines de carácter político en el control social como así también en términos económicos al otorgar a dedo los proyectos de desarrollo urbano al círculo de amigos del alcalde, y en aspectos hasta de carácter cultural al introducir su propia visión histórica de los hechos sucedidos en la vida republicana del país.

El Capitalismo de Estado del Socialismo Siglo XXI del correísmo, lo apreciamos cuando este entrega las petroleras a la Armada, la reconstrucción vial y el ingenio azucarero AZTRA recientemente incautado a la familia Isaías (banqueros que como los otros se han beneficiado del status quo) al Ejército, asigna a dedo grandes obras como la Petroquímica a capitales venezolanos y con su nueva constitución intenta concentrar todas las decisiones trascendentales del país en manos del poder ejecutivo que en ultima instancia se resumiría en la decisión del buró político (la Nomemklatura) del partido Alianza País.

Ambas tendencias están dispuestas y listas en reprimir cualquier expresión de inconformidad de parte de la clase. En meses anteriores en Guayaquil los vendedores informales (desempleados que salen a las calles a vender cualquier cosa para poder sobrevivir) fueron duramente reprimidos por parte de las fuerzas represivas de la policía municipal; el mismo método emplea el Socialismo del Siglo XXI a la ecuatoriana a la hora de cualquier levantamiento popular, no olvidamos Dayuma, y la salvaje represión a la comunidad Shuar de Yamanunka que se movilizó porque pretenden construir un gaseoducto que pasaría por sus viviendas.

El capitalismo de estado significa mayor control y manipulación del conjunto social en todos los ordenes a sabiendas que el proletariado, producto de la profundización de la crisis, se enfrenta a mayores penurias; el control se ejerce tanto en lo militar (apología al guerrerismo, sociedades cada vez más militarizadas, represivas y policíacas; tenemos por ejemplo la ley anti inmigrante votada recientemente en la UE ), en lo social (injerencia en todos los aspectos cotidianos de la vida de la sociedad, por ejemplo la intervención en las comunicaciones personales, como la ley aprobada por el congreso norteamericano que autoriza a Bush ejecutar "pichazos" so pretexto a una supuesta lucha anti-terrorista), intervención en la economía manipulando la ley del valor; y es precisamente este juego y manoseo perverso el que cual espada de Damocles pende sobre la cabeza de la burguesía ya que la historia ha demostrado que este malabarismo económico lo único a donde conduce es a la profundización en la descomposición de todo el sistema; precisamente la caída de la URSS no fue la caída del "comunismo" como les gusta señalar a los plumíferos intelectuales de la burguesía, fue la forma stalinista del capitalismo de estado el que sucumbió ante el descontrol de las contradicciones agudas que se desataron por pretender torcer la ley del valor.

-El proletariado ecuatoriano no debe tomar partido ante la disyuntiva: SI o NO que nos plantean ambas pandillas burguesas (nebotsistas o correistas); bajo cualquiera de estas botas seremos explotados y reprimidos con la misma virulencia, nuestra tarea es enfrentarlos a ambos en el terreno de clase, las enseñanzas que nos da la historia de la lucha de clases es enorme: el proletariado ecuatoriano, chino, nepalés, hindú, angoleño, sudanés, británico, norteamericano, mexicano, panameño, chileno......; tiene como enemigo irreconciliable a la burguesía de todo el mundo; solo su unidad y solidaridad acrecentada con su conciencia de clases le permitirá romper las cadenas que le oprimen y sojuzgan, y emprender el camino hacia la sociedad comunista mundial. "Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen en cambio, un mundo que ganar" ([3]).

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Simpatizantes de la Corriente Comunista Internacional en Ecuador

Ecuador, Julio de 2008

[1] Crisis Económica Mundial - ¿Un poco más Estado? Revista Internacional Nº 72, internationalism.org Corriente Comunista Internacional. Ver http://es.internationalism.org/rint72crisis

[2] La Crisis del Capitalismo de Estado. Revista Internacional Nº 61, ídem. Ver http://es.internationalism.org/node/2117

[3] Manifiesto Comunista. Carlos Marx y Federico Engels , 1848. Ver http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/47mpc/index.htm