Carta de soldados griegos que se han negado a reprimir las luchas de obreros y estudiantes

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Cientos de soldados de más de 42 cuarteles del ejército declaramos:

Que nos negamos a convertirnos en una fuerza de terror y represión contra las movilizaciones; Apoyamos la lucha de los estudiantes de la escuela / universidad y de los trabajadores

Somos soldados de todas partes de Grecia. Soldados a los que, hace poco tiempo, en Hania, se nos ha ordenado oponernos a estudiantes universitarios, trabajadores y combatientes del movimiento antimilitarista, cargando nuestras armas. [Soldados] que soportan el peso de las reformas y la "preparación" del ejército griego. [Soldados que] viven a diario el acoso ideológico del militarismo, el peso del nacionalismo, la falta de paga, la explotación y la sumisión a los "superiores"

En los cuarteles del ejército [en los que servimos], nos enteramos de otro "incidente aislado": la muerte, causada por el arma de un policía, de un quinceañero llamado Alexis. Escuchamos las consignas que llegaban desde fuera, de las universidades, como un trueno lejano. ¿Acaso las muertes de tres de nuestros colegas en Agosto no fueron también llamadas "incidentes aislados"? ¿No fue la muerte de cada uno de los 42 soldados que perecieron los últimos 3 años y medio llamada también "incidente aislado"?

 

Escuchamos que Atenas, Tesalónica y un número cada vez mayor de ciudades en Grecia se han convertido en zonas de disturbios, donde se ha desencadenado la rabia de miles de jóvenes, trabajadores y desempleados. Con uniformes militares o "ropa de trabajo", haciendo guardia en el cuartel o cumpliendo recados, siendo sirvientes de los "superiores", nos sentimos allí [en esos mismos campos]. Hemos vivido como estudiantes universitarios, como trabajadores y desempleados desesperados, sus "balas desviadas"; la desesperación de la precariedad, de la explotación, los despidos y las actuaciones judiciales.

Ahora oímos susurros e insinuaciones de los oficiales del ejército, oímos la amenaza del gobierno, hecha publica, de imponer un "estado de emergencia" Sabemos muy bien lo que esto significa. Vivimos a través de la intensificación [del trabajo], el aumento de las tareas [militares], condiciones extremas con un dedo en el gatillo. Ayer nos ordenaron tener cuidado y "mantener los ojos abiertos". Nosotros preguntamos: ¿A QUIEN NOS ORDENAN TEMER? Hoy, se nos ordenó estar "listos y alertas". Nosotros preguntamos ¿ALERTA DE QUIEN DEBEMOS ESTAR?

Nos ordenaron estar listos para declarar un estado de ALERTA:

  • Distribución de armas cargadas a algunas unidades en Ática [donde está Atenas] junto con la orden de que se usaran contra civiles si eran una amenaza. (Ejemplo: Una unidad militar en Menidi, cerca de donde se atacó la comisaría en Zephiro.);
  • Distribución de bayonetas a los soldados en Evros [en la frontera con Turquía];
  • Infundir miedo a los manifestantes moviendo pelotones a cuarteles militares próximos a las ciudades;
  • Mover patrullas policiales a los cuarteles militares en Nauplia-Trípoli-Corinto para salvaguardarlos;
  • La "reclamación" que consintió e impulsó el Mayor I. Konstantaros en el cuartel de adiestramiento de reclutas de Thiva, de los comerciantes cuya propiedad había sido dañada ante los soldados;
  • Distribución de balas de plástico en el cuartel de Corinto para disparar contra nuestros propios conciudadanos si se movilizan de forma "amenazadora" " (¿Según quien?);
  • Desplegar una unidad especial en el monumento al "soldado desconocido" justo enfrente de los manifestantes el sábado 13 de diciembre, así como ubicar a los soldados del cuartel de Napillo contra una manifestación de trabajadores;
  • Amenazar [a los ciudadanos] con la intervención de unidades de operaciones especiales de Alemania e Italia -en el papel de ejercito ocupante- revelando la verdadera cara anti-obrera/autoritaria de la Unión Europea;

La policía dispara tomando como objetivo las revueltas sociales presentes y futuras. Por eso preparan al ejército para que asuma las tareas de una fuerza policial y a la sociedad para que acepte el regreso del ejército del totalitarismo reformado. Nos están preparando para enfrentar a nuestros amigos, conocidos, hermanos y hermanas. Nos preparan para enfrentarnos a nuestros antiguos y futuros colegas en el trabajo y la universidad;

Esta secuencia de medidas muestra que los líderes del ejercito y la policía, con el consentimiento de Hinofotis (ex miembro del ejercito profesional, actualmente viceministro del interior, responsable de disturbios "interiores"), del comando general del ejercito, de todo el gobierno, de los directivos de la Unión Europea, de los dueños-de-tiendas-como-ciudadanos-furiosos y de la extrema derecha, apuntan a utilizar a las fuerzas armadas como una Fuerza de Ocupación -¿No son ustedes quienes nos llaman "cuerpo de paz" cuando nos mandan al exterior a hacer exactamente las mismas cosas?- en las ciudades donde nacimos, en los barrios y calles donde paseamos.

El liderazgo político y militar olvida que somos parte de esa misma juventud. Olvidan que somos carne de la carne de una juventud que se confronta al desierto de la realidad dentro y fuera de los campamentos militares. De una juventud que está indignada, y no sometida; y lo más importante: QUE NO TIENE MIEDO. SOMOS CIVILES UNIFORMADOS. No aceptaremos convertirnos en herramientas del miedo que algunos pretenden imponer a la sociedad, como un espantapájaros. No aceptaremos convertirnos en una fuerza de represión y terror. No nos enfrentaremos al pueblo con el que compartimos los mismos miedos, necesidades y deseos, futuro común, peligros y esperanzas.

NOS NEGAMOS A TOMAR LAS CALLES EN NOMBRE DE CUALQUIER ESTADO DE ALERTA CONTRA NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS.

Como juventud en uniforme, expresamos nuestra solidaridad con las personas que están luchando y gritamos que no nos volveremos peones del estado policial o la represión estatal. Nosotros nunca nos enfrentaremos a nuestro pueblo. No permitiremos la imposición de una situación en los cuerpos del ejército que recuerda los días de 1967 [Cuando el ejército Griego realizó su último golpe de estado].

Cientos de soldados de más de 42 cuarteles