Defensa de las organizaciones revolucionarias: Comunicado Círculo Barcelona a los internacionalistas

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A continuación publicamos un Comunicado que los compañeros de un Círculo de discusión en Barcelona han enviado a los grupos del medio político proletario llamando a reaccionar de forma firme contra los comportamientos de soplones tales como los que han protagonizado los elementos de la llamada FICCI[1].

Saludamos la contribución de estos compañeros porque defienden de forma consecuente reglas elementales de “higiene política” que históricamente siempre ha defendido el movimiento obrero en su seno. Invitamos a todos los lectores, simpatizantes y grupos a pronunciarse también sobre este problema vital.

Compañeros:

A través de la prensa internacional de la CCI, de sus publicaciones territoriales y en conversaciones personales con algunos de sus militantes, hemos seguido el asunto de la llamada Fracción Interna de la CCI (FICCI), sin que en ningún momento haya sido expresamente objeto de un debate en el seno del Círculo al que, por entonces convenía más abordar discusiones relativas a la guerra imperialista, crisis económica, sindicalismo, parlamentarismo, cuestiones de organización, etc., en el marco de la decadencia del capitalismo.

Era una cuestión indudablemente grave y de máximo interés para todos los internacionalistas, pero el Círculo de Barcelona nunca se planteó, como tal, un pronunciamiento sobre las cuestiones de la FICCI.

Tampoco, por ahora, los compañeros que componemos el Círculo, vamos a efectuar ninguna reflexión ni toma de postura sobre el fondo de la trama, pues ésta ha sido bastante examinada y aireada por la prensa de la CCI y en sus reuniones públicas.

Pero hay algo sobre lo que no podemos callarnos y como internacionalistas que buscan la claridad política, tenemos el deber, para con nuestra clase y con nosotros mismos, de denunciar en voz alta de ser cierto.

Además de en las publicaciones, algunos militantes de la sección en España de la CCI en las reuniones públicas nos han informado de que se ha producido por parte de la FICCI actos de revelación o chivatazo relativo a fechas y lugares donde debían celebrarse reuniones con anterioridad a éstas, así como señalar las iniciales verdaderas de un militante de la CCI; en aras de la brevedad nos atenemos al relato que de los hechos se hacen en la publicación en España “ACCIÓN PROLETARIA” nº 168 (Enero/Marzo 2003) en el artículo que se titula “Los métodos policiales de la FICCI”.

Pues bien de ser ciertos, repetimos de ser ciertos, los hechos en resumen aludidos, este Círculo entiende que sería una ignominia no denunciar a los cuatro vientos semejantes conductas, impropias y aborrecibles de quienes se dicen de las tradiciones de la Izquierda Comunista y, eso sí, típica de gente turbia y provocadores natos. Tal vez algunos piensen que tratamos este asunto con exageración, que no es para tanto, etc.; nosotros no lo vemos así, por el contrario, y lo decimos una vez más, de ser ciertos los hechos mencionados, se trataría, a juicio de este Círculo no solo de conductas políticamente repulsivas, sino además extrañas a las mejores tradiciones organizativas del proletariado y más bien de naturaleza parasitaria.

Por lo que este Círculo sabe, la CCI no efectuó ningún tipo de expulsión colectiva o selectiva de elementos críticos, sino la de un tal Jonás, por su conducta política y personal de artimañas al margen y en secreto respecto a la organización, y los demás militantes, siguiendo a aquél abandonaron la organización.

Tales manejos comportaban una política desleal y su objetivo, por la información que disponemos, era inyectar la desconfianza en el interior de una organización del proletariado, arma ésta (la desconfianza) mucho más peligrosa y mortífera que la misma represión de los Tribunales Capitalistas y su policía.

Antes de señalar los acuerdos adoptados queremos rematar esta previa explicación con una cita del texto de Víctor Serge, titulado “Lo que todo revolucionario debe saber sobre la represión” (Ediciones Era 1972, pag 93): “Resumiendo: el estudio del mecanismo de la Ojrana (policía política rusa en el época zarista) nos revela que el fin inmediato de la policía es más conocer que reprimir. Conocer para poder reprimir a la hora señalada, en la medida deseada, si no totalmente”.

Dicho lo anterior, el Círculo de Barcelona acuerda lo siguientes extremos:

1º) Mostrar nuestro apoyo y solidaridad con la CCI y a los compañeros afectados en lo relativo a los procedimientos delatores empleados contra su organización en México y a la identificación de uno de sus militantes, por parte de la llamada FICCI.

2º) Instar a las organizaciones que se denominan de la Izquierda Comunista (lo que la CCI llama medio político proletario) a que rompan el silencio y se pronuncien con franqueza y públicamente acera del comportamiento de la llamada FICCI.

3º)Formular un llamamiento a la responsabilidad del medio, con el fin de no dejarse encandilar frente a una circunstancial crisis interna de una organización del proletariado, pues con ello quien, en definitiva, sale perdiendo es éste y la perspectiva de la revolución comunista que ya de por si se enfrente a dificultades gigantescas.

4º) Remitir el presente comunicado, rogando su publicación, a toda la prensa internacionalista.

Barcelona, 11 de Octubre de 2003.

[1] Ver Acción Proletaria nº172