Jornadas sobre la autonomía obrera: una experiencia de debate abierto y fraternal

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Los días 2, 3 y 4 de noviembre de 2006 tuvieron lugar unas Jornadas sobre la Autonomía Obrera en las cuales hemos participado[1].

 

La importancia de las posiciones comunes

 
  • Voluntad de lucha contra el capitalismo, preocupación e inquietud por lo que puede deparar a la humanidad su evolución actual;

  •   Rechazo de las vías parlamentarias y sindicalistas que nos “ofrece” el sistema para “poder influir en la sociedad”;

  • Rechazo de los sindicatos y de los partidos del Capital (en su amplio abanico que va desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda);

  • Defensa del proletariado como la clase revolucionaria de esta sociedad;

  • Defensa de la necesidad de una lucha autónoma como clase.

Cara a las continuas campañas ideológicas de la burguesía que nos venden toda clase de falsas alternativas y de falsas luchas, estas posiciones constituyen un punto de partida para buscar y desarrollar la claridad necesaria para luchar con fuerza contra el Capital.

 

 

La cultura del debate

En este marco, en una atmósfera de debate sincero y abierto, todos aportaron argumentos, defendieron distintas apreciaciones, expusieron diferentes enfoques ante los problemas. Los asistentes salieron satisfechos de las Jornadas con el sentimiento de haber llevado una discusión honesta y de haber podido conocer posturas que desconocían o que conocían de oídas o deformadas por terceros.

Las 3 fuerzas motrices de la lucha proletaria son la unidad, la solidaridad y la conciencia. Esta última no se desarrolla mediante el adoctrinamiento o la imposición dogmática, sino a través de la experiencia y del debate: un debate contradictorio donde la exposición de las diferentes posturas aporte los elementos necesarios para una clarificación. Un debate abierto, que vaya al fondo de las cosas, que no tema ni a la crítica ni a la autocrítica.

La cultura del debate es pues una de las armas fundamentales del proletariado. Frente a una sociedad instalada en el irracionalismo, el lavado de cerebro y la búsqueda de chivos expiatorios, el proletariado reivindica una actitud de análisis, de enfoque consciente y amplio de los problemas.

 

El desarrollo de la confianza mutua

Muchos de los asistentes no nos conocíamos entre nosotros, o bien, lo que es peor, teníamos visiones inexactas de los otros, prejuicios inevitables, fruto de ese desconocimiento. La atmósfera de sinceridad y fraternidad, el ver con actitud abierta y respetuosa las posiciones de los demás, ha podido vencer ese problema y abrir un camino hacia la confianza que es absolutamente necesaria dentro de las filas del proletariado y de todos los que luchan por su causa.

La lucha de la clase obrera tiene un fundamento económico y un objetivo político (la destrucción del Estado burgués y el poder mundial de los Consejos Obreros), sin embargo, tiene, simultáneamente, un profundo sedimento humano, vital, subjetivo, de fraternidad, solidaridad, confianza y respeto mutuos, espíritu abierto etc., sin el cual todo cambio radical de la sociedad actual –cuyos fundamentos son la mentira, la manipulación, la competencia feroz, el cada uno a la suya- no podrá realizarse.

 

 

¿Qué es la autonomía del proletariado?

En las Jornadas se expusieron diferentes concepciones de la autonomía del proletariado. Más que analizarlas pensamos que es importante ver sus puntos en común:

1º Las luchas del proletariado a lo largo de los siglos XX y XXI ya no tienen las mismas características que tuvieron en el siglo XIX. Un cambio fundamental se ha operado en sus condiciones, objetivos y medios. Para ello es importante conocer con precisión y detalle las diferentes experiencias vividas a lo largo de los últimos 100 años por el proletariado. Las Jornadas –tanto en las presentaciones como en las intervenciones- aportaron un rico filón de experiencias [2]

2º Estas luchas tienden a ser independientes de los sindicatos, de los partidos del Capital y en sus momentos de mayor fuerza evolucionan hacia un enfrentamiento radical con el Estado burgués.

3º La organización de la lucha surge de la iniciativa de los obreros mismos formando Asambleas y Comités elegidos y revocables (Consejos Obreros en una situación revolucionaria)

4º Contribuir a la autonomía del proletariado significa combatir las ideologías (antifascismo, nacionalismo, defensa de la democracia, defensa de la economía nacional, de la empresa o del sector) que la niegan pues lo atan de pies y manos a los intereses del capital o de sus diferentes fracciones.


¿Por qué degeneran las organizaciones nacidas de la clase obrera?

Algunos participantes expresaron un problema muy importante: ¿por qué organizaciones creadas por el proletariado se han convertido en aparatos al servicio de la clase enemiga que enturbian su conciencia y sabotean su lucha?

Este problema se planteó respecto a la CNT y su actitud en 1936. Sin embargo, se puede extender a otras muchas organizaciones: los antiguos partidos obreros –socialistas y comunistas- que traicionaron y se integraron en el Estado Capitalista; del mismo modo, organizaciones nacidas de una lucha obrera que al hacerse permanentes fueron absorbidas por el sistema.

¿Por qué se produce esta degeneración? Quizá podrá ser un objeto de futuros debates por lo que aquí simplemente queremos apuntar una observación. Se debe distinguir entre los distintos tipos de organismos pues las causas de degeneración de cada uno de ellos son a nuestro juicio diferentes:

  • Los sindicatos al tener como función la defensa de la condición obrera dentro del régimen de trabajo asalariado perdieron toda función favorable a la clase obrera desde el momento en que el capitalismo se convirtió en un sistema decadente, cuando la única alternativa posible no es su reforma sino su destrucción;

  • Los organismos que tras una huelga intentan hacerse permanentes pierden la vida que los animaba –la movilización y la solidaridad de los obreros- y desde ese momento no tienen más remedio que acomodarse a una práctica sindical;

  • Las organizaciones políticas proletarias se ven amenazadas por la presión de la ideología burguesa que las impulsa a abandonar las posiciones independientes del proletariado para adoptar de forma oportunista las posiciones de la burguesía.


Corriente Comunista Internacional 14-11-06

2 Compañeros hablaron de experiencias como el MIL o los comandos autónomos. Otros abordaron la gran lucha de Vitoria 1976. Se discutió ampliamente de la lucha espontánea de julio 1936 protagonizada por el proletariado español. Nosotros expusimos la experiencia de la revolución rusa de 1905, la huelga de masas en Polonia 1980 y el movimiento de los estudiantes en Francia en la primavera de 2006.