«Dispatch»: los grupos obreros y el potencial para una intervención y discusión más amplia

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En respuesta al reciente conflicto de correos y los inminentes litigios en otros ramos del sector público, varias personas implicadas en el foro de discusión libcom.org, la mayoría trabajadores del sector público, han publicado un boletín -Dispatch»[1]: -, planteando la necesidad de que los trabajadores de correos tomen el control de la lucha y se reúnan con obreros de otros sectores. Pensamos que este es un paso significativo, sea cual sea el final del conflicto de correos, que ha sido "suspendido" por los sindicatos.

Este artículo a continuación se publicó en nuestra web en Agosto, como una contribución a la discusión sobre esta iniciativa. La respuesta de los principales animadores del grupo fue ampliamente positiva, manifestando su acuerdo con algunas de nuestras críticas al boletín, en particular sobre la necesidad de dar mayor énfasis al llamamiento a que las asambleas masivas controlen la lucha[2]. Algunos de los carteros, aunque compartían la mayoría de nuestros puntos de vista sobre la necesidad de ser independientes de los sindicatos, expresaron la posición de que la CCI veía en esta iniciativa más de lo que realmente había, que se trataba básicamente ni más ni menos que del esfuerzo de un pequeño grupo de elementos politizados y no representaba ninguna tendencia más extendida hacia la formación de grupos obreros o comités de lucha. Es cierto que el boletín salió hacia el final (de esta fase) del conflicto postal, y por consiguiente, su intervención en la lucha se planteó sobre todo desde el punto de vista del potencial. Queda por ver si este tipo de iniciativas puede jugar una parte significativa en los futuros movimientos de clase. Pero dado que estamos en un periodo de reanudación de la lucha de clases, ciertamente no deberíamos descartar la posibilidad de que una iniciativa como Dispatch pudiera actuar como un verdadero foco para un considerable número de elementos (sean elementos "politizados" u "obreros combativos", de hecho la distinción no es en absoluto infranqueable) que quieran reunirse para discutir cómo la lucha puede romper el bloqueo sindical y para contribuir activamente a que eso ocurra.

 

Los grupos obreros en la historia reciente del Movimiento Obrero

 

Durante las huelgas generalizadas y los movimientos de clase de los años 70 y 80, uno de los signos de un verdadero desarrollo de la conciencia de clase -conciencia en el seno de la clase obrera de que es una fuerza social diferenciada que necesita luchar por sus propios intereses en contra de los del capitalismo- fue la aparición en muchos países de grupos de militantes obreros que se reunían para influir activamente en la dirección de la lucha. En general, estos grupos obreros o "comités de lucha" eran una respuesta a la creciente comprensión de que los representantes "oficiales" de los obreros -los sindicatos-, no los representaban en absoluto, y de que para impulsar la lucha, era necesario organizarla autónomamente.

En algunos casos, especialmente en los 70, estos grupos eran el residuo de movimientos previos donde los trabajadores habían elegido comités de huelga y otros organismos de coordinación durante el curso de la lucha. Muy a menudo estos grupos nacían arrastrando el malentendido de que era posible mantener esos órganos vivos en ausencia de asambleas generales y de la movilización activa de los obreros, y de que estos grupos de obreros combativos deberían postularse como una forma de representación concurrente con el sindicato. Invariablemente esos esfuerzos fracasaban y frecuentemente los obreros combativos implicados acababan convirtiéndose en un nuevo tipo de sindicato, actuando "en nombre" de los trabajadores y sofocando su iniciativa. Este fue el caso de muchos "comités de base" en Italia, por ej.[3]

Por otra parte, en los 80, muchos de estos grupos obreros, que aparecieron en diferentes sectores y a veces intersectores (por ej. en el sector sanitario, o de la enseñanza, o correos, en Francia y en Gran Bretaña) evitaron caer en este error. En lugar de verse como un sindicato rival, comprendieron que eran sólo una minoría y que su papel esencial era intervenir en el movimiento general de la clase. Dependiendo si este movimiento estaba latente o había estallado, si iba en ascenso o se batía en retirada, podían jugar un papel positivo de diferentes formas:

- actuando como un foco de discusión sobre las lecciones de las luchas pasadas y las perspectivas de las futuras;

- tejiendo lazos entre los obreros combativos en diferentes sectores;

- interviniendo como grupo en el centro de trabajo, en las asambleas, en las huelgas y las manifestaciones;

- elaborando "hojas" y boletines para defender los métodos más efectivos de lucha.

Estos métodos pueden resumirse en autoorganización y extensión.

Autoorganización significa que las luchas están controladas por los propios obreros, esencialmente por medio de asambleas generales y comisiones elegidas y responsables ante las asambleas. Extensión significa ampliar la lucha más allá del centro de trabajo y sector, buscando directamente a los otros trabajadores y llamándoles a expresar su solidaridad, principalmente adoptando reivindicaciones comunes y uniéndose al movimiento de lucha.

La Historia avanza; se desarrollan nuevas formas de discusión

 

Durante el largo retroceso de la lucha de clases en los años 90, no hubo ningún rastro de estos comités de lucha. Pero desde 2003 asistimos a una reanudación de la lucha de clases internacional, que a veces toma la forma de protestas masivas contra los despidos o el recorte de pensiones, o por la mejora de las condiciones de vida; a veces la de expresiones de solidaridad entre diferentes sectores; o la de huelgas "salvajes"; a veces con asambleas generales, como el año pasado en el movimiento anti-CPE en Francia o en la lucha de los metalúrgicos de Vigo, en España. En estas circunstancias, cabe esperar un resurgimiento de minorías combativas de obreros, que buscan aupar el movimiento a niveles más altos de autonomía y unidad.

Otro desarrollo desde los años 80 ha sido el crecimiento espectacular de Internet como medio de comunicación. Concebido como un apéndice de la economía de guerra, y saludado como una oportunidad de encontrar nuevas salidas comerciales, Internet también ha significado ventajas para el movimiento proletario, haciendo posible desarrollar toda clase de contactos que estaban fuera de alcance, o eran extremadamente difíciles y costosos (por lo que se refiere al tiempo invertido) antes. La aparición de foros de discusión en Internet, como libcom.org, donde hay una discusión continua sobre temas y problemas relevantes para la clase obrera, es un claro ejemplo[4], pero obedece a algo más que a un gran paso tecnológico. Más bien es expresión de una nueva generación de proletarios que -igual que la "generación del 68"- busca establecer lazos con las tradiciones revolucionarias del pasado y contribuir a la lucha de clases que está emergiendo.

 

«Dispatch» abre posibilidades para una intervención más amplia

 

Teniendo en cuenta esa situación de la lucha de clases, no es sorprendente que veamos ahora la formación de un grupo, comparable a los comités de lucha de los años 80, que ha sido formado por elementos activos del foro de discusión libcom.org. Durante la huelga de correos actual en Gran Bretaña, hemos visto aparecer la primera edición de un boletín a dos caras llamado «Dispatch», subtitulado «lucha del convenio del sector público -información para la acción»[5].El boletín se anuncia como el producto de «un grupo de trabajadores interesados en discutir y coordinar una respuesta frente a las luchas en curso por los convenios en el sector público. Creemos que la clave para ganar es unir las luchas; luchar juntos y controlando nuestra lucha los trabajadores por nosotros mismos. Nosotros trabajamos en varios ramos diferentes, incluyendo correos, sanidad, enseñanza y administración local, y todos somos usuarios del foro libcom.org».

El boletín contiene varios apartados cortos: información y propaganda sobre el paro técnico que acompaña a la huelga; información sobre las huelgas salvajes de correos durante el "conflicto oficial"; información sobre luchas incipientes o en curso en el resto del sector público, así como en el sector privado; fechas del programa sindical de "sucesión de huelgas"; un llamamiento a los trabajadores para discutir sobre las huelgas on line y en las asambleas de masas; y un texto más largo de un trabajador de correos, reflexionando sobre las perspectivas de la lucha.

En nuestra opinión, la aparición de este grupo es algo muy positivo y prometedor. Abre posibilidades para una intervención más amplia, porque numerosos elementos que intervienen en libcom.org, pero no están necesariamente directamente implicados en el boletín, han expresado un apoyo a sus objetivos y se han ofrecido para ayudar a distribuirlo en sus sectores de trabajo y en sus ciudades. Este boletín crea un foco para el debate sobre las luchas y sobre el papel en ellas de los obreros combativos, y también para una actividad común y una discusión directa de tú a tú entre individuos y grupos que comparten los objetivos básicos del boletín.

No cabe esperar que un boletín de esta naturaleza tenga el mismo nivel de coherencia política que una organización política comunista, y en cualquier caso, si tiene que funcionar como un foco de debate, es importante que permanezca abierto a diferentes puntos de vista. Sin embargo, podemos hacer ciertas críticas a la forma como se presentan ciertas ideas en el boletín. El título, «Dispatch» (envío), y el logo de un cartero, dan la impresión de que es algo específico para los obreros de correos, cuando los objetivos que se plantea el boletín son más amplios que eso (aunque se nos ha informado que el título y el logo cambiarán cuando el boletín se concentre en otros sectores). Hay un pequeño apartado sobre la necesidad de asambleas masivas, pero pensamos que no se le ha dado el peso que merece. En lugar de eso, el artículo de cabecera es sobre el paro técnico y la necesidad de mantenerlo, pero como ya hemos visto, si los trabajadores no plantean la cuestión de "quién controla la lucha", estarán desprotegidos frente al tipo de maniobras que han llevado a que el sindicato CWU[6] suspenda la huelga en el momento en que sentía que las huelgas "salvajes" locales eran una amenaza para su "gestión" del conflicto. El énfasis en el paro técnico también desmerece la importancia crucial de extender la lucha a otros sectores para tener un impacto sobre los planes de la burguesía.

Planteamos esto como críticas constructivas; en cualquier caso se trata aún necesariamente de un proceso experimental y requiere un debate lo más amplio posible sobre la mejor forma de presentar el boletín y desarrollar su función. Esta discusión continuará obviamente on line, pero también pensamos que resultaría particularmente de gran ayuda desarrollar la discusión en reuniones no virtuales. Creemos que el grupo podría reflexionar sobre la convocatoria de estas reuniones en un futuro próximo. Por supuesto será más que bienvenido si utiliza como medio de discusión nuestra próxima reunión pública en Londres, que tratará sobre las luchas actuales en Gran Bretaña y en otras partes.

 

WR, 18.08.07

 


[1] En inglés: "Envío", o "consigna"

[2] La discusión sobre el boletín puede encontrarse, en inglés, en este foro: http://libcom.org/forums/thought/political-discussion-dispatch-public-pay-bulletin-19082007

[3] analizamos más en detalle las lecciones de este periodo en el artículo: la organización del proletariado fuera de los periodos de lucha abierta (grupos obreros, núcleos, círculos, comités) en la Revista Internacional nº 21.

[4] También es interesante resaltar la aparición de royalmailchat.co.uk, donde los obreros de correos han estado discutiendo sobre la huelga reciente; por otro lado, han colgado en YouTube videos y canciones sobe la lucha, en http://www.youtube.com/CWUposties. La clase obrera cada vez usa más Internet para expresar su creatividad

[5] http://libcom.org/library/dispatch-public-sector-pay-dispute-1-august-2007

[6] Communication Workers Union

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