Conflicto entre las dos Coreas: las tensiones entre USA y China se agravan

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El bombardeo del 23
de noviembre por el régimen de Corea del Norte de la isla surcoreana de
Yeonpyeong, matando a dos soldados y a dos civiles, destruyendo además numerosas
casas, se inscribe en una línea de represalias después de la muerte de 46
marines surcoreanos el mes de marzo último, ya que sin duda alguna el barco fue
torpedeado por un submarino norcoreano. Este último incidente sigue igualmente
al reciente alarde por el norte, calificado de estado gamberro, de la
producción avanzada de plutonio para fines militares. Existe actualmente un
peligroso engranaje de tensiones en el tablero estratégico de Asia del Sudeste,
implicando no solamente a las dos coreas sino también a Japón, China y Estados
Unidos. Nadie quiere la guerra total por el momento, y ciertamente tampoco los
dos principales padrinos respectivos de cada Corea, China y Estados Unidos,
pero la situación tiene su propia dinámica hacia el abismo y la irracionalidad
que amenaza potencialmente ponerse fuera de control.

 

 

La guerra de Corea de
1950-1953, donde Rusia y China apoyaban el Norte contra el régimen proamericano
del Sur, tuvo un diluvio de 13.000 toneladas de bombas por mes lanzadas por
Estados Unidos.

 

En el Norte, la
guerra jamás fue oficialmente considerada como terminada y las tensiones
resurgen periódicamente. Estas últimas son muy peligrosas en el período actual
de militarismo ascendente, con una mayor afirmación del imperialismo chino y
una situación en la que Estados Unidos, la única superpotencia mundial, se ve
obligada permanentemente a afirmar su predominio.

 

Después del ataque
del 23 de noviembre, el presidente Obama ha considerado a Corea del Norte como
una "amenaza seria y constante con la que
hay que tratar"
(BBC News del 23
de noviembre). Anteriormente Estados Unidos lo había caracterizado como "estado
gamberro" y Bush lo había colocado dentro del "eje del mal". Varios miles de
soldados norteamericanos  están
desplazados permanentemente en Corea del Sur y Japón, además Estados Unidos
está constantemente comprometido en los ejercicios militares desarrollados en
las aguas disputadas por las dos Coreas. El envío de una escuadra alrededor del
portaviones USS George-Washington (que llegó a la zona el 29 de noviembre) no
puede más que atizar todavía más vivamente las tensiones. La decisión del
ministro de defensa surcoreano de no responder rápidamente al lanzamiento de
misiles -el fuego duró 13 minutos- es otra fuente de tensión. El gobierno ha decidido
que él "redefinirá las reglas del enfrentamiento" que permitan evitar la
escalada (The Guardian del 26 de
noviembre). Hace aproximadamente cinco años, el Pentágono discutió dos
posibilidades de ataques nucleares contra "blancos" norcoreanos y, actualmente,
al menos dos centros nucleares americanos han sido cargados de misiles
apuntando permanentemente contra el régimen de Pyongyang. Su plan de "paciente
estrategia", es decir de hacer presión sobre Corea del Norte a base de
sanciones reforzadas y de provocaciones militares, exigiendo una
desnuclearización inmediata, es en realidad el que Estados Unidos emplea contra
Irán: garrote y más garrote.

 

Pero no hay ningún
signo de caída inminente del régimen norcoreano como esperaba Washington, el
cual parece más fuerte y brutal que nunca. Los lazos entre Corea del Norte y
China son además estrechos; ésta última, aplaudiendo con ostentación la
ascensión al poder del hijo del "Gran Líder", Kim Jong Eun, y ofreciendo su
apoyo a largo plazo. Corea del Norte juega un papel estratégico vital de zona
tampón para China y ésta lo apoya igualmente para impedir que millones de
refugiados vayan a derramarse a lo largo de las fronteras.

 

Todos estos
"enfrentamientos" pretenden buscar la "estabilidad", pero ellos juegan un juego
peligroso donde el futuro es todavía más incierto a través de un "orden"
mundial imperialista que se ha desarrollado cada vez más caóticamente  estos últimos veinte años.

(TRADUCCIÓN DE
RÉVOLUTION INTERNATIONALE Nº 418, PUBLICACIÓN DE LA CCI EN FRANCIA). 

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