Sindicato: pieza importante de la burguesía para asestar un golpe más a los trabajadoresdel IMSS

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Hoy como nunca la acción coordinada del gobierno, patronal y sindicato en contra de los trabajadores se pone en clara evidencia. La burguesía usó toda una combinación de instrumentos para cubrir todos los flancos sociales y hacer pasar de la mejor manera las medidas de afectación salarial y jubilación.

Primero, se preparó una ensordecedora campaña en prensa, radio y TV, sobre los “privilegios” que gozan los trabajadores del IMSS, haciéndolos ver hacia el resto de los trabajadores como sus enemigos por ser los causantes de la degradación de la economía nacional, dado que generan, según ellos una gran “carga fiscal”. Enseguida se prepara una propuesta “dura” por parte del gobierno para atemorizar a los trabajadores, y poder conducir a una parte a la desmoralización, y a otros (la mayoría) hacer arder su coraje, y así poder poner en práctica su tercer fuerza: la acción del sindicato. La presencia del sindicato era vital para hacer pasar las medidas, pero no sólo de la acción del sindicato oficial, sino también del sector radical, ambos reparten su trabajo de sabotaje y confusión. Mientras la estructura oficial, coordinada por el diputado del PRI: Galina, empujaba a limitar las demandas y ser más conciliador, la estructura sindical radical, hace el teatro de ser una fuerza representativa del coraje de los trabajadores, proponiendo la huelga y acciones de provocación como el cierre de calles.

Esta distribución de tareas al interno del sindicato le permite hacer pasar las medidas de afectación al salario directo y las condiciones de jubilación, pero lo presenta como un logro del sindicato y en particular de la presión de los sectores radicales del sindicato.

Una gran mascarada fue preparada por el sindicato para hacer pasar las medidas y marcar además el parámetro para la continuación del ataque hacia otros sectores de trabajadores (ya se anuncia el seguimiento del mismo esquema de afectación a las pensiones y jubilaciones en el ISSSTE y las Universidades).

Es cierto que pese a la trampa extendida por el sindicato el coraje y descontento de los trabajadores queda en cierto nivel, no obstante para esterilizar y usar esa fuerza el sindicato anuncia ya la necesidad de democratizarse. Así Laura Narváez, dirigente sindical afirma: “... urge una ‘reforma democrática’ para que ‘otra vez la gente retome la confianza que perdió en sus representantes’...” (La Jornada, 17-10-05, el subrayado es nuestro).

De esta derrota que ha encabezado el sindicato, los trabajadores deben sacar la lección, los sindicatos, oficiales o democráticos, “charros” o radicales, son enemigos de los trabajadores, son instrumentos del capital infiltrados en las filas de los trabajadores, por ello para poder llevar un verdadero combate en la defensa de las condiciones de vida, y que representen verdaderas preparaciones de los combates futuros, la clase trabajadora necesita tomar en sus manos la lucha, llevando el combate por encima y en contra del sindicato.


Tatlin, 17-10-05