Llevamos décadas de progresivo hundimiento de las condiciones de vida de la clase obrera

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« No es bueno, desde luego, que el nivel de vida descienda como lo está haciendo ahora. Por supuesto que no. Pero tampoco era sostenible el nivel relativamente alto que disfrutábamos antes de la crisis. Por ello el ajuste actual, aunque indudablemente   doloroso para muchas familias, es a la vez inevitable y necesario, puesto que contribuye, una vez más, a hacer competitiva la economía del Reino Unido »[1]

Uno de los discursos más manidos de la clase dirigente es que la crisis actual es debida a un consumismo que resultó exacerbado por el crédito. A los trabajadores se les acusa de haber abusado de las tarjetas crédito y de los préstamos bancarios durante el "boom" que precedió a la crisis, lo que nos condenaría ahora a purgar tales excesos  apretándonos el cinturón.

El 'boom' que nunca existió

Como todas las grandes mentiras, ésta también contiene una pizca de verdad. Es cierto que el crédito creció a un ritmo desenfrenado en todas las facetas de la economía. También es verdad que el "crack" que vivimos es el resultado del hecho de que esta enorme acumulación de capital ficticio no ha podido ser valorizada. Lo que se "olvidan" de decir es que esta frenética expansión del crédito ha sido, en realidad, una política deliberada y consciente, de la burguesía. La última manifestación de una larga sucesión de tentativas para superar el estancamiento crónico que domina la situación económica desde los años 1970.

Pero si hay una mentira particularmente insidiosa es que la clase obrera ha "disfrutado", durante ese supuesto "boom", de una especie de apogeo de sus condiciones de vida. Lo cierto es que la tasa media de crecimiento de la economía británica durante el período 1992-2008 ha sido del 2,68%, con picos mucho más débiles que en décadas anteriores. Esta tasa es ligeramente inferior a la media del 2,9% alcanzada durante en el boom de postguerra, cuando ya la Gran Bretaña andaba con retraso respecto a sus rivales. Esa idea de un boom « insostenible » , se contradice pues con la realidad de un crecimiento más bien moderado. Ese presunto "boom del crédito" no es sino una explosión de la concesión de créditos que, a pesar de inyectar descomunales cantidades de dinero, no han conseguido más que animar muy tenuemente la economía real.

Un 'boom del consumo',...pero sin prosperidad

Pero si el crecimiento de la economía real no refleja verdaderamente ese boom, ¿qué podemos decir de la situación de la clase obrera? En el año 2000, cerca de 4,5 millones de trabajadores de más de 22 años (o sea el 40% de todos los de esa franja de edad) subsistían con menos de 7 £ a la hora[2]. En 2010 se contaban 3,5 millones, es decir el 32% de la población activa. Aparentemente pues, la cantidad de trabajadores con bajos salarios, computados además sobre una base horaria, ha descendido significativamente, aunque resulte sorprendente que un 32% de la población activa siga viviendo con sueldos tan bajos en un período calificado de "boom".

El incremento del trabajo a tiempo parcial ha servido en realidad para obscurecer este hecho tras un ligerodescenso de las cifras brutas de salarios. El número de trabajadores a tiempo parcial o de trabajadores eventuales que no escogieron estas condiciones de empleo sino que se vieron obligados a hacerlo ante la imposibilidad de lograr uncontrato a jornada completa o un empleo indefinido, alcanzaron en el año 1994, las cifras de 846 mil (tiempo parcial), y 650 mil (eventuales) trabajadores respectivamente. La primera de las modalidades llegó en 2004 a su cota más baja (cerca de 550 mil) para volver a aumentar a partir de ese momento. En cuanto al trabajo temporal involuntario evolucionó algo mejor llegando a caer hasta la cifra de 400 mil empleados, aunque desde 2009 ha vuelto a despegar. A principios de 2010, el trabajo a tiempo  parcial llegaba a un nuevo récord con más de 1 millón de empleos. En cuanto a la eventualidad si bien aún no ha alcanzado los registros anteriores sí se sitúa hoy en una muy marcada tendencia al alza[3].

Las cifras anteriores hacen pensar en que los trabajadores ocupados han disfrutado cómo mínimo de una muy leve mejoría hasta que han resultado golpeados por la recesión. Pero los indicadores que proporcionan una visión más amplia del impacto de la pobreza trazan un panorama mucho más deprimente. En 1992 el número de personas con bajos ingresos (iguales o inferiores a un 60% del salario medio, es decir el punto de la escala retributiva que "separa" a la población que gana más de los que ganan menos), se situaba en 14, 5 millones. Esa cifra siguió una curva descendente hasta 2004-2005 en que se situó en una cota de 12 millones de personas. Desde entonces no ha hecho más que aumentar. Otra cosa son quienes perciben menos del 40% del salario medio, cuya cifra no sólo nunca ha bajado de los 4 millones, sino se sigue aumentando lenta pero regularmente[4].

Y aún peor: « El salario medio en el Reino Unido se estancó durante el período que va de 2003 a 2008, a pesar de un incremento del PIB, en ese mismo período, de un 11%. Tendencias similares se ven también en otras economías avanzadas desde EEUU hasta Alemania. Desde hace algún tiempo, el salario que percibe la mitad de población que se sitúa en la mitad inferior del reparto no puede seguir el crecimiento económico global.  »[5],[6]

La parte del valor generado en la economía que revierte en los trabajadores ha descendido considerablemente en las últimas décadas: « En 1977, de 100 libras generadas por la economía británica sólo 16£ fueron a los salarios de los trabajadores situados en la mitad inferior; en 2010 esa cifra había caído a 12£, retrocediendo un 26%. En contraposición39£ fueron para los trabajadores de la mitad superior, y otros 39 £ para las empresas y los propietarios en forma de beneficios »[7].

La situación actual

Según las estadísticas oficiales, el desempleo afecta hoy, tras 17 años de aumento, a 2,57 millones de parados, lo que equivale al 8,1% de la población en edad de trabajar. De ellos sólo 1,6 millones perciben algún tipo de prestación. En 2008-2009 (que son los datos más recientes de los que disponemos), 13,5 millones de personas vivían en Gran Bretaña por debajo del umbral de la pobreza. Y se espera un dramático aumento de esta tasa, pues el propio IFS vaticina: «la mayor caída de los ingresos medios en tres años después del trienio 1974-1977 »[8]

La tasa de inflación alcanzó el 5,2% si seguimos el indicador CPI, e incluso el 5,6%, según el indicador RPI. Pero esas cifras no dan una evaluación precisa del impacto de la inflación en las capas más pobres que sufren un aumento mucho mayor del coste de la vida. Un reciente informe ha demostrado que en el período 2008-2009, la inflaciónverdaderamente padecida por el 20% de la población más pobre ha sido de un 4,3%, y no el 2,4% oficial que recoge el índice RPI[9].

La clase obrera sufre una recesión permanente.

En conclusión: ese supuesto "boom" tuvo un impacto mínimo en las condiciones de vida reales de la clase obrera. Las cifras de miseria global apenas descendieron mientras sí se engrosó la capa de personas más pobres. Presumen de cifras que, aparentemente, indicarían que hay menos personas cobrando salarios de auténtica miseria, pero lo cierto es que los ingresos medios por trabajador se han estancado, lo que indica una presión a la baja generalizada contra los salarios y una caída del nivel de vida de la mayoría de la clase obrera[10].

Si la clase dirigente y sus "media" describen la pasada década como un "boom" es porque para ellos sí aumentó considerablemente la riqueza social. El « insostenible » incremento del nivel de vida, que hoy tan agriamente deploran, no ha servido para reducir la pobreza de forma verdaderamente palpable. La tasa más baja de pobreza  desde 1990 se alcanzó, recordémoslo, con los 12 millones de pobres registrados en  2004-2005. Pero habría que relativizar este "éxito", pues conviene recordar que en 1982 - al final de una recesión especialmente cruda - ese mismo índice de pobreza abarcaba apenas 8 millones. Para la clase obrera, y especialmente para sus capas más empobrecidas, ese período en el que presuntamente hemos vivido en un "boom"¡ ha sido peor, en términos de condiciones de vida, que las recesiones de períodos precedentes !

Ese "boom" que nunca existió,... y su aparejada e «insostenible » elevación del nivel de vida, es una total mistificación- Deberíamos verlo, en realidad, como el crepitar de las ascuas cada vez más agonizantes del capitalismo, y eso a costa de la explotación masiva y la pérdida de dignidad de millones de personas en el seno de la clase obrera.

Ishamael (5 noviembre, 2011)


[1] Por qué es bueno que baje el nivel de vida. Telegraphdel día 10/11/2011.

[2]ThePovertySite (algo así como la web de la pobreza NdeT) - http://www.poverty.org.uk/51/index.shtml?2

[3]Fuente: Tendencias en Empleo a Tiempo Parcial y Trabajo Temporal del Institute of PublicPolicyResearch (Instituto para la Investigación de las Políticas Públicas).

[4]Fuentes: Seguimiento de la pobreza y de la exclusión social 2010, Joseph RowntreeFoundation.

[5]Por qué a los trabajadores normales y corrientes no les ha beneficiado el crecimiento. Documento de TheResolutionFoundation, julio 2011. Agotado.

[6]En España también en los últimos 30 años, con gobiernos del PSOE como del PP:  http://economia.elpais.com/economia/2011/12/05/actualidad/1323073978_850215.html (NdelT)

[7]The Resolution,... op cit.

[8]Un gran alza de la pobreza en Reino Unido, declaración del IFS recogida en BBC News Online, el 10 noviembre de 2011. http://www.bbc.co.uk/news/education-15242103

[9]La inflación es más alta para los pobres que para los ricos, en BBC News Online.

[10]En el caso de España, a lo largo de los últimos 30 años hemos asistido a una pérdida de poder adquisitivo de los salarios de un 18%. Ver: http://im-pulso.blogspot.com.es/2012/01/en-los-ultimos-30-anos-los-trabajadores.html- Precisamente el recurso al endeudamiento ha servido para enmascarar y compensar ese descenso de los salarios reales. (nota del traductor).