DESDE ARGENTINA: Contribución sobre la naturaleza de clase del movimiento piquetero (I)

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Luego de lo acontecido en Argentina el 19 y 20 de diciembre
([2]),
ha ocurrido un fenómeno que podemos denominarlo de “moda”,
que ha sido impuesto por los medios masivos de comunicación,
sea radio TV, diarios, etc., con relación a los piqueteros,
o sea a los trabajadores desocupados.

Este hecho tampoco pasó desapercibido para las
corrientes izquierdistas, sean de corte estalinista, trotskista,
guevarista, etc., tanto en el plano nacional e internacional, como
tampoco para grupos o tendencias del Medio Político
Proletario, como los camaradas del Buró Internacional para
un Partido Revolucionario (BIPR).

Los primeros se dedicaron a engañar al proletariado con
falsas expectativas haciéndole creer que los objetivos y
los métodos de lucha del movimiento “piquetero”
contribuyen a hacerle avanzar en su lucha. Los segundos, como
consecuencia de un análisis basado en premisas equivocadas,
llegan a conclusiones equivocadas con relación a la
naturaleza de los movimientos piqueteros en la Argentina.

La burguesía, agradecida, pues entre los disparates que
se han proferido, algunos han llegado al absurdo de anunciar el
nacimiento de un nuevo sujeto revolucionario: “el
piquetero”, y los burgueses felices, ya que con dichos
disparates desvían y desvirtúan las luchas obreras,
y la consiguiente unidad de la clase obrera a nivel internacional,
al descalificar a la clase obrera como UNICO SUJETO
REVOLUCIONARIO, o al intentar colocar a la Argentina, o a los
países periféricos como centro de irradiación
de la revolución mundial en desmedro de la clase obrera de
las naciones industrializadas.

Es por ello que la presente nota tiene por objetivo
desmitificar el fenómeno piquetero, buceando en el interior
o en “la cocina” de dichas corrientes, ver sus lados
oscuros, sus miserias, que la mayoría de las corrientes de
izquierda y algunas del Medio Político Proletario ocultan,
con la excepción de la Corriente Comunista Internacional.

DESDE LAS MANZANERAS
DE CHICHE DUHALDE HASTA LAS ASAMBLEAS PIQUETERAS:

Podría pensarse que estas corrientes de desocupados se
han iniciado en estos últimos 5 ó 6 años,
cuando la miseria, la desocupación y el hambre arreciaban
en las grandes barriadas del Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba,
etc. Ello no es así: las corrientes piqueteras por más
que éstas se nieguen a reconocerlo o intenten re-escribir
la historia, tienen un origen diferente, y son las
llamadas “Manzaneras”que comandaba la esposa del
entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo
Duhalde, en la década de los 90
.

Las llamadas manzaneras cumplían una doble función,
una similar a los llamados comités de “defensa de la
revolución” que impuso en Cuba el régimen
capitalista de estado de Fidel Castro, a los efectos de un control
social y político y tejer la capacidad de movilización
de las amplias capas desesperadas a favor de la fracción
burguesa que representaba Duhalde; y, por otro lado las encargadas
del reparto de los alimentos a los desocupados (un huevo y medio
litro de leche diaria), ya que por ese entonces no existían
planes de desempleo, subsidios, etc.

Pero a medida que los índices de desocupación
aumentaban geométricamente, y los esfuerzos del gobierno
nacional para apagar los “incendios”se hacían
cada vez más complicados, debido a las masivas protestas de
los desocupados, las manzaneras de Chiche Duhalde – la
esposa del gobernador -, comienzan a desparecer de la escena, cosa
no muy difícil de hacer ya que estas carecían de
estructura orgánica y solamente respondían a las
órdenes directas que emitía aquella. Poco a poco
fueron reemplazadas por un ramillete de organizaciones que decían
representar a los trabajadores desocupados, siendo la mayoría
de éstos manejados, sea por la Iglesia Católica, las
corrientes políticas izquierdistas, etc.

Cuando estallaron las primeras luchas de los desocupados, la
mayoría de ellos antiguos obreros petroleros de las
provincias patagónicas (Neuquen) y del norte argentino
(Salta), una pequeña corriente dependiente del maoísta
Partido Comunista Revolucionario, la llamada Corriente Clasista y
Combativa, comienza a introducir en la agenda política el
tema de los desocupados y, a pesar de su comienzo tímido,
poco a poco comenzó a abrirse paso, y la brecha que abrió
fue lo suficientemente grande para que tendencias antagónicas
entre sí, como el trotskista Partido Obrero, pudiera
conformar su propio aparato de desocupados - el Polo Obrero - y
sucesivamente las demás corrientes.

Estas primeras organizaciones hicieron su bautismo de fuego en
Buenos Aires, a nivel masivo, con los cortes de ruta sobre la
estratégica ruta 3, que une Buenos Aires con el extremo Sur
de la Patagonia, lejos quedaban pequeños cortes de rutas
que eran rápidamente reprimidos por las fuerzas de
seguridad.

Es así que los “planes trabajar” ([3]),
y los distintos subsidios que otorga el gobierno a los
desocupados, y que son administrados u otorgados, sea por los
consejos consultivos de las municipalidades, sea “arrancados”
en las movilizaciones de desocupados controladas por
organizaciones piqueteras, permitieron a la burguesía
ejercer un control social y político de los desempleados a
través de ellas, sean éstas de corte peronista,
trotskista, guevarista, estalinista o sindical a través de
la C.T.A.([4]).

Estas corrientes comenzaron a esparcirse a través de las
barriadas obreras duramente castigadas por la desocupación,
el hambre y la marginación, y fueron aquellas las que
comenzaron sea a través de encuestas de desocupados, o
cuando aquellos se acercaban al local del movimiento de
desocupados, sea por la existencia de un comedor, o de un
merendero infantil, como las más diversas organizaciones
comenzaron a tejer su estructura, y todo ello con el dinero del
estado burgués.

A los adherentes, para poder recibir el subsidio y los bolsones
de comida (5 Kg), se les exigía: movilizarse tras las
banderas de la organización, participar en sus actos
políticos si ésta poseía una estructura
política, levantar la mano votando favorablemente las
proposiciones de aquel grupo al cual “pertenecía”
y, además, participar en las marchas, actos etc.,
organizados por la corriente correspondiente. El cumplimiento de
estas obligaciones queda consignado en libretas y el que falla o
emite opiniones de disconformidad corre el peligro de perder los
míseros $150 pesos, o 50 dólares. Además, las
organizaciones extraían de los desocupados un porcentaje o
una suma fija de dinero en concepto de “cotización”,
este dinero es para pagar rentados([5])
de las corrientes, pagar locales en donde funcionan tanto la
corriente de desocupados como el grupo político de quien
depende la primera, etc. La entrega de esta cotización es
de carácter obligatorio, y para tales fines, los llamados
“referentes” de cada local barrial de los diversos
movimientos de desocupados acompañaban a los desempleados
al mismísimo banco en donde luego de cobrar, éstos
últimos debían entregar el dinero.

LA NATURALEZA
BURGUESA DEL MOVIMIENTO PIQUETERO

El año 2001 es el año de la mistificación
piquetera y corrientes del medio político proletario como
el BIPR([6])
contagiadas de la propaganda izquierdista creyeron ver un nuevo
sujeto revolucionario - el piquetero -, y a las asambleas que
realizaban como embriones de soviets o de consejos obreros. Nada
más lejano a la realidad, la posición de dicha
corriente – BIPR - en nada se diferencia con las del
trotskista Partido Obrero y su Polo Obrero, a pesar de las enormes
diferencias que existen entre los camaradas del BIPR y los de las
otras corrientes políticas.

En dicho año, previo a las jornadas interclasistas del
19 y 20 de diciembre, la llamada “asamblea piquetero”
estaba dominada por el Polo Obrero, la maoísta Corriente
Clasista y Combativa, y la Federación de Tierras, Vivienda
y Hábitat. Hoy la primera da un apoyo crítico al
gobierno burgués de Kirchner, y la segunda es de absoluta
su genuflexión ante la burguesía.

Las posiciones sustentadas en dichas asambleas, y las
siguientes por venir, demostraron claramente la naturaleza de los
diversos movimientos piqueteros, como aparatos al servicio del
estado burgués. Dicha naturaleza no ha desaparecido
posteriormente cuando se produjo la ruptura de la asamblea
piquetera de La Matanza, entre el Polo Obrero y las otras dos
corrientes, ocasionando la conformación del Bloque
Piquetero.

Es necesario realizar una crítica a las posiciones
adoptadas por algunas corrientes políticas con respecto al
llamado “fenómeno piquetero”, el cual algunas
puede estar cruzadas por posiciones oportunistas, como es el caso
del BIPR, y otras por posiciones típicas del izquierdismo,
como es el PO, y otras por posturas “ semi-anarquistas”
como es el caso del GCI. Es cierto que hay muchas más
posiciones que es necesario analizar, pero consideramos éstas
como las más importantes.

Las caracterizaciones que se le dan a los desocupados, o al
“SUJETO PIQUETERO” como gusta decir el Partido Obrero,
es de una inmensidad tal que ya en la publicación semanal
del Partido Obrero, Prensa Obrera, en su editorial firmada por su
“líder máximo” –Jorge Altamira –
se afirma que: “El movimiento piquetero es la expresión
histórica más profunda que ha producido el
movimiento obrero argentino, por lo menos desde el Cordobazo..”
([7])
y, continúa expresando dicha nota: “...El
movimiento piquetero es una fuerza de vanguardia, más si
tenemos en cuenta en ella solamente a sus agrupamientos
independientes de la burguesía, como el Bloque Piquetero
nacional y la asamblea nacional de trabajadores”
([8]).

Pero el editorial del Partido Obrero, demuestra lo correcto de
la posición de la CCI como la que entonces defendimos,
cuando calificaba los sucesos del 19 y 20 de diciembre como una
revuelta interclasista, cuando expresa en la misma nota de Prensa
Obrera que el objetivo del movimiento piquetero es convertirse en
un movimiento de masas, entendido esto como de la masa de
desocupados, de obreros activos y de todos los sectores medios que
son empujados a la clase obrera y de los desposeídos. Es
decir, y siguiendo el razonamiento dado por el P.O., la clase
obrera debe insertarse en un amplio frente interclasista, y debe
luchar no en su propio terreno sino en un campo que le es
totalmente ajeno.

Así también en el XIIIº Congreso del Partido
Obrero, en un párrafo sin desperdicio, da a entender cual
es su posición, la cual para todos aquellos que piensen que
hay diferencias entre el izquierdismo, o las corrientes piqueteras
más mediatizadas y el estado burgués, podrán
constatar claramente lo falso de dicha premisa, cuando se dice:
“El que controla la comida de las masas controla a las
masas...” (
[9]),
o sea que a pesar de las declamaciones del P.O. por impedir
que la burguesía controle a las masas al controlar los
alimentos, plantea en realidad la misma actitud que la burguesía,
es decir controlar los planes sociales, controlar los bolsones de
comida, para poder así controlar a los desocupados. Esta
actitud no es privativa del P.O., sino del conjunto y de la
totalidad de las corrientes, grupos y /o agrupaciones piqueteras.

Pero también en el informe del XIIIº Congreso del
PO, se denuncia algo que sirve para desmitificar a los movimientos
de desocupados, cuando dicen: “El Movimiento Teresa
Rodríguez acaba de aceptar un préstamo del Banco
Mundial (...) una de las fracciones del Bloque piquetero acepta
préstamos de entidades privadas para construir
carpinterías, comedores...”
([10]).
Ello no es novedad alguna. Todas las corrientes aceptan préstamos
bancarios, donaciones de la burguesía, como es el caso
reciente del Movimiento Territorial de Liberación, ligado
al Partido Comunista Argentino, que ha aceptado un millonario
crédito del Banco Ciudad para la construcción de
“viviendas populares”.

Estos pequeños ejemplos sirven para demostrar que los
movimientos de desocupados que han ocupado los medios masivos de
comunicación, sea en el plano nacional como internacional,
y que llevó al imaginario de la pequeña burguesía
radicalizada a pensar en el inicio de “una revolución”,
de la existencia de “consejos obreros”, etc., es una
falacia absoluta.

Prueba de ello son las resoluciones políticas que emanan
de las llamadas Asambleas Nacionales de Trabajadores Ocupados,
Desocupados, Jubilados, que aglutina al Bloque Piquetero ( Polo
Obrero, Movimiento Teresa Rodríguez, CUBa, etc.) en las
distintas Asambleas Nacionales de Trabajadores (ANT), y
especialmente la VIª, en donde se plantea la necesidad de un
frente único que abarque a los trabajadores ocupados,
desocupados, pequeña burguesía, etc., todo ello en
consonancia con los constantes actos públicos que dichas
organizaciones realizan con federaciones patronales, y como surge
asimismo de las citas transcriptas más arriba.

Pero volviendo atrás es un despropósito las
manifestaciones vertidas por el P.O. al considerar que el
movimiento piquetero es el hecho más significativo del
movimiento obrero desde el Cordobazo, ya que éste último
así como también las luchas de carácter
netamente obreras que tuvieron lugar en aquellos días no
fue una rebelión popular o de neto corte o tinte
interclasista, todo lo contrario, fueron combates obreros que
desarrollaron comités obreros, que tuvieron a su cargo las
más diversas funciones, como comités de defensa,
solidaridad, etc.

LOS ERRORES DEL BIPR
ANTE EL MOVIMIENTO PIQUETERO

Existe asimismo una analogía en las posiciones de las
corrientes piqueteras con el BIPR, producto esencialmente de las
erróneas tesis elaboradas por esta fuerza del Medio
Político Proletario, que plantea un carácter más
revolucionario a las naciones periféricas en detrimento de
las más desarrolladas cuando expresan que: “...que
la opresión y represión política..., lleva a
una potencial radicalización de la conciencia en los países
periféricos”
([11]).
Dicha posición llevó al BIPR a considerar
erróneamente los sucesos del 19 y 20 de diciembre como una
lucha proletaria y no como en realidad ha sido un levantamiento
interclasista.

Pero la analogía no concluye aquí, la VIª
ANT hace un llamamiento a la “unidad socialista de
América latina”,
y un grupo integrante del BIPR,
el Círculo Comunista Internacionalista ([12]),
plantea en una nota: “por la organización de las
masas proletarias latinoamericanas”
([13]).

El planteo indicado en los dos últimos párrafos
tiene una simetría, a pesar de la diferencia existente
entre el P.O. y sus socios izquierdistas del Bloque piquetero, y
dicha analogía hay que buscarla en la subestimación
que ambas organizaciones realizan al proletariado de los países
avanzados.

La consigna lanzada en la VIª Asamblea Nacional de
Trabajadores en el año 2004 en Argentina, al igual que los
camaradas del Buró Internacional por un Partido
Revolucionario en sus tesis, emiten declaraciones de neto tinte
nacionalista, ya que no existe diferencia alguna entre el apartado
intitulado “La ruta de la insurrección boliviana y
el proceso de rebelión de los pueblos latinoamericanos”

que plantea: “… por un gobierno de los
trabajadores y el pueblo, ni ALCA ni MERCOSUR, por la unidad
socialista revolucionaria de América latina…”
([14]),
y la emitida por el Círculo Comunista Internacionalista
cuando expresa, en consonancia y en forma homogénea con las
posiciones políticas del BIPR: “por la
organización de las masas proletarias latinoamericanas.”

Estas declaraciones generan una división artificial
entre los trabajadores del mundo. No existe diferencia alguna
entre los trabajadores de América Latina y de los países
periféricos, con los de las naciones capitalistas más
avanzadas, todos somos uno, todos tenemos el mismo enemigo - el
capitalismo -, y para que la revolución proletaria triunfe
ésta, indefectiblemente, debe tener un carácter
mundial, no existen ni las excepciones nacionales ni regionales,
el sólo hecho de plantear dicha consiga significa pura y
llanamente una división artificial de la clase productora,
en beneficio de los explotadores del trabajo obrero.

Pero las similitudes no acaban solamente con respecto a este
punto. Todo lo contrario, leer las declaraciones del Bloque
Piquetero y sus resoluciones en la VIª ANT, es como leer
asimismo las posiciones que expresan lamentablemente los camaradas
del BIPR. Veamos las mismas:

El Buró Internacional por un Partido Revolucionario
plantea: “... La Argentina se ha revelado como uno de los
eslabones más débiles de la cadena del capitalismo
internacional, demostrando de manera elocuente el fracaso de las
recetas monetaristas llevadas a cabo adelante ante todo por el
imperialismo USA y su brazo armado el FMI. La furibunda
explotación de la clase trabajadora argentina, la rapiña
de los ahorros de tantos trabajadores y pequeño
burgueses”
([15]).

Esta declaración publicada en enero de 2002 en el sitio
web del BIPR, pudo haber sido fácilmente adoptada por la
VIª ANT dominada por los partidos izquierdistas, que son si
utilizamos el lenguaje de los camaradas del BIPR el “brazo
izquierdo de la burguesía”,
pero lo expresado en
las resoluciones y en la convocatoria a la VIª ANT no se
alejan en nada del espíritu de lo dicho en el párrafo
precedente, lo cual puede ser un motivo de “satisfacción”
para el BIPR, cuando dicen: “…llamamos a romper
con el FMI, fijando la estrategia del gobierno de los trabajadores
y nos pronunciamos por la independencia y la lucha frente a la
burguesía y su gobierno”.
Continúa
manifestando: “... establecimos una agenda de lucha real
fundada en un pliego de reclamos. Este pliego planteó el
aumento general de salarios del 50%, un salario mínimo
equivalente a la canasta familiar, la extensión de los
planes de empleo a todos los desocupados,… la creación
de puestos de trabajo mediante la anulación de la
flexibilidad laboral, la reducción de la jornada horaria y
planes masivos de viviendas populares y obras públicas (…),
ruptura con el FMI, desconocimiento de la deuda externa,
nacionalización de la banca y expropiación de las
empresas vaciadas, sin pago…”
([16]).

Estas manifestaciones están motivadas por dos hechos
totalmente diferentes, los camaradas del BIRP no toman en
consideración que la sobreproducción mundial que
acompaña la crisis del capitalismo, particularmente en su
época de decadencia, lanza a una parte creciente de la
clase trabajadora fuera del proceso productivo. Es por lo tanto
fundamental para una organización revolucionaria que busca
intervenir en la clase trabajadora, el clarificar y comprender
todo el problema del desempleo dentro de la lucha de clases ([17]).

Asimismo, las identidades que intentan establecer tanto el BIPR
y las declaraciones políticas del ANT acerca de la pequeña
burguesía, como capas sociales “agredidas” por
el imperialismo, y que por ende son aliados del proletariado
implica necesariamente desconocer las diferencias sociológicas
de la pequeña burguesía, es decir su procedencia y
su objetivo, así también, esta capa social lleva
consigo la ideología de la burguesía con lo cual se
intenta infectar al proletariado.

Cabe destacar que no se ha tomado en consideración, con
excepción de la CCI, que el capitalismo mundial se halla en
una fase de descomposición, y Argentina no constituye
ninguna excepción, por lo que es correcto lo planteado que:
“…el hecho de que partes significativas del
proletariado hayan sido arrastradas en estas revueltas es de gran
importancia, porque marca una pérdida profunda de la
autonomía de clase. En vez de verse como proletarios con
sus propios intereses obreros en Bolivia y Argentina, se ven a sí
mismos como ciudadanos compartiendo intereses comunes con la
pequeña burguesía y las capas no explotadoras”
([18]).
Pero también cabe afirmar que este hecho se produce
fundamentalmente tal como rezan las Tesis sobre la Descomposición
del capitalismo ([19]),
dado que ideologías extrañas al proletariado han
sido inyectadas en las venas de los trabajadores desocupados: como
nacionalismo, la “patria grande latinoamericana” y una
dosis de socialismo, eso sí todo bajo el paraguas de un
gobierno obrero y popular, que no es más que una reedición
remozada del burgués PT de Lula.

Un censor podrá criticarnos diciéndonos que está
bien, que esa es la posición de las direcciones de los
movimientos y organizaciones piqueteras, pero que lo que importa
es la dinámica del proceso o del fenómeno piquetero,
sus luchas, sus movilizaciones, sus iniciativas. La respuesta es
sencilla. A quienes nos censuren de esta manera debemos
responderles al igual que lo hicimos con el BIPR con relación
a la crítica que en Revolución Comunista nº 2
([20]),
se realizó con relación a sus posiciones relativas
al “Argentinazo” del 19 y 20 de diciembre: que las
posturas que aquella corriente adoptó son simples deseos de
carácter idealista. Las organizaciones piqueteras son sus
líderes, sus jefes, nada más. El resto, los
piqueteros con rostros cubiertos quemando neumáticos, son
prisioneros de los $150 mensuales y de 5 Kg. de alimentos que el
Estado burgués les otorga vía las organizaciones.

Y, como se dijo más arriba, todo ello debe ser realizado
so pena de perder dichos “beneficios”. En síntesis:
las corrientes piqueteras no significan en absoluto desarrollo de
la conciencia, todo lo contrario es retaso en la conciencia
obrera, ya que aquellos imprimen una ideología ajena a la
clase obrera. Asimismo lo expresado por el P.O. de que quien
maneja la comida maneja la conciencia, hace mención a una
posición de la burguesía, a su lógica
perversa que solamente puede llevar a la derrota de la clase
obrera y de los desocupados, ya que la función del
izquierdismo es eso: DERROTA DE LA CLASE OBRERA, Y LA PERDIDA
DE LA AUTONOMIA DE CLASE,
por más consignas
“revolucionarias” que puedan adoptar.

Continuará

2Se
refiere a las revueltas interclasistas que tuvieron lugar en esas
fechas del año 2001. Ver Revista Internacional
109 el artículo “Revueltas populares en Argentina”
y también en el número 117 “Revueltas
populares en América Latina”

3Planes
Trabajar: “Ayudas a desocupados” disfrazadas de planes
de empleo organizadas por el Estado argentino.

4Central
de los Trabajadores Argentinos

5Liberados,
es decir, burócratas que trabajan para la organización

6BIPR:
Buró Internacional por el Partido Revolucionario,
organización proletaria. Para ver sus posiciones se puede
consultar:
http://www.internazionalisti.it/BIPR/spagnolo/plataforma.htm

7Prensa
Obrera nº 832, 7-1-04. “Piqueteros: de vanguardia de la
lucha a movimiento de masas”

8ídem
anterior

9Informe
XIIIº Congreso del Partido Obrero

10ídem
anterior

11“Tesis
de la táctica comunista en los países periféricos”
(ver sitio web www.ibrp.org)

13“El
proletariado Argentino se ha erguido” (sito web www.ibrp.org)

14ANT:
ver sitio web PO – www.po.org.ar

15idem
Nº6

16Resolución
Política VIª ANT

17Revista
Internacional nº 14: “Desempleo y Lucha de clases”.

18Revista
Internacional nº 117

19Ver
Revista Internacional nº62

Situación nacional: