Del «¡No a la guerra!» de Irak, al «¡Sí a la guerra!» de Libia

Versión para impresiónEnviar por emailEl fin de semana del 19-20 de Marzo, los telediarios daban imágenes de campaña donde, junto a los políticos del PSOE, aparecían intelectuales y artistas, como Miguel Ríos, opinando sobre la guerra. En muchos aspectos todo eso recordaba a la campaña contra la guerra de Irak en 2003; sólo que esta vez lo que todas esas "fuerzas progresistas" pedían en los mítines y los manifiestos no era el fin de la guerra, sino la intervención militar en Libia.

 

De hecho esta vez, el PP y el PSOE están de acuerdo en hacer esta guerra y únicamente Izquierda Unida se opone desde una especie de pacifismo testimonial, sin hacer demasiado ruido para no molestar, pero levantando la voz lo suficiente como para desmarcarse y aparecer como una alternativa "de oposición".

Pero ¿En qué se diferencia esta guerra de la de Irak para que de repente al PSOE y sus consortes artísticointelectuales les haya entrado el ardor guerrero que denunciaban entonces en el PP? ¿Por qué ésta es una guerra "de izquierdas"?

Nos dicen que Gadafi es un dictador que masacra a la población; pero es el mismo argumento que, una vez aclarado que las armas de destrucción masiva fueron una excusa, USA esgrimió para la invasión de Irak: "defender a la población de Saddam Hussein"; "defender la democracia";

Habría que evitar un baño de sangre en la confrontación  entra bandos rivales; pero eso sirvió también de coartada  para la ocupación militar americana: contener los enfrentamientos entre sunitas y chiitas, combatir el caos.

También insisten en que no van a haber, ni ha habido, bajas civiles, a causa de la intervención de la coalición internacional; pero ese rollo de los "bombardeos quirúrgicos" ya hemos visto lo que significa en Afganistán, donde los aviones no tripulados han destrozado poblados enteros en la frontera con Pakistán.

Finalmente, la única justificación que les queda es que esta es una intervención militar "aprobada por la ONU", es una "guerra legal". Por supuesto que para la población embarcada en alguno de los bandos en conflicto, o víctima del fuego cruzado, que esta sea una guerra "con papeles" no le protege de entregar su vida en una pelea entre bandas de la burguesía que la explota.

Pero el apoyo de la ONU, ¿Significa la defensa de una "legalidad internacional"? La única "legalidad internacional" es la que imponen las relaciones de fuerza entre los diferentes rivales imperialistas, y la ONU, esa "cueva de ladrones" como la llamaba Lenin, sólo es el reflejo de esas rivalidades. Como lo muestran las disensiones entre los diferentes rivales imperialistas. De entrada Alemania se ha desmarcado de la operación, junto con China y Rusia; pero incluso entre los participantes de la operación militar, las rivalidades son evidentes: USA ha mostrado su disgusto por el protagonismo que pretende arrogarse Francia y GB está empujando abiertamente a derribar a Gadafi, cosa que los demás no comparten demasiado ni siquiera Francia. Para el capital español, la presencia militar en la operación supone una tentativa de no perder pie en todo el trabajo que ha desarrollado por tener una presencia en el mundo árabe.

El cinismo de la burguesía no tiene límites. El mismo Gadafi al que estigmatizan hoy como tirano y asesino, era no hace tanto, desde 2004 una vez olvidado el atentado Lockerbie, objeto de seducción de las diferentes potencias. En 2007 plantó su Haima en los jardines del Eliseo en París (que mantiene sustanciosos contratos de venta de armamento a Libia) y recibió igualmente delegaciones norteamericanas. (en 2005 las principales beneficiarias de contratos de gas y petroleo eran compañias USA).

Las "guerras de izquierdas" son también guerras imperialistas a las que el proletariado tiene que oponer una guerra de clases contra la burguesía en cada capital nacional. Contra el "sí a la guerra" de Libia, lucha de clases.

 

Hic Rhodas, 21.03.11