Debate internacionalista en la República Dominicana

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Hemos celebrado dos charlas sobre el tema Socialismo y Decadencia del Capitalismo en dos universidades de este país: Santiago de los Caballeros (segunda ciudad del país) y Santo Domingo (la capital). Estos debates han sido posible gracias al esfuerzo de organización y convocatoria de un núcleo de discusión internacionalista de dicho país a quien agradecemos muy calurosamente el trabajo realizado.

Estos encuentros no tienen nada de académicos. Como sucedió con una experiencia similar de debates en universidades de Brasil[1], en ellos se han expresado inquietudes y preocupaciones sobre el futuro que nos depara el capitalismo, sobre cómo luchar por una nueva sociedad que supere las contradicciones en las que el actual sistema se haya enredado, sobre qué fuerza social puede protagonizar tal cambio...

Estos debates forman parte de un esfuerzo de toma de conciencia de minorías del proletariado. La dimensión internacional de este esfuerzo es indiscutible. Al publicar una síntesis de las discusiones llevadas a cabo en República Dominicana pretendemos un doble fin: por un lado, propiciar el desarrollo de un debate internacional; por otra parte, ayudar a que los debates y las discusiones vividas en dicho país se inscriban en el marco que verdaderamente los puede hacer fructificar: el marco internacional e internacionalista[2].

Tras una exposición[3] que procuramos fuera lo más corta posible para dar el máximo de tiempo al debate, se plantearon toda una serie de preguntas. En la síntesis que vamos a exponer hemos preferido organizar las cuestiones siguiendo un orden temático. Algunas de ellas suscitaron un debate entre los propios asistentes. La mayoría, sin embargo, se trataba de preguntas que nos fueron planteadas. Las respuestas que hicimos fueron inevitablemente cortas y esquemáticas. Para una argumentación más detallada se puede consultar nuestra página Web[4].

Comprender las experiencias del pasado para poder acometer una nueva tentativa revolucionaria

Una parte importante de las discusiones se centró en comprender el pasado -especialmente la experiencia de la Revolución Rusa de 1917- pero igualmente en saber qué es de verdad una revolución proletaria.

Durante el siglo XX ha habido muchas revoluciones. Sin embargo, vosotros despreciáis y condenáis todas excepto una, la Revolución Rusa. Encima decís que fracasó. Sois injustos con el esfuerzo de los pueblos por su liberación.

No se trata de despreciar las luchas de las clases explotadas y oprimidas, se trata de comprender qué clase de revolución está a la orden del día en los siglos XX y XXI. Desde ese punto de vista se produjo un cambio fundamental con el estallido de la Primera Guerra Mundial. Esta guerra cuya barbarie fue inaudita (aunque se vio superada posteriormente por la de la 2ª Guerra Mundial y todas las guerras regionales que le han seguido) mostró al mundo que el capitalismo se había convertido en un sistema social decadente que solo podía deparar a la humanidad guerras, hambrunas, destrucción y miseria. Esto planteó el fin de las revoluciones burguesas, es decir, de las revoluciones populares de carácter democrático, reformista y nacional. A partir de entonces tales movimientos se convirtieron en un mero cambio de fachada del Estado o de la fracción burguesa encargada de ejercer el poder. Desde entonces la única revolución capaz de aportar un progreso a la humanidad es la Revolución Proletaria con el objetivo de establecer el comunismo a escala mundial. La Revolución Rusa de 1917 y toda la oleada revolucionaria mundial que le siguió así lo expresó. El primer Congreso de la Internacional Comunista celebrado en marzo de 1919 afirmó "Una nueva época ha nacido. Época de disgregación del capitalismo, de su hundimiento interior. Época de la revolución comunista del proletariado" [5].

¿Podéis explicar por qué la Revolución Rusa fracasó? ¿No estáis subestimando los logros de la Unión Soviética pese a los problemas y errores que indudablemente se cometieron?

La principal causa del fracaso de la Revolución Rusa de 1917 fue la derrota de la oleada revolucionaria mundial, principalmente en Alemania donde las tentativas del proletariado fueron aplastadas entre 1919-23. Al quedarse aislado el bastión proletario ruso en medio de un mundo dominado por las relaciones capitalistas de producción, la revolución no podía sobrevivir. Inevitablemente, el territorio ruso fue absorbido por el capitalismo y el Estado nacido de la revolución y el partido bolchevique que tanto contribuyó a su triunfo, degeneraron y se transformaron en herramientas de la contra-revolución. No había ningún "logro" que defender de la URSS pues se convirtió en un Estado Capitalista más, con sus propios planes imperialistas y donde la clase obrera era explotada por la burguesía instalada en el Partido-Estado.

¿Por qué os empeñáis en el dogma de una revolución mundial y rechazáis que se vaya avanzando poco a poco a través de revoluciones nacionales?

Las Revoluciones burguesas podían ser nacionales y podían perdurar durante largo tiempo encerradas en un país. Así, la Revolución inglesa triunfó en 1640 y perseveró en un mundo feudal hasta las nuevas revoluciones burguesas del último tercio del siglo XVIII. En cambio, la revolución proletaria es mundial o no será. En primer lugar porque la producción ha tomado un carácter mundial. La inmensa mayoría de los productos son resultado del trabajo asociado de los obreros de todo el mundo. La clase obrera es mundial. Pero en segundo lugar el capitalismo ha formado el mercado mundial y las leyes de este mercado, así como las leyes de la guerra imperialista, se imponen a todos los pueblos de la Tierra y determinan de forma implacable la mayoría de los aspectos de su vida. Los problemas que causa el capitalismo tienen una naturaleza mundial y solo se puede salir de ellos mediante la lucha unificada de todo el proletariado mundial.

¿Cuál es vuestra posición sobre Trotski y el trotskismo?

Trotski fue un militante revolucionario toda su vida. Tuvo un papel muy destacado en la Revolución Rusa de 1917. También luchó defendiendo posiciones internacionalistas contra la degeneración de la Revolución Rusa, especialmente contra el dogma impuesto por Stalin del "socialismo en un solo país". Trotski fue el principal animador de lo que se llamó la Oposición de Izquierdas que llevó una lucha heroica contra el triunfo de la contra-revolución estalinista tanto en Rusia como dentro de los diferentes partidos comunistas del mundo. Sin embargo, Trotski y la Oposición de Izquierdas no comprendieron la naturaleza de la URSS y pensaban que era "un Estado obrero con deformaciones burocráticas" que había que defender a pesar de todo. Esto tuvo trágicas consecuencias. Los que se proclamaron los herederos de Trotski, una vez éste fuera vilmente asesinado por el sicario de Stalin Ramón Mercader, apoyaron la 2ª Guerra Mundial y se convirtieron en una corriente política que defiende de manera "crítica" y con una envoltura más "radical" los mismos postulados que los partidos estalinistas y socialdemócratas[6].

¿Cuál es la situación actual? ¿Qué perspectivas se abren?

La otra parte de la discusión se consagró a comprender la situación actual. Ver qué fuerzas sociales pueden acometer la lucha por un cambio revolucionario mundial. Reflexionar sobre los problemas que se van a plantear en el futuro.

Sois injustos con Chávez. Pero hay algo peor: no tenéis en cuenta el proceso revolucionario que, impulsado por Chávez, tiene hoy lugar en toda América Latina que está en plena efervescencia revolucionaria.

En primer lugar queremos aclarar que no somos "anti-chavistas". El dilema Chavismo - antichavismo es una trampa como mostraron las recientes movilizaciones de los estudiantes en Venezuela que querían salir de la polarización estéril y destructiva entre Chavismo y Oposición[7].

No podemos hacer aquí un análisis exhaustivo del modelo que propugna Chávez. Defiende el reforzamiento de la intervención del Estado en la economía y la concentración de poderes en una sola persona (la reforma constitucional para propiciar su reelección indefinida). Impulsa programas "sociales" que sí bien pueden paliar momentáneamente la situación de algunas capas marginadas, en realidad se inscriben dentro de un reforzamiento de la explotación de los trabajadores y de la miseria de la gran mayoría. Tales programas -que no se diferencia apenas de otros como el "hambre cero" de Lula o el reparto de bolsones en Argentina- no hacen otra cosa que acostumbrar a la población a la miseria más degradante. En definitiva, se trata de fórmulas que se han repetido muchas veces a lo largo del siglo XX y que han fracasado rotundamente. No han cambiado nada bajo el capitalismo, simplemente han contribuido a mantenerlo en vida y con ello los sufrimientos de la inmensa mayoría se han prolongado[8].

Chávez se presenta como "anti-imperialista" por que se opone furibundamente al "diablo Bush". Estados Unidos ha considerado todo el continente americano como su patio trasero y ha cometido atropellos brutales (invasiones, imposición de dictaduras militares etc.). Sin embargo, Estados Unidos no es la única nación imperialista. En realidad todas las naciones son imperialistas. El llamado "anti-imperialismo" de Chávez no es más que la careta para avanzar en sus propios designios imperialistas. Los trabajadores y los oprimidos no podemos basar nuestra lucha en un sentimiento de odio y revancha contra un imperio prepotente como USA. Ese sentimiento es manipulado por las burguesías latinoamericanas -tanto las gubernamentales como las de oposición- para hacer que la población se sacrifique por ellas.

No podemos agarrarnos a falsas ilusiones. Lo que hoy se produce en Bolivia[9], en Ecuador, en Nicaragua, no son "procesos revolucionarios". Es cierto que el viejo personal político del que quedan exponentes como Alan García en Perú o Uribe en Colombia está desprestigiado, es corrupto y podrido. Pero los nuevos aspirantes, por mucho que se suban al carro de los "movimientos sociales" no pueden ofrecer ninguna alternativa. No hay una salida nacional a la crisis mundial del capitalismo. La salida es internacional y se basa en la solidaridad mundial del proletariado, en el desarrollo de sus luchas independientes.

¿Por qué solo habláis de obreros y no de los campesinos y de otras capas populares?

La clase obrera -cualquiera que sea su dimensión en los diferentes países- es la única clase que tiene una naturaleza mundial y unos intereses mundiales. Su lucha como clase representa los intereses y el porvenir de toda la humanidad oprimida y explotada. La clase obrera busca ganar para su lucha a los campesinos, a las capas marginadas de las grandes ciudades. No se trata sin embargo de formar un "frente de movimientos sociales" pues el interés profundo, la auténtica liberación, de obreros, campesinos, marginados urbanos, no está en una suma de reivindicaciones corporativas sino en la destrucción común del yugo de la explotación asalariada y mercantil.

¿No estaréis cayendo en recetas y fórmulas superadas? La clase obrera ya no existe y aquí, en América, apenas quedan fábricas.

La clase obrera jamás se ha reducido a los trabajadores de la industria. Lo que define a la clase obrera es la relación social basada en la explotación del trabajo asalariado y en lo que lo sostiene: la separación de los trabajadores de todo medio de producción y vida. La clase obrera no es una categoría sociológica. Forman parte del proletariado tanto los obreros de la industria como los trabajadores del campo como los empleados públicos como muchos trabajadores "intelectuales" etc. También existe un gran número de trabajadores que forzados por el desempleo se ven obligados a ganarse el pan como vendedores ambulantes en los semáforos.

¿No sería necesario un cambio de mentalidad para que las masas obreras hicieran una revolución?

¡Totalmente de acuerdo! La revolución proletaria no es el mero producto de factores objetivos ineluctables sino que se basa esencialmente en la acción consciente, colectiva y solidaria de grandes masas de trabajadores. En La Ideología Alemana, Marx y Engels defienden que la revolución no solo es necesaria para destruir el Estado que oprime a la mayoría sino para que esa mayoría se libere a sí misma de los harapos ideológicos del pasado que llevan pegados al cuerpo. La revolución proletaria se prepara mediante un gigantesco cambio en la mentalidad de las masas, cambio que está ligado a un debate internacional y a una lucha internacional. Ese cambio no vendrá del adoctrinamiento ideológico, de que, los funcionarios o los trabajadores se vean obligados a asistir a "cursos de marxismo". Ese cambio vendrá del esfuerzo independiente de las masas a través no solo de sus luchas sino también de debates apasionados. John Reed, un revolucionario estadounidense que vivió la Revolución Rusa describe en un libro clásico -Diez días que cambiaron el mundo- cómo el rasgo más sobresaliente de aquella fue el debate, la discusión apasionada. Debate en los Consejos Obreros -Soviet-, debate en las fábricas, en las calles. Debate a través de libros y folletos que los obreros analfabetos pedían a sus compañeros que les leyeran.

Decís que el socialismo no se puede realizar desde el Estado sino que, por el contrario, hay que extinguir el Estado, hay que ponerle al Estado una "fecha de caducidad". Entonces ¿cómo se va conseguir ir desestructurando el Estado? ¿Qué pasos hay que dar para ello?

Planteas algo muy importante. Tras el triunfo de la revolución proletaria no se puede pasar de la noche a la mañana al comunismo. Hay un periodo de transición entre el capitalismo y el comunismo. Las clases sociales no están completamente abolidas, los restos de la burguesía derrotada pueden levantar cabeza. El proletariado sigue siendo una clase explotada. De esta situación surge inevitablemente un Estado. Pero ese Estado no es un instrumento del proletariado sino que es un órgano conservador que puede obstaculizar la marcha del proletariado y de la humanidad hacia la plena consecución del comunismo. Por eso es necesario, ya lo planteó Engels y fue retomado por Lenin en su obra El Estado y la Revolución, extinguir el Estado, dar pasos concretos hacia su completa abolición. ¿Qué pasos? Hay dos obras de Marx de las cuales podemos extraer valiosas reflexiones: La Guerra Civil en Francia y la Crítica del Programa de Ghota. También sería muy interesante debatir sobre el libro de Lenin El Estado y la Revolución. La propia experiencia de la revolución rusa nos proporciona una fuente de experiencias. Nosotros hemos escrito un libro titulado El comunismo no es un bello ideal sino una necesidad material[10] donde tratamos de aportar nuevos elementos.

Anexo: Exposición realizada

Estimados asistentes:

No queremos imponer nuestra posición, no venimos aquí diciendo "He aquí la verdad, arrodíllate ante ella". Lo que pretendemos es animar un debate, no solo en este acto sino que pueda continuar por todos aquellos que estén interesados.

El tema, como ha sido expresado en la convocatoria, es Socialismo y Decadencia del Capitalismo.

Este debate actualmente se está planteando entre círculos de jóvenes, obreros, estudiantes, elementos interesados, en numerosos países. No sólo aquí en República Dominicana, también en otros países latinoamericanos, en Filipinas, en Alemania, en Corea, en Brasil...

¿Cuál es la razón de este interés? Existe el sentimiento -que se va extendiendo- de que el futuro que nos depara la sociedad capitalista mundial es cada vez más inquietante. Se mire por el lado que se mire, se acumulan los materiales que provocan la preocupación por el porvenir así como la indignación contra este sistema social. Los jóvenes se ven condenados a una situación sin salida de precariedad, de desempleo, de imposibilidad de obtener una vivienda; los trabajadores mayores se ven condenados al desempleo y a una jubilación sin subsidios o con subsidios de hambre; masas enormes de personas que huyen de la situación desesperada del campo se hacinan sin perspectivas en las grandes ciudades; las guerras imperialistas como la de Irak se radicalizan mostrando otro callejón sin salida; es cada vez más claro el desastre ecológico que amenaza el planeta; se multiplican por doquier los accidentes, las catástrofes, en los que se ve la incuria y la incapacidad total de los Estados; el desquiciamiento de la sociedad, la pérdida de toda referencia moral es cada vez más evidente...

En tales condiciones se hace necesaria una reflexión, un debate, sobre cómo podría ser una nueva sociedad, cómo llegar hasta ella, qué fuerzas sociales la pueden llevar a cabo, qué lecciones sacar de anteriores experiencias históricas de revoluciones o intentos revolucionarios.

¿Qué es el socialismo?

Vamos a dar una respuesta histórica y dinámica: es la sociedad que supera y resuelve las contradicciones que llevan al caos y al desastre a la vieja sociedad capitalista.

Dos grandes contradicciones llevan al capitalismo a la ruina causando graves sufrimientos a la gran mayoría de la humanidad.

Por un lado, el capitalismo es un sistema donde la producción no está destinada a satisfacer necesidades humanas sino a la producción de plusvalía que se traduce en ganancias contantes y sonantes.

Por otro lado, bajo el capitalismo la producción adquiere un carácter cada vez más social y mundial sin embargo la organización y el régimen de producción tienen un carácter privado y nacional.

Estas dos contradicciones provocan, por una parte, una tendencia insalvable a la sobre producción -por primera vez en la historia de la humanidad, la gente se muere de hambre no por penuria de alimentos o medios de vida sino por su exceso exuberante-, por otro lado, a una guerra a muerte -el imperialismo- entre los diferentes capitales nacionales por el reparto del mundo.

¿Por qué el socialismo supone una superación de estas contradicciones?

El socialismo significa organizar la producción no en función del mercado o del trabajo asalariado sino en función de la plena y consciente satisfacción de los seres humanos. El socialismo solo puede ser una sociedad mundial, una comunidad humana mundial que trabaja colectiva y fraternalmente para sí misma.

¿Sería posible el socialismo en un solo país?

Nuestra respuesta rotunda, que ha sido la que siempre ha dado el movimiento obrero, es que NO. El socialismo será mundial o no será.

Esta aseveración nos permite aclarar por qué pensamos que el régimen de la URSS que pretendía proclamarse el continuador de la Revolución Proletaria de octubre 1917 no era socialista ni estaba en "vías hacia el socialismo". Era una forma particular de capitalismo de Estado.

Tampoco pueden ser "socialistas" ni "comunistas" regímenes como los de China, Cuba, Corea del Norte etc., donde reina una dictadura feroz y militarizada sobre la clase obrera y el conjunto de la población.

Aquí tenemos que realizar una aclaración muy importante: no se puede confundir socialismo con capitalismo de Estado.

El capitalismo de Estado es una tendencia general que se da en todo el capitalismo mundial a lo largo del siglo XX. Esta tendencia se realiza de dos formas: la llamada "liberal" donde el Estado controla e interviene la economía de manera indirecta respetando la propiedad privada. Y la presentada demagógicamente como "socialista": el Estado controla la economía por la vía de las nacionalizaciones y la estatización abierta.

La gran mentira del siglo XX es presentar como "socialismo" regímenes de estatización más o menos completa de la economía y basados en un sistema de partido único, de tal forma que lo que cínicamente se ha llamado "dictadura del proletariado" es en realidad una dictadura estatal sobre el proletariado.

Hecha esta aclaración ¿qué es el socialismo?

Para responder tenemos que rescatar las ideas que fue desarrollando el movimiento obrero. Esta recuperación no consiste simplemente en una mera copia de fórmulas pasadas sino que debemos abordarlas de manera crítica comprendiendo la situación actual y su perspectiva futura.

1º Es un sistema mundial. El socialismo en un solo país es imposible. Ahí está a nuestro juicio la causa fundamental del fracaso y derrota de la revolución de 1917;

2º Se basa en la participación activa y consciente de las masas obreras y explotadas basada en los Consejos Obreros. El socialismo no se puede implantar de manera administrativa por decretos estatales sino mediante la fuerza colectiva del proletariado;

3º El socialismo no se construye desde el reforzamiento del Estado sino desde su progresiva extinción. Es cierto que una vez destruido el capitalismo todavía es imprescindible un Estado de transición pero éste se tiene que ir desmantelando gradualmente. Es un Estado al que se le pone fecha de caducidad.

Esta breve recapitulación sobre cómo se construye el socialismo nos lleva a poner el acento en que el socialismo solo puede resultar de la acción colectiva, organizada y consciente del proletariado del mundo entero secundando por todos los oprimidos y explotados de la Tierra. Un "socialismo" realizado desde el Estado, basado en un partido único, es un puro engaño. Eso no tiene nada que ver con el socialismo sino que es una de las formas del capitalismo de Estado.

El socialismo nace de la lucha mundial del proletariado. Pero ¿Dónde está hoy esa lucha?

La Revolución rusa de 1917 fue el fruto de numerosas luchas no solo en ese país sino en Alemania, en Austria, en numerosos países de Europa, de Asia, de América... Fue la punta de lanza de grandes movimientos mundiales de masas obreras.

No somos idealistas ni pretendemos vender ilusiones. Sabemos que estamos todavía muy lejos de una situación donde la escena mundial esté dominada por la presencia generalizada de las luchas masivas del proletariado.

Sin embargo, pensamos que la situación actual se caracteriza por una maduración de las condiciones que pueden llevar a término a una situación revolucionaria como la que condujo a 1917.

¿En qué análisis nos basamos para fundamentar esta perspectiva?

Esencialmente en dos factores.

Por un lado en que las luchas tienden -todavía con un carácter muy limitado- a multiplicarse en numerosos países desde los europeos hasta Asia o América. Podemos citar movimientos significativos en un buen número de países: Francia 2006, Gran Bretaña 2005, España 2006, Dubai 2006, Bangla Desh 2006, Egipto 2007, Perú 2007, Alemania 2007... No podemos describir en detalle esos movimientos pero sí se analizan seriamente se puede ver el potencial que contienen.

El segundo factor es el proceso de toma de conciencia que actualmente está en curso. Minorías del proletariado se plantean muchas preguntas, buscan con ánimo y entusiasmo unas posiciones teóricas revolucionarias y, hermanada con ellas, una acción revolucionaria. Se desarrollan grupos internacionalistas que tienden a configurar posiciones revolucionarias en un buen número de países, ampliando y profundizando la acción de organizaciones internacionalistas como la nuestra. Podemos citar algunos países: Filipinas, Corea, Brasil, Turquía, Argentina, Checoslovaquia, Alemania etc.

El esfuerzo de estas minorías no podemos verlo como un fenómeno aislado. En realidad anuncia, a la vez que prepara, un cambio formidable en la mentalidad de las masas obreras, cambio que actualmente está en curso.

Concentrémonos en la reflexión y la acción de estas minorías. Cuando estas buscan una posición revolucionaria se encuentran con numerosos partidos, organizaciones, movimientos, que se reivindican del comunismo y del socialismo, de la clase obrera, de la revolución etc.

¿Cómo orientarse? ¿Cómo distinguir entre las corrientes genuinamente comunistas y las que se presentan como tales pero que en realidad constituye un engaño y una mistificación?

Responder a esto llevaría a un debate muy detallado sobre el que no podemos entrar. Sin embargo quisiéramos apuntar un principio de respuesta que se desprende de todo lo que hemos dicho sobre qué es el socialismo y como se construye.

Aquellas organizaciones políticas que pretenden que es posible el socialismo en un solo país y defienden la Nación; que aunque se presenten como "anti-imperialistas" defienden una acción nacional imperialista; que presentan como "socialismo" la estatización y nacionalización de la economía; que defienden el reforzamiento del Estado Capitalista bien sea mediante fórmulas democráticas o mediante fórmulas de partido único; esas organizaciones no tienen nada de socialistas ni de comunistas sino que defienden el capitalismo bajo un disfraz o una envoltura "socialista".

Esta realidad se impone más allá de la buena voluntad o la sinceridad de muchos de los militantes de estas organizaciones, frente a los cuales lo que promovemos es un debate sincero y profundo para comprender sí dentro de esos marcos, se está luchando realmente por el socialismo o, por el contrario, se le están poniendo toda clase de obstáculos.

Estimados asistentes, nuestra presentación, como decíamos al principio, no pretendía dar una respuesta acabada y sistemática, sino abrir un debate. Por eso se cierra aquí con el deseo de que a partir de este momento surjan las preguntas, las cuestiones, los planteamientos, y podamos acabar este encuentro con la idea de que hemos establecido un punto de partida hacia la clarificación sobre los problemas que hoy golpean a la humanidad.


[1] Ver http://es.internationalism.org/ccionline/2006_brasil.html

[2] Por supuesto, sí hay compañeros interesados en organizar debates de la misma índole en su ciudad o en su país, estamos disponibles para colaborar en su organización. Todas las iniciativas en ese sentido son vitales.

[3] Ver Anexo.

[4] Ponemos notas donde se recogen artículos que hemos escrito sobre el tema y que se hallan en nuestra Web

[5] Ver en nuestra Web el folleto sobre la Revolución Rusa: http://es.internationalism.org/revorusa/titulo.htm

[6] Consultar nuestro folleto sobre Trotski y el trotskismo en http://es.internationalism.org/Troski/titulo.htm

[7] Ver entre otros textos el más reciente: http://es.internationalism.org/ccionline/2007_hojaestudiantes

[8] Ver http://es.internationalism.org/ccionline/2007/Chavez y http://es.internationalism.org/ccionline/2007/elecvenez

[9] Ver http://es.internationalism.org/ap/2006/190_evo

[10] Ver algunos extractos en http://es.internationalism.org/taxonomy/term/228