El abril sangriento de Nicaragua: Sólo la lucha autónoma del proletariado puede acabar con la explotación y la barbarie represiva

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¡la clase obrera no tiene nada que ver con el nacionalismo, aunque sea radical!

¡Solidaridad con el proletariado nicaragüense víctima de esta carnicería!

            [1]Una generación de jóvenes nicaragüenses, que la mayor parte de sus vidas han vivido bajo la sombra de un mismo presidente, Daniel Ortega, ha encendido la llama de la lucha en Nicaragua durante el pasado mes de abril, fuego que aún no se ha extinguido hasta el día de hoy. El fenómeno se ha querido explicar exclusivamente bajo argumentos nacional-centrados, que ponen, por un lado, el “totalitarismo” del régimen sandinista que se ha calificado como “dictadura”, o de corte “fascista”, y por otro, la necesidad de la “instauración” de la “democracia” o la necesidad de tener una “Nicaragua Libre”. El análisis marxista debe poner en cuestión estos abordajes nacionalistas y comprender y explicar lo que sucede en Nicaragua con base en el arma más poderosa que tiene el proletariado en sus manos: el marxismo. Para ello, es necesario estudiar el fenómeno nicaragüense en su contexto histórico: la entrada del capitalismo en una fase de decadencia y descomposición, con una tendencia general a la instauración del Capitalismo de Estado, en sus distintas formas, y a una pérdida general de perspectiva a futuro del proletariado lo cual se expresa en sus formas organizativas.

            El presente artículo no pretende ser una simple cronología de lo acontecido en Nicaragua, sino, más bien, un análisis general del fenómeno históricamente situado, con el fin de poder sacar las lecciones pertinentes para el proletariado nicaragüense y mundial. Es necesario comprender los hechos que detonaron las protestas masivas del abril “sangriento”, que contabiliza, hasta el momento, un estimado de medio centenar de muertos[2] –en su mayoría jóvenes–, en una perspectiva amplia, tanto de la historia del nacionalismo en Nicaragua, como el contexto de lucha Inter imperialista característica del periodo actual del capitalismo.

            Estos asesinatos han sido efectuados por el aparato represivo del Estado entre el cual adquiere especial protagonismo la “Juventud Sandinista” (JS), que tiene la ventaja de ser “anónima” y protegida por la misma policía dejando su actuar totalmente impune[3]; lo que agrava aún más la represión y la polarización posterior. Esta forma salvaje de proceder no es una “particularidad” de los regímenes de partido único (o que tienden a él, como es el caso de Venezuela o Nicaragua), todos los Estados capitalistas, incluidos los más democráticos, no dudan en utilizar la más feroz represión contra los trabajadores, sin embargo, dan prioridad a los mecanismos de engaño democrático, de división y mistificación (sindicatos, partidos que se dicen “obreros”, elecciones, promesas de reforma etc.), aunque cuando estos fallan no vacilan en desencadenar la acción brutal de policía, ejército y bandas armadas “privadas”[4].

La protesta por el incendio de La Reserva Indio Maíz desata el malestar social

            Según informaciones oficiales que han sido puestas en duda por medios independientes, el 3 de abril un habitante de la comunidad Siempre Viva de San Juan de Nicaragua realizó una quema para sembrar arroz en la Reserva Biológica Indio Maíz, que desató un gigantesco incendio que consumió, en varios días, un total de 5945 hectáreas de bosque[5]. A criterio de grupos ambientalistas, compuestos en su mayoría por jóvenes, el gobierno de Ortega actuó con “negligencia” e “ineficiencia” ante el problema ambiental. El gobierno nicaragüense recibió ayuda de México, El Salvador, Honduras y los EEUU, pero rechazó ayuda de Costa Rica[6], situación que provocó el descontento de los ambientalistas que convocaron a un plantón para el día 10 de abril, coordinado por medio de redes sociales, donde asistieron más de 300 personas, en su mayoría jóvenes universitarios[7]. Entre el 12 y 14 de abril, se desarrollan una serie de marchas y contramarchas –convocadas, estas últimas, por el gobierno para saludar su “grandiosa labor” ante la crisis ambiental. El día 12, se realizan marchas en distintos lugares del país; la marcha ambientalista de León es reprimida por la Juventud Sandinista (JS), mientras que se lleva a cabo en Managua es enfrentada por 400 agentes antidisturbios; también se desarrollaron mítines y marchas en Matagalpa, mientras que el plantón convocado para el 14 abril en Jinotepe es desmantelado por el gobierno con ayuda de la JS[8].

La reforma de las pensiones provoca la extensión del movimiento

            La reforma sobre las pensiones y el régimen de cuotas impulsada por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) no inició en este convulso contexto, sino que tiene sus orígenes años atrás. El decreto 39-2013[9] publicado un 20 de diciembre de 2013 –en medio del ambiente festivo de fin año– modificó el Reglamento General a la Ley de Seguridad Social con el fin de incrementar el caudal de recaudación en el 7.53% de los asegurados bajo el Régimen de Invalidez, Vejez, Muerte y Riesgos Profesionales (que afecta a un total de 48.475 cotizantes), se modificó el mecanismo de cálculo de esta pensión – lo que provoca una disminución neta de la misma, se cambió el techo de cotización –aumentando el número de cotizaciones, y finalmente, se modificó la ley para realizar un aumento gradual de la tasa de cotización de la patronal[10]. Las protestas ante estas modificaciones que precarizan la vida de los trabajadores pensionados, y aumentan las cargas de estas sobre los trabajadores activos y en menor medida sobre la patronal no se hicieron esperar, no obstante, fueron débiles y rápidamente dejadas en el olvido.

            Cuatro años después, el 19 de abril de 2018, entra en vigencia el decreto 03-2018[11] que modifica la Ley de Seguridad Social para incrementar el aporte de los asegurados en 0.75% y un aumento escalonado del aporte de la patronal para pasar de un 19% a un 22.5% en tres años, además, reduce un 5% las pensiones de los jubilados para redireccionar esos ingresos a la rama de enfermedad y maternidad. Con el fin de dimensionar estos levantamientos, pongamos atención a los principales acontecimientos que surgen en estos cincos días. Lo primero que hay notar es que el día 17 de abril, previo a la publicación del decreto, la vicepresidenta Rosario Murillo realiza una declaración pública para convocar a los sandinistas en todo el país para hacer piquetes y caminatas en apoyo a la ley de Seguridad Social, dicha declaración fue difundida por medio de los diarios oficialistas y a través de listas internas de los sandinistas, que resultó en marchas de simpatizantes y militantes del orteguismo. Ese mismo día, el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) realiza un comunicado calificando la reforma como “recaudatoria” y asegurando que esta medida generará un mayor desempleo y se traduciría en menos incrementos salariales: las amenazas usuales de la burguesía -sea privada o estatal- a la clase trabajadora. Su comunicado, además, indica que esta medida gubernamental significa un rompimiento con el modelo de consenso y diálogo entre la patronal y el gobierno: un supuesto “rompimiento” entre dos distintas facciones de la burguesía que nos hace pensar en las viejas pugnas entre “liberales” y “conservadores”.

            El día 18 de abril se reactivan los enfrentamientos que habían mermado el 12 de abril por el asunto de Indio Maíz. Este día se presenta una marcha en León donde asistieron jóvenes, ancianos y mujeres[12], en protesta a la reforma, mientras que, en la capital, se realizan dos manifestaciones, una en Camino de Oriente, y otra frente a la Universidad Centroamericana (UCA), donde los manifestantes se vieron obligados a resguardarse en las instalaciones de la universidad ante la llegada de la JS. El altercado terminó con heridos entre los manifestantes, y agresiones y robos a los periodistas que estaban reportando el caso. Lo que acontece este día tomaría dimensiones aún mayores en los días subsiguientes, donde las protestas se multiplicarían en muchas localidades del país.

            La represión del día 18, generaría una protesta generalizada en ocho departamentos del país el día siguiente[13]. Este día se dieron 29 protestas[14] de distintos tipos, en su mayoría bajo la forma de mítines (16), marchas (7) y bloqueos (3). Los medios hablan de un levantamiento “ciudadano”, categoría que rechazamos desde una lectura marxista, por su carácter interclasista, pues esconde la realidad de una división en clases de la sociedad y, sobre todo, trata de disolver al proletariado en la masa amorfa de la “ciudadanía”. Otro elemento importante a resaltar es que el gobierno puso en ilegalidad los medios de prensa no controlados por el FSLN –sacando los canales de las distintas cableras, situación que se mantuvo durante prácticamente todos los días de mayores enfrentamientos. Estos medios se vieron obligados a transmitir por redes sociales, donde se podía constatar un nivel de violencia crítico: linchamientos colectivos, disparos con balas de goma y regulares, ataques con gases lacrimógenos, violaciones de mujeres estudiantes cuando fueron recluidas en las cárceles, agresiones a ancianos y jóvenes desarmados, hasta asesinatos a sangre fría, captados, en algunos casos, por teléfonos celulares de los manifestantes. Hay relatos de algunos jóvenes en redes sociales que denuncian torturas en las cárceles; algunos presos defendieron a los jóvenes, según indicaron ellos mismos, muchos presos terminaron siendo agredidos por la policía por su solidaridad con los estudiantes.

            La indignación ante la agresión a estudiantes y jubilados generó un descontento general entre la población que reaccionó, de manera espontánea, saliendo a las calles. Es evidente que la clase obrera estaba ahí, pero oculta bajo este manto amorfo de la “ciudadanía”. También, los padres de los estudiantes se sumaron a dichas protestas. Este día, de las 29, 14 fueron reportadas como levantamientos “ciudadanos” y 13 bajo la categoría de estudiantes y familiares de estudiantes, solo se reportó una protesta de campesinos. Los estudiantes que se manifestaron respondían en su mayoría a universidades privadas (UPOLI, UNAN-León, UNA y UNI). Las protestas también cambiaron de tono ya que junto a los mítines se hicieron levantamiento de barricadas, quema de llantas y ataque a los símbolos sandinistas[15]. También, en medio de los enfrentamientos, se iniciaron saqueos de tiendas y supermercados, lo que ayudó a que el gobierno calificara a los jóvenes como “vándalos”. Se debe señalar que hay pruebas de que estos saqueos fueron organizados por el propio gobierno movilizando bandas lumpenes, lo que hizo para desacreditar el movimiento.

            El día 20 sería el que más protestas registraría en estos cinco días, con un total de 56. De este total, se reportaron cinco asociados a trabajadores de distintos sectores, unos corresponden a trabajadores del Hospital Vivian Pellas –que suspenden labores, otros trabajadores de bancos como LAFISE y BAC, también suspenden labores, un grupo de maestros de San Marcos del Departamento de Carazo que se suman a una marcha, y finalmente, unos trabajadores de un edificio[16] en las inmediaciones de una de las protestas estudiantiles que se incorporaron al ver la marcha pasar. La mayoría de las manifestaciones fueron bajo la forma de mítines o plantones (26), marchas (10), actos sobre la propiedad (9) y bloqueos (8). Este día se intensificaron los enfrentamientos dando como resultado decenas de heridos y muertos.

            El cuarto día de protestas reportaría un total de 16 acciones: 7 marchas, 5 mítines y 2 bloqueos de carreteras. A pesar de que se redujo el caudal de protestas su intensidad fue importante. Este día 21 se asesinan más estudiantes: en este caso, por medio de balas de la policía y linchamientos de la JS. También, es en este día cuando se asesina en Bluefields a un periodista con una bala en la cabeza que se presume vino de parte de un francotirador de la policía. Otra característica novedosa de este día es que se registran protestas en las ciudades de Miami y Houston de los EEUU[17], y ante la embajada de Costa Rica[18]. A pesar de reducirse el nivel de protestas del día anterior, estas se dan de manera generalizada en 10 de los 17 departamentos que compone el país[19]. Los principales actores en estos enfrentamientos son los estudiantes y la población indignada con la represión de los días anteriores. También, al igual de las protestas de los días precedentes, los protestantes utilizan las barricadas para enfrentar a la policía y la JS, mientras que se atacan los símbolos asociados al orteguismo: se derriban vallas donde aparecen Ortega y “La Chayo”, y los “árboles de la vida”, unos enormes árboles metálicos de colores; proyecto impulsado por la vicepresidenta y esposa de Ortega: la “Chayo”.

            El día domingo 22 se mantiene la misma tónica, se presentan un total de 13 protestas, entre ellas, 4 mítines, 4 bloqueos y 3 marchas convocadas. Este día, un grupo de estudiantes y pobladores bloquean la entrada al campus universitario de UPOLI donde se realiza una vigilia por los muertos de los días anteriores, con el resultado de un muerto y varios heridos, luego de que la policía ingresara a la fuerza.

            La dinámica de las protestas se puede apreciar en el siguiente gráfico donde se toma como punto de inicio de las protestas sobre Indio Maíz y que tiene como punto final, la semana que inicia el día 23 donde se realiza la marcha multitudinaria. Hay que tener claro que los enfrentamientos no terminan en esta semana, estos siguen activos hasta el día que se escribe este texto.

Patronal e Iglesia Católica toman la iniciativa para acabar con el movimiento

            El día 21 la cámara de empresarios COSEP convocó a una marcha a celebrar el día 23. Hay que recordar que Ortega anuncia la derogación del decreto el día 22, con el fin de apaciguar el descontento social, sin embargo, esto no impidió que la marcha convocada por los empresarios asistiese decenas de miles de personas. Paralelo a estas protestas, los estudiantes universitarios protestaban en la UPOLI a raíz de lo acontecido la noche anterior. El asesinato de los universitarios del sábado provocó, además, protestas en distintas localidades del país[20], donde se denunciaba la represión y se exigía la renuncia de Ortega y Murillo.

Las protestas pasaron de ser reivindicaciones estrictamente económicas, por la derogación del decreto, a adquirir un tono más político, esto se logra demostrar con el ensañamiento a los símbolos del orteguismo, y el cambio de consignas hacia el final de las protestas donde se exigía la salida de Ortega, en y otros casos, se abogaba por la “Liberación” de Nicaragua. Todo el ambiente radical, se enrumba a reivindicaciones de corte nacionalista, en donde el proletariado nicaragüense tiene nada que ganar y mucho que perder.

La Iglesia Católica, con una gran influencia, toma un papel más activo de “crítico” al Gobierno. Convoca una manifestación para el 29 que resultará la más multitudinaria y donde las reivindicaciones contra el ataque a las pensiones quedan en un segundo plano para darle todo el protagonismo a la “reconciliación nacional”, la “democratización”, el “diálogo” etc.

            Podemos ver que la entrada en la escena política de las “críticas” de la COSEP o de la Iglesia Católica no ha significado un refuerzo para el movimiento sino la mecánica para acabarlo. Lo que no ha logrado Ortega y su pandilla con la represión sangrienta lo han conseguido la COSEP y sobre todo la Iglesia católica con sus llamamientos “apaciguadores”. El proletariado está legítimamente indignado con los procedimientos brutales del sandinismo, sin embargo, debe indignarse igualmente con la hipocresía de la “oposición” y de la Iglesia que, con métodos “paternalistas” consiguen romper la protesta. El Tercer Congreso de la Internacional Comunista (1921) señaló que “La burguesía mantiene en la esclavitud a la clase obrera no solamente por la fuerza bruta sino también por medio de la mentira refinada. La escuela, la iglesia, el parlamento, las artes, la literatura, la prensa cotidiana son otros tantos poderosos instrumentos de que se vale la burguesía para embrutecer a las masas obreras y lograr que penetren las ideas burguesas en el proletariado”[21].

            Esto se ha confirmado rotundamente en Nicaragua como en numerosas experiencias de la lucha de clases en más de un siglo. Podemos decir que el capital ha utilizado las “dos manos” para doblegar la protesta: en una estaba la mano asesina del FSLN, en la otra estaba la “mano amiga” de la Iglesia. Jóvenes y proletarios nicaragüenses que resistieron el estrangulamiento de su protesta a manos del régimen sandinista fueron neutralizados por el “abrazo del oso” de sus “amigos” de la Iglesia y la COSEP. El revolucionario alemán Franz Mehring, compañero de lucha de Rosa Luxemburgo, decía que “el proletariado solo tiene falsos amigos y enemigos declarados”. El proletariado debe estar precavido tanto frente a los enemigos declarados -el FSLN- como frente a los falsos amigos, como la Iglesia.

El problema de interclasismo y el nacionalismo en las protestas de Nicaragua

            Los medios de prensa reportan la mayoría de estas protestas como autoconvocadas, o espontáneas, y muy probablemente estén en lo correcto. Esto muestra que obreros y estudiantes han desbordado los espacios oficiales donde se desarrollan los sindicatos y las distintas instancias gubernamentales están cooptados por el FSLN. Esto podría ser un elemento positivo en una eventual toma de consciencia de la clase trabajadora nicaragüense, que se verá obligada a crear nuevos espacios y nuevas formas de organización opuestas a las oficiales y a las de “oposición” si quiere defender seriamente sus intereses. La labor de los comunistas es, primero, transmitir la experiencia organizativa al proletariado nicaragüense, fomentando: las Asambleas abiertas, la creación de comités de centros de trabajo, así como su coordinación a escala nacional y si posible internacional; y denunciando abiertamente la utilización de espacios ya superados para la organización obrera, como los sindicatos.

            Sin embargo, este escenario se opone radicalmente al nacionalismo y el interclasismo que hemos visto en ésta y en otras luchas anteriores. Este problema es de larga data. Si nos remontamos a inicios del siglo XX podemos dar cuenta de cómo el proletariado y el campesinado han sido históricamente embaucados a la derrota física y mental gracias al nacionalismo y el interclasismo. El movimiento guerrillero de Sandino aparece en escena al calor de una lucha interburguesa entre los “liberales” y “conservadores”, que termina en una guerra civil que se desarrolla entre 1926 y 1927. Sandino se incorpora al campo del Ejercito Liberal Constitucionalista, para luego internarse en la montaña, por su cuenta, en 1927, como respuesta a la ocupación militar de los EEUU, con la cual tuvo una serie de combates militares donde salió victorioso en varias ocasiones. Estos triunfos contra “el imperialismo yankee” levantó la algarabía de los movimientos nacionalistas, en tono latinoamericanista, a lo largo de toda América Latina. Una vez que el ejército norteamericano desocupó el país, la lucha de Sandino no tenía razón de ser, lo que lo llevó a participar de la contienda electoral, y luego su muerte, luego de asistir a una cena con el presidente Juan Bautista Sacasa en el año de 1934.

            La trampa que nos tiende la lectura antiimperialista o antidictadura es que se asume que el régimen democrático es “mejor” que el otro, dicho de otro modo, se basa en la idea que la dictadura tradicional burguesa es “mejor” que la dictadura de los gorilas. Para el proletariado, que carece de patria y que tiene como objetivo destruir el Estado, la lucha contra la dictadura es una lucha contra cualquier tipo de dictadura burguesa, tenga esta un disfraz democrático o se deje los disfraces y aparezca abiertamente con la arrogancia del poder autocrático y el abanico de cuerpos represivos, oficiales y “voluntarios”, como es el caso de Nicaragua. Para países como éste, con una larga historia de la intervención imperialista[22] conjugado con la larga tradición de dictaduras, el problema del nacionalismo adquiere una dimensión importante.

            Con la entrada de una segunda potencia mundial en la zona (la URSS), los espíritus nacionalistas se vuelven a activar: se reactivan los movimientos de Liberación Nacional inspirados por el nacionalismo militar guerrillero cubano, con la creación del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Este grupo tiene una similitud con lo que sucede en la actualidad: se formó por medio de la radicalización de un pequeño grupo de estudiantes universitarios liderados por Carlos Fonseca Amador. Su reivindicación última era derrocar la dictadura de Somoza, y la instauración de otra Cuba en el istmo centroamericano. El imperialismo soviético fomentó la creación de grupos como el FSLN en toda Centroamérica a través de su satélite en Cuba con el fin de desestabilizar el patio trasero de los EEUU en el contexto de los enfrentamientos Inter imperialistas de la Guerra Fría[23]. En ese sentido, en Centroamérica se desarrolló la última carnicería producto de esta lucha Inter imperialista. La mayoría de los militantes de estas organizaciones de la izquierda del capital fueron entrenados en Cuba, su contenido nacionalista se manifestó bajo el guevarismo y castrismo, mientras que el proletariado ponía los cuerpos en esta lucha interburguesa: a diferencia de El Salvador o Guatemala, la guerrilla creció en áreas urbanas lo que podría significar que se sumaron a este proyecto bastantes trabajadores. Para el caso de Nicaragua, los sandinistas rescataron la figura mítica de Sandino, bautizando a su organización con su nombre. Hoy jóvenes embaucados en la dinámica nacionalista, vuelven a reivindicar la figura de Sandino dándole otro significado, pero siempre, bajo la bandera del nacionalismo. Por ejemplo, una estatua de Sandino en la localidad de Niquinohomo fue pintada de azul y blanco, sobre el negro y rojo de la bandera sandinista[24]. Ambos bandos se disputan el símbolo del nacionalismo nicaragüense que funciona como elemento mítico para sus carnicerías.

            El proletariado nicaragüense no tiene nada que ver con el nacionalismo no importe cuan “ejemplar” haya sido sus batallas, ni cuántos muertos hayan caído por sus causas. Esto no significa que no se pueda sentir dolor o pena por el sufrimiento que sufre el proletariado nicaragüense y sus familias. El deber del proletariado internacional es denunciar a cualquier tipo de nacionalismo; hay que llamar las cosas como son, para que el proletariado nicaragüense, y de cualquier nación que pase por situaciones similares logre avanzar en su toma de consciencia, para que no caiga en las garras del nacionalismo que no tiene nada que ver con los objetivos emancipadores de la clase obrera. Al proletariado le duele las muertes de los de su clase, pero le duele, aún más, cuando estas muertes han sido generadas por honestos jóvenes y obreros, que han caído en la oscuridad de las reivindicaciones nacionalistas, luchando por objetivos ajenos, sirviendo como carne de cañón a las luchas Inter burguesas.

Las luchas Inter burguesas según el foco imperialista: el dualismo “dictadura” vs “democracia”

            Los regímenes aliados del FSLN, como el de Maduro en Venezuela, o la Rusia de Putin, así como ciertos grupos políticos de la izquierda de capital e izquierdistas han llamado, primero, a la no intervención en los “asuntos internos” de Nicaragua, así como a la denuncia de la conspiración de “derecha” “manipulada” por la cámara de empresarios nicaragüenses. Por otro lado, los gobiernos de los EEUU, Francia, entre otros, así como organismos como la ONU o la CIDH, y también otras facciones de la izquierda del capital han denunciado la masacre de los estudiantes acusando al régimen de ser una dictadura y abogando por la instauración de la “democracia” en Nicaragua o su “liberación”.

            Es claro que ellos no ven las tensiones Inter imperialistas propias de un capitalismo en decadencia y descomposición que intenta escapar de sus contradicciones más profundas por medio de guerras y luchas carroñeras entre los mercados alrededor del mundo. En la configuración imperial es claro que estas luchas intentan revivir, a duras penas, las épocas de los grandes bloques donde era más claro cuál era el bando de los “buenos” y el de los “malos”. El capital chino ha logrado tener un nicho en países con regímenes burgueses tan distintos como el de Costa Rica y Nicaragua: en Nicaragua ingresa por medio del financiamiento del canal interoceánico, una lucha en el terreno de la distribución de mercancías entre el océano Atlántico y Pacífico entre EEUU y China, aunque parece más una provocación que una realidad y Costa Rica a través del “regalo” de un estadio con capacidad de 35 mil espectadores[25].

            Lo que pasa en Nicaragua no es provocado por un gobierno de “izquierda”, que por antonomasia es “autoritario”, contra una población civil “indefensa”, ni tampoco existe una conspiración de “derecha” que busca “desestabilizar” el gobierno “progresista” de Ortega. Estamos hablando de un tipo de gobierno burgués que enfrenta una población cansada de su vida de miseria y que reta las bases ideológicas del Estado, pero que se ha visto rápidamente atrapada en la mistificación nacionalista. El proletariado y la juventud nicaragüense carecen de la experiencia organizativa propia de la clase obrera, como el uso de las Asambleas Generales abiertas o la formación de comités de fábricas. Estas formas organizativas si han surgido de manera embrionaria en países con tradición obrera de larga data, como Francia, cuando los estudiantes en protesta contra la Ley de Contrato del Primer Empleo en el 2006, utilizaron algunas de estas formas de organización y se mantuvieron a la defensiva de los sindicatos que buscaron cooptar estos espacios de lucha[26], cosa distinta, por ejemplo, a lo que pasa hoy con la huelga de los ferroviarios en ese mismo país, donde los sindicatos tomaron control de la situación[27].

            Lo que sucede en Nicaragua no es producto del régimen orteguista es una situación generalizada de ataques a la clase obrera a nivel mundial provocada, en última instancia, por la fase actual del capitalismo en decadencia y descomposición, y a causa de la debilidad del proletariado a nivel mundial para responder a estos desafíos; es presa fácil del nacionalismo, de luchas efímeras por reivindicaciones cortoplacistas de carácter económico en ambientes interclase, y por culpa de las deformaciones ideológicos de las distintas facciones de las burguesías que crean aún más confusión en el proletariado con su arsenal de mistificaciones. Los ataques a la clase obrera se están generalizando, y su respuesta ha sido, hasta el momento, cooptada y desviada por la burguesía a través de sus órganos de mistificación y encuadramiento. Este es el caso de Irán en diciembre del 2017, con nivel alto de combatividad, de Perú en los últimos meses, de España en marzo del presente año, y la Francia actual.

            Las lecciones que nos deja el movimiento de jóvenes de Nicaragua es que mientras el proletariado nicaragüense no tome consciencia de clase, es decir, mientras sea débil, seguirá siendo enrumbado a luchas efímeras que seguirán reproduciendo las condiciones de su miseria. Para el caso nicaragüense, el nacionalismo actual tiene sus orígenes y fundamentos en el antiimperialismo de principios del siglo XX y la lucha armada por la “Liberación Nacional” –o, mejor dicho, la instauración del Capitalismo de Estado en Nicaragua. Los héroes nacionales pasan de un bando de la burguesía a otro. El proletariado internacional tiene la misión de transmitir sus métodos de organización a países sin tradición obrera, para que logren romper definitivamente con glorias ajenas a su clase. El proletariado no tiene patria y tampoco héroes nacionales.

¡No a la represión criminal del Estado nicaragüense!

¡La lucha contra futuros ataques a las pensiones y a las condiciones de vida obrera tiene que seguir!

¡No a la muerte de los obreros y sus hijos!

¡Solidaridad proletaria con los caídos!

¡El proletariado no tiene patria!

Ni “dictadura”, ni “democracia”: ¡el proletariado no tiene nada que ganar en esta carnicería inter-burguesa!

Andrés 15-5-18



[1] Texto escrito por un compañero muy próximo a la CCI. Saludamos y agradecemos su contribución militante.

[2]"La represión gubernamental ha dejado al menos 45 muertos, confirmados por LA PRENSA, aunque organismos tienen listas que pasan los 60 fallecidos",  La Prensa, “Protestas en universidades públicas se fortalecen”, 12-05-2018; CRHoy, "Aumenta la tensión en Nicaragua donde ascienden a 49 los muertos", 11-12-2018

[3] Las Juventudes Sandinistas son una milicia del FSLN que complementa la acción policial y militar, tienen la misma naturaleza que los Círculos Bolivarianos en Venezuela o las SS del partido nazi.

[4] La historia registra numerosos ejemplos que ilustran esta forma de proceder. Por poner uno, la República alemana que en 1918 en respuesta al comienzo de la revolución proletaria, se presentó como “la más democrática del mundo”, empleó una salvaje represión contra las tentativas revolucionarias del proletariado, entre 1918 y 1923 se contabilizaron 100 mil muertos.

[5]Incendio en Indio Maíz afectó 2 de las 8 áreas protegidas de la Reserva de Biosfera Río San Juan, El Nuevo Diario, 18-04-2018

[6]Este país ofreció la ayuda de 40 bomberos, entre ellos, especialistas en incendios forestales.

[7] La preocupación por la destrucción del medioambiente está más que justificada. Una de las contradicciones que más se ha agravado con la decadencia del sistema y su descomposición es la que lo lleva a provocar una serie de trastornos en el medio natural, el clima, el nivel de los océanos, la contaminación etc., que amenaza la vida en el planeta. Ver la Serie El mundo en vísperas de una catástrofe medioambiental, http://es.internationalism.org/cci-online/200811/2392/el-mundo-en-visperas-de-una-catastrofe-medioambiental-i

[8]FSLN impide plantón juvenil por incendio en la Reserva Indio Maíz en Carazo, La Prensa, domingo, 15 de abril de 2018

[9]La Gaceta (Diario Oficial), 20-12-13, https://www.inss.gob.ni/images/stories/39-2013.pdf

[10]"7.5% de asegurados pagará más", El Nuevo Diario, 9-01-2014

[11]La Gaceta (Diario Oficial), 18-04-18, https://www.lagaceta.gob.ni/2018/04/072/. Debemos señalar que en febrero 2018 hubo un ataque suplementario que no ha sido retirado: la bonificación de la factura eléctrica se redujo del 50% (hasta un límite de 300 kilovatios) al 25% (Ley 971).

[12]Hoy: Turbas reprimen a manifestantes en Managua y León (2018-04-19)

[13]Departamento de Boaco, Departamento de Carazo, Departamento de Estelí, Departamento de León, Departamento de Managua, Departamento de Masaya, Departamento de Matagalpa, Departamento de Nueva Segovia, Departamento de Rivas y Región Autónoma Atlántico Sur

[14]La reconstrucción de estas protestas se realizó gracias a la Base de Datos de Acciones Colectivas de la Universidad de Costa Rica en alianza con la UCA que registra las acciones colectivas a través de la prensa nicaragüense. Los datos que se muestran a continuación fueron generados a través de esta BBDD. Esta BBDD se puede acceder acá: https://protestas.iis.ucr.ac.cr/protestas/bd/nicaragua

[15]El Nuevo Diario: Estudiantes de UNI y Upoli protestan por reformas al INSS (2018-04-19); El Nuevo Diario: Estudiantes se atrincheran en catedral de Managua y en la Upoli, en protesta por el INSS (2018-04-20); El Nuevo Diario: Protestas en la UNA por reforma al INSS frenan tráfico en la carretera norte (2018-04-19); Hoy: Estudiantes de distintas universidades protesta contra reformas al INSS (2018-04-19); La Prensa: Así te contamos el segundo día de protestas contra las reformas al INSS (2018-04-19); La Prensa: El mapa que muestra cómo se propagan las protestas en contra de las reformas al INSS (2018-04-20)

[16]Edificio Pellas, en Managua

[17]La Prensa: Así te contamos el cuarto día de protestas en contra de las reformas al INSS (2018-04-21)

[18]CRHoy: Convocan a marcha frente a embajada de Nicaragua en Costa Rica (2018-04-20)

[19]Departamento de Boaco, Departamento de Carazo, Departamento de Chinandega, Departamento de Jinotega, Departamento de Madriz, Departamento de Managua, Departamento de Masaya, Departamento de Matagalpa, Departamento de Rivas y Región Autónoma Atlántico Sur.

[20]Departamento de Chontales, Departamento de León, Departamento de Managua y Departamento de Matagalpa.

[21] “Tercer Congreso de la IC: Junio de 1921”, en Los Cuatro Primeros Congresos de la Internacional Comunista (Buenos Aires: Ediciones Pasado y Presente, 1973): 117.

[22]Inicialmente motivada para la protección imperial ante el peligro de que otras potencias imperialistas quieran construir un canal interoceánico que haga competencia al canal de Panamá. Es claro que Nicaragua, ni cualquier otra Nación centroamericana, es “clave” para el capitalismo mundial, su importancia se explica por razones exclusivamente geoestratégica en la dinámica interimperialista.

[23]En especial en El Salvador, Guatemala y Nicaragua, y en menor medida, en Costa Rica donde se formó un grupo guerrillero llamado Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP) que tuvo una relación importante con el FSLN.

[24]La Prensa: Niquinohomo defiende el azul y blanco en el monumento de Sandino (2018-05-4)

[25]Reuter: Costa Rica inaugura estadio deportivo reglado por China, (2011-03-26) https://lta.reuters.com/article/idLTASIE72P0CA20110326